Termino la lectura de «Europa, ¿otoño o primavera?» Un libro colectivo de análisis político serio en el que tras una lúcida introducción de Alfonso Guerra participa un grupo de intelectuales de muy distinta procedencia ideológica.
Su título da cuenta de la pregunta capital que se hacen los autores: ¿Decadencia o progreso? Un reflexionar sobre si la Unión Europea marcha hacia un próximo futuro de esplendor o bien hacia su ocaso. Porque existen razones para contestar distintamente a la pregunta: el final de la pandemia del covid y la gestión solidaria de las vacunas, amén de la unidad monetaria y económica parecen indicar aciertos indiscutibles.
Pero hay también indicios aterradores que pueden llevar a una nueva fragmentación europea. Así, la guerra de Ucrania y la crisis económica que ha provocado en la Unión; así, la sumisión a Estados Unidos, único beneficiario del conflicto; así, la desunión de las naciones de Europa ante el problema de las oleadas migratorias; así, el desprecio que nos manifiestan Estados como China, la misma Rusia, los mismos Estados Unidos, la India, África, los países árabes e incluso potencias menores como Israel o Turquía…
¿Fracaso? Soñábamos hace muchos años con Europa como un superestado con un Parlamento y un Gobierno de verdad. Una tercera potencia entre Estados Unidos y Rusia, con un ejército propio poderoso y disuasorio sin el cual no se cuenta nada en las relaciones internacionales. Y todo se ha frenado. Sólo cabe esperar que el progreso hacia una Europa como proyecto sugestivo de vida en común se reanude. Hoy por hoy el error de la guerra contra Rusia todo lo frena.





