¡Buenos días! Aunque ha quedado de manifiesto que en esta serie veraniega no sigo un orden cronológico, sino que atiendo a un agradable asalto de recuerdos, excepcionalmente sí he de continuar desde ayer con «Cuando calienta el sol» al traerme la memoria que muy pocos años después, en 1965, estalló «La Yenka». Fue lo que en el mundo discográfico se llama con toda propiedad un bombazo. Auténtico, no como los de ahora, con ventas falseadas, absolutamente hinchadas, mientras que la sección de discos de El Corte Inglés levanta acta de la verdad de esa industria, dedicándole unos escasos metros cuadrados, nada comparables con la extensión que ese departamento ocupó en otros tiempos de plenitud. El Corte Inglés entiende perfectamente cómo rentabilizar el espacio. Aparte, ¿cuántas tiendas han ido cayendo? ¿Queda alguna? Volviendo a «La Yenka», su recuerdo me dejó la sensación de que nadie se resistió a aquel baile. Yo desde luego no. Me pilló durante nuestros veraneos familiares en una finca de Dos Hermanas. Y pareció consolidar para épocas futuras la idea de que contar «un, dos, tres» los pasitos palante y patrás, como izquierda, izquierda, derecha, derecha, garantizaba el éxito, como décadas después fue alcanzado por la «María» de Ricky Martin. ¡Feliz miércoles!





