Los datos de infracualificación que muestra el gráfico son absolutamente demoledores e impropios de un país desarrollado. Mientras que la media de la OCDE es del 15% y la de la UE es del 13%, en España los jóvenes entre 25 y 35 años sin estudios de bachillerato o FP son el 30%. Una infracualificación terrible para su futuro y por lo tanto también para el de España.

Pueden ser muchas las razones que expliquen este altísimo fracaso escolar, pero probablemente hay dos muy sustanciales que, además, creo que se retroalimentan:
– El elevado numero de leyes de educación desde 1980 (de media, una ley cada 6 años).
– Su fuerte sesgo ideológico que ha imposibilitado el consenso político entre los partidos mayoritarios y ha justificado la oleada de leyes ‘acción – reacción’, con el lógico desconcierto de educadores y familias.
De 7 leyes educativas promulgadas desde 1980, 4 han sido del PSOE, 1 de UCD (no llegó a aplicarse) y 2 del PP (ambas de efímera vida).
En conjunto creo que puede afirmarse que tanto por numero de leyes (4 de 7) como por el numero de años que han estado vigentes, las remesas de leyes educativas que han tenido mayor implantación en España durante estos 42 años han sido leyes del PSOE.
En consecuencia, creo que tanto los éxitos como los fracasos del modelo educativo español corresponden principalmente al partido socialista y quizás sería bueno que dejara de alardear de su apuesta por la ‘educación de calidad’ ya que sus resultados dejan muchísimo que desear.
Naturalmente, una verdadera apuesta por la educación de calidad no consiste en gastar más (aunque quizás también sea necesario) sino en gastar mejor y ello implica desideologizar las aulas. Los disparates a los que están llegando los desvaríos ‘de genero’ o la inconcebible parcelación regional de la nuestra historia son sólo dos ejemplos de la degradación educativa que sufrimos tras 7 leyes educativas en 42 años.
La política educativa nunca debería ser una herramienta adoctrinadora para forjar el carácter de futuros votantes, a los que se encadena a su propia infracualificación y convierte en mendicantes de un sustento público que, en contraprestación, vivirá de sus votos cautivos. La clásica simbiosis entre dominador y victima.
Por otra parte, será difícil que el próximo gobierno – probablemente no socialista – se inhiba de dictar su propia ley educativa con sus propios sesgos. Y así hasta el final de los tiempos, mientras el 30% de nuestros hijos no habrán cursado ni bachillerato, ni FP y quedarán inermes ante un mundo en donde el conocimiento es vida y desarrollo y su carencia solo nos aboca a vivir como aquellos epsilones del «Mundo Feliz» de Huxley.
Leyes educativas en España (desde 1980 hasta 2022):
1- Ley Orgánica Reguladora del Estatuto de Centros Escolares, LOECE, 1980 (UCD). No llegó a estar en vigor (Golpe de Estado y victoria electoral del PSOE)
2- Ley Orgánica del Derecho a la Educación, LODE, 1985 (PSOE)
3- Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo, LOGSE, 1990 (PSOE)
4- Ley Orgánica de Calidad de la Educación, LOCE, 2002 (PP). Prácticamente no llegó a estar en vigor.
5- Ley Orgánica de Educación, LOE, 2006. (PSOE).
6- Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, LOMCE, 2013 (PP). Ley Wert.
7- Ley Orgánica de Modificación de la LOE, LOMLOE, 2020 (PSOE). Ley Ceela.





