¡Buenos días! Este miércoles empieza a coger pensamientos por el camino de vuelta, ya próximo. Este miércoles apura los últimos oleajes que nos bañan felices bajo los restos de sol de nuestras vacaciones. Nos miramos sin que nadie quiera decirlo, pero todos sabemos que se acerca el final del verano, el que no es oficial, el que ni siquiera se despide de las calores que aún traerá el membrillo de septiembre. La casa, el chalet, el piso o el apartamento se van convirtiendo en un recopilatorio de cosas con las que hemos de regresar y no se nos pueden olvidar. Y los recuerdos, siempre a cuestas con ellos. Hoy, 26 de agosto, hace ya un año que nos dejó Manuel de la Calva, Manolo del Dúo Dinámico, el que siempre fue nombrado así como si fuera su segundo apellido (¿su segundo… o el primero?). Se nos fue como en su canción, durante estas últimas fechas de preparar equipajes y acomodar maletas en los apretados espacios de un coche familiar que se aleja de una playa, mientras añora por la luneta trasera, como si le echaran la película del final del verano, los maravillosos momentos vividos. Un beso para ti que te llegue hasta el cielo que nos tienen prometido, querido Manolo. «Nunca, nunca, nunca más sentiré tanta emoción». Y que todos ustedes lleguen bien a sus hogares. La vida nos sigue esperando.





