Tenemos un problema serio si consideramos que una bailaora japonesa no puede ganar un concurso de baile compitiendo con bailaoras andaluzas. Ha sucedido en La Unión con La Yunko, y perdonen que no pueda entrar en detalles por haber sido miembro del jurado en la edición de este año. Ya me gustaría. Se nos llena la boca con lo de la universalidad de nuestro arte, que el flamenco es una forma de vivir y que se puede ser flamenco en Chicago, Moscú o Lisboa y montamos el mingo porque una bailaora japonesa haya ganado El Desplante en el Festival Internacional del Cante de las Minas compitiendo con bailaoras andaluzas. En este certamen flamenco, el más importante del mundo, no se premia solo a quien baila mejor sino a quien trae la mejor propuesta, siempre a criterio de un jurado. Y si pensamos que es imposible que una bailaora japonesa no puede traer una mejor propuesta que una de Granada o Huelva, estamos bastante despistados. Dejemos de decir que el flamenco es un arte universal, entonces. Conozco a guitarristas holandeses, italianos o franceses que no tienen nada que envidiarles a los sevillanos o malagueños. El carácter internacional del concurso de La Unión es claro y está abierto a todos los intérpretes del mundo. Un día llegará una cantaora finlandesa, cantará una minera distinta y de calidad músical y habrá que darle la Lámpara. Si pensamos que esto es imposible, es todo mentira cuando hablamos de que lo jondo es un sentimiento y que se puede sentir el cante siendo de Praga. Si queremos que el cante solo tenga sabor bajoandaluz, cambiemos las bases de los concursos. Porque hasta pensamos, a veces, que un cantaor de Jaén no es lo mismo que uno del Puerto de Santa María. Cómo no vamos a pensar que una bailaora japonesa no puede bailar mejor que una de Córdoba. O sea, presentarse en el concurso minero con una mejor propuesta coreográfica que una de Chiclana. Que alguien me lo explique. ¿O es que solo hablamos de la universalidad del flamenco para forrarnos dando cursos para guiris o yéndonos meses a Japón para poder comprarnos coches de lujo?






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Querido Manuel, no se monta el mingo por que una bailaora japonesa haya ganado «El Desplante», decir eso es manténella y no enmendalla. Se monta un revuelo grande sencillamente por haber premiado a la concursante de menor calidad. Ese es el punto de la cuestión.
Debes entender que un certamen como el de La Unión, entre jurado, público y artistas reune una masa de entendidos de alta densidad, quiero decir que el jurado da el veredicto, pero el resto de actores que participan dan su opinión que, en muchos casos es, como minimo, tan autorizada como la del jurado. Es un concurso con demasiados testigos como para que un fallo tan garrafal pase inadvertido. Aún hoy, mucha afición de todo el mundo esta analizando los videos de las actuaciones de las concursantes y comentando en redes sus conclusiones que de manera casi general, señalan a la ganadora como la de menor calidad de todas las concursantes, incluso de la fase de semifinales.
Me pregunto si no estamos ante el brote, o manifestación extrema, de los síntomas del agotamiento del modelo que algunos, entre otros tú, vienen señalando desde hace tiempo. Año a año, edición tras edición el Concurso y la programación del Cante de Las Minas viene acumulando vicios y contradicciones. Una ultima cuestión que me resulta chocante, según leo se premia las propuestas, ¿de qué tipo? estéticas, políticas, promocionales, de amistad, contables, exóticas…Esto de las propuestas ¿Lo recogen las bases? entre bailar mejor o traer la mejor propuesta, lo segundo es más valorable por el jurado.