La izquierda española hace veinte años que empezó a tomar la deriva involutiva en la que hoy anda metida. ¿Han llegado a esta involución hacia modos de hace noventa años sin poderlo remediar? No lo creo, es más, siempre he pensado que, más tarde o más temprano, volverían a aquellos modos de aquellos terribles años de la década de los treinta, a aquel matonismo en sede parlamentaria que se extendió como la pólvora, y con ella, por las calles y pueblos de las ciudades de España.
La chulería del investido a contra mano, diciéndonos a todos que van a levantar un muro contra las derechas deja a las izquierdas con su verdadera cara al descubierto. Por fin se han quitado la careta, ya falta menos para que vayan a calzón quitado, sin frenos para ir repartiendo las ¨bendiciones¨ de su progresía neo social-comunista que de neo no tiene nada como tampoco lo tienen los términos dieciochescos de izquierdas y derechas ni la vuelta a los años anteriores a la Paz de Westfalia, que es lo que nos están vendiendo con esa plurinacionalidad que pretenden y exigen sus socios independentistas. Son tan progresistas los postulados de las izquierdas españolas que van a legalizar la destrucción del Estado Nación para darles lo prometido a sus socios, los golpistas catalanes. Tras los golpistas catalanes vendrán los terroristas vascos. El investido levanta un muro contra las derechas pero se alía con la derecha independentista. La Moncloa bien vale una misa.
El investido, tras anunciar el levantamiento del muro anti-derechas, ha nombrado a sus ministros, veintidós, ni uno más ni uno menos, número capicúa por si le trae buena suerte. Los ministros son suyos y de la coalición super progresista que el investido mantiene con la extrema izquierda para mantenerse y reforzar el muro anti derechas y otros muros menos de andar por casa, como el que en estos días está levantando contra el Estado de Israel para favorecer a terroristas del Islam, terroristas que le acaban de felicitar por escrito en un comunicado de difusión mundial. Ya saben que para las izquierdas españolas el islam es un foco indiscutible de progresismo y el Estado de Israel es un nido de ultra derechistas.
Pero dejemos, de momento, el comportamiento que ha tenido el investido con Israel y volvamos a sus ministros, por ejemplo al de Cultura, catalán de extrema izquierda y anti taurino, un ministro contra las derechas que nos va a poner de cara a la pared, con la biblia ¨Woke¨, libro de Titania Macgrath, en una mano y ¨El Capital¨ en la otra.
Como para que un muro no se caiga necesita buenos cimientos y refuerzos, va el PP y pone sus granitos de arena y cal en el mortero, con un Feijóo dubitativo y estático que mantiene a Cuca Gamarra como secretaria general, dándole así la razón a Carmen Calvo, la inefable diputada cunera por Granada que el pasado mes de julio, dijo que: «Cuando la izquierda se mueve, la derecha se para».





