Pese que estas Navidades han sido mejores que las anteriores (sin duda alguna) a partir del 19/20 de diciembre, ante la explosión de los contagios por coronavirus (todo parece indicar que de la nueva variante Ómicron) generalizados en toda la población, comenzaron cayendo cual fichas de dominó miles de reservas en toda la hostelería, sumándose a estos la caída en reservas hoteleras.
Los hosteleros han vivido angustiados pensando que esto fuera a más y que la limitación de aforos, horarios… se les viniera encima de nuevo vía decreto del BOJA.
De momento parece que la Junta de Andalucía aboga por ir poco a poco y no afectar (en lo posible) con sus decisiones o medidas al entramado económico de nuestra región.
Los hosteleros están preocupados y no les quito razón, siguen estando en el punto de mira de las restricciones y los propietarios temen que recaiga ahora sobre ellos la lucha contra Ómicron. Están cansados y sin seguridad para poder planificar económicamente nada en los meses próximos.
2020 fue un año pésimo con un confinamiento ruinoso para el sector (también, por qué no decirlo, Horribilis). 2021 ha sido mejor gracias a las vacunas y el desconfinamiento, uniéndose a esto las inmensas ganas de salir y disfrutar después de la reclusión. Lo peor sin duda ha sido el final del año, la irrupción del Ómicron ha ennegrecido las esperanzas de una más que ansiada normalidad.
Los epidemiólogos hablan de que las vacunas no han acabado con la pandemia, aunque sí son el elemento esencial para solucionarla, pero no, no bastan por sí mismas.
La COVID-19 difícilmente será erradicada, como no lo ha sido la gripe común. En un futuro se avecina que será tan común como la gripe, y algunos expertos respaldan que su patogenicidad irá disminuyendo. Quizás hasta llegue a ser algo tan simple como un resfriado. Pero aún nos queda largo trecho.
Los especialistas hablan de que pasaremos de pandemia (enfermedad en activo que afecta a varios continentes) a la endemia (permanencia de la enfermedad en el tiempo y afectación de una región o población claramente definidas).
Esperemos que el 2022 traiga más investigación y más soluciones a esta pandemia que no deja de sacar “el hocico” para desconcierto y desesperanza de la población. Si algo bueno trae este pico de contagios que estamos sufriendo en la actualidad es que la inmunidad de grupo se refuerza, y nos hemos asegurado de que las vacunas funcionan, ya que la enfermedad está siendo indudablemente más leve, con muy pocas defunciones y la presión asistencial no ha aumentado con respecto a este pico de contagios.





