¡Buenos días! Cuando el fotógrafo Iain Macmillan se convirtió una mañana de agosto de 1969 en el autor de una imagen de The Beatles que daría la vuelta al mundo, nadie pareció suponer que había sido seleccionada entre otras. El impacto gráfico de los cuatro ídolos cruzando el paso de cebra, encaminándose a Abbey Road Studios, fue tal que eclipsó la idea de haber formado parte de una sesión. Pero Macmillan se guardó una carta revelada hace tan sólo unos años: el universal grupo también cruzó ese paso de cebra en sentido contrario. Tal hallazgo me valió personalmente para expresar con toda claridad que a mí los recuerdos me gustan de ida, no de vuelta. Y que me quedo con la primera de las fotos, la que todos conocimos cuando su publicó el famoso disco. Me gusta rememorar caminos, pero siempre que siga caminando. No añoro nada y todo lo pasado, pasado está, por cierto muy agradecido a Dios. De esa forma, y no de otra, llego hoy hasta aquí entregando mis recuerdos sobre algunas de las canciones de los veranos de mi vida y la de tantos. Cuando mi mujer y yo estuvimos en Londres aprovechamos la ocasión de cruzar por aquel legendario paso de cebra y en la misma dirección, de ida a los estudios, que lo hicieron The Beatles. Sentimos entonces una bonita impresión sentimental con la que, allí también, nos marcamos el paso de nuestra filosofía para vivir. De vuelta, nunca. Nostalgias paralizantes, jamás. ¡Feliz jueves!





