Hoy es un gran día. Una vez más, el club más exitoso de Andalucía acude a Madrid para disputar ante los ojos de España y del mundo, una nueva edición de la Copa del Rey, haciendo grande su camino, importante su trayectoria deportiva y llenando de orgullo a la afición de una ciudad emblemática, hermosa y pujante como es Sevilla.
Cuando se dé el pitido inicial al partido que contará con la presencia de S.M EL Rey previamente a haber escuchado ese maravilloso himno sevillista que cuenta el sentir de una afición y el otro, el importante, el que nos representa a toda nuestra España, que todo bien nacido debe respetar tararear y amar, no solo se pondrá en marcha el balón, sino que, mirando hacia atrás, el sevillismo, reafirmará su grandeza, su sentimiento y su historia de 128 años de existencia.
Con ese balón buscando la portería contraria, todos recordaremos ese 25 de Enero de 1890, cuando un grupo de jóvenes Edwar F.Jonhnston, Isaías White y Hugo MacColl, que junto con los hermanos WELTON Y Ritson, fundaron el Sevilla Footbal Club. No fue casual que en torno a una mesa, este grupo de británicos y españoles, se reunieran, puesto que cumplían la tradición de juntarse para conmemorar el nacimiento de Robert Burns, una figura relevante escocesa del panorama literario y poético de esta parte de Gran Bretaña, decidiendo que sin tiempo que perder, al poner el nuevo club en marcha, deberían de jugar un partido la mañana siguiente, a modo de entrenamiento en las instalaciones del hipódromo de Tablada, cedidas por la Sociedad de Carreras de Caballos, siendo el comienzo, de una carrera llena de éxitos que este año además de con la final de la copa del rey, ha contado con un gran papel en la copa de las copas, la copa de campeones de Europa, en donde la dignidad, el buen juego y la categoría del Sevilla, ha quedado muy patente.
Por otro lado, mientras que ruede el balón, hoy es un día importante para el sevillismo y para sus miles de aficionados que llenarán la mitad de las gradas del Estadio Vicente Calderón, porque deben ir con la alegría del acontecimiento y demostrando el sentimiento de un gran club y de la región más hermosa de España, nuestra Andalucía. Ese himno del Arrebato, nunca tuvo mejor autor y mejor sentido que el explicar lo que es el sevillismo, su sevillania y su ilusión por dar a conocer que, en una gran ciudad, existe una felicidad y gallardía en la victoria de ese Sevilla, el Sevilla F.C
En ese recinto de juego debe prevalecer el deporte, la camaradería y el buen ambiente, por lo que hay que pedir a los aficionados, que no caigan en las provocaciones de quienes pretendan usar el noble juego del futbol para hacer política. Nosotros a lo nuestro y que se sienta como va a suceder, que el Sevilla, es un club admirado, respetado y querido en toda España, no solo por su juego y por sus jugadores, sino por una afición señorial, que, con pasión por sus colores, sevillanea por España y el mundo.
«Cuentan las lenguas antiguas, que un 14 de octubre, nació una ilusión, su madre fue Sevilla y le prestó su nombre, para defenderlo, le dio a una afición. Ejemplo de sevillanía, familia roja y blanca del Sánchez Pizjuan, mi corazón que late gritando ¡Sevilla!, llevándolo en volandas, por siempre a ganar. Y es por eso que hoy vengo a verte, Sevillista seré hasta la muerte, la Giralda presume orgullosa de ver al Sevilla en el Sánchez Pizjuan. Y Sevilla, Sevilla, Sevilla, aquí estamos contigo Sevilla, compartiendo la gloria en tu escudo, orgullo del futbol de nuestra ciudad. Dicen que nunca se rinde y el arte de su futbol, no tiene rival. Más de cien años lleva mi equipo, luchando y abanderando el nombre de nuestra ciudad. Ejemplo de sevillanía, familia roja y blanca del Sánchez Pizjuan, mi corazón que late gritando ¡Sevilla!, llevándolo en volandas, por siempre a ganar»





