La tarde del viernes 17 de julio Casares Quiroga, ordenó a la aviación y a la marina de guerra que bombardearan las posiciones en el norte de África. La operación de comienzo de la guerra por parte de la republica fue más extensa que un mero bombardeo ya que el ministro de Marina, José Giral, ordenó que varios barcos de guerra se dirigieran al estrecho de Gibraltar para impedir el paso de tropas desde África hasta la península. Es decir, antes de cualquier sublevación ya preveían que podría haber una respuesta del ejército. Sin embargo, el destructor Sánchez Barcáiztegui, que estaba fondeado en Melilla, y los destructores José Luis Díez, Lazaga, Almirante Valdés y Almirante Churruca comenzaron a bombardear las ciudades de Ceuta y Melilla. A ellos se sumaron poco después el acorazado Jaime I, los cruceros Libertad y Miguel de Cervantes y el guardacostas Xauen. Bombardeos que duran hasta el 26 de julio en el que la flota republicana bombardeó Melilla de nuevo.
El mismo día 18 de Julio de la base de Tablada en Sevilla, y sin que hubiera habido pronunciamiento militar en Melilla, están saliendo aviones comerciales reconvertidos en bombarderos, los famosos los Douglas DC-2 y Fokker F.VII, que despegaron del aeródromo de Tablada (Sevilla) para realizar una serie de incursiones en los días 17 y 18 de julio sobre Melilla (donde fue alcanzado el cuartel de la Legión Extranjera) a bombardear Ceuta Melilla Larache y Tetuán, este detalle jamas se cuenta, porque es reconocer que el bombardeo se llevaba preparando con al menos cuatro meses de antelación, que es lo que se tarda en adaptar un avión comercial en bombardero. Estos bombardeos estaban apoyados desde la base en Tetuán de Sania Ramel. La rápida intervención del Coronel Eduardo Sáenz de Buruaga que detiene a Arturo Álvarez-Buylla Godino, el Alto Comisario Español en Marruecos, y al primo de Franco, Ricardo Dela Puente Bahamontes, que estaba allí por Orden de Indalecio Prieto con los aviones desplegada dos en el Aeródromo de Tetuán-Sania Ramel. De la Puente se rindió no sin antes ordenar a sus hombres que inutilizaran los Breguet XIX que se encontraban desplegados en la base y los incendió esperando que los aviones de la republica vieran las llamas y pudieran bombardear la legión tal y como se había intentado. Los legionarios salen despavoridos de los cuarteles, intentando hacerse con el armamento y la munición, han sido arrojadas 8 bombas incendiarias sobre los cuarteles de Melilla.
Saenz de Buruaga se desplaza inmediatamente a la base del aeropuerto de el Atalayon, donde tambien el comandante e ingeniero Virgilio Leret, un republicano convencido, y obviamente estaba sin duda y analizando los hechos cumpliendo órdenes de Madrid de asesinar a Franco y otros mandos militares cumpliendo las ordenes de José Giral está desplegando aviones para ayudar a los Douglas y fokker sevillanos y a Ricardo de la Puente Bahamontes desde Sania Ramel. Los legionarios trasladan desde el Atalayon a Melilla a Virgilio Leret, quien es interrogado por Saenz de Buruaga, que ordena el inmediato fusilamiento en Melilla el 18 de julio de 1936 .
Franco aún no ha llegado a Melilla ni se ha tenido tiempo de informarle, es ya el 18 de Julio del 36, cuando Franco es informado a las cuatro de la madrugada en Tenerife de que la republica acaba de bombardear las Plazas de Ceuta, Melilla, Larache y Tetuán y regresa precipitadamente de Tenerife, donde le intentan matar en el puente de Laja cuando se dirigía a la base de Gando para ir a ver que sucedía. Franco salva la vida en su sexto intento de asesinato desde que el 23 de junio escribiera a Casares Quiroga protestando por el arresto de Militares que habían repelido un ataque al Cuartel de caballería de Alcalá de Henares por milicianos. Logró salvar la vida escondiéndose bajo una lápida en un cementerio cercano.
Mientras estos hechos sucedían y gracias a la rápida reacción de la legión se ha parado un asesinato masivo de legionarios. Pero las noticias vuelan desde miles de llamadas por todos los cuarteles de España y, ante el miedo de una reacción en Madrid, José Giral el mismo día 18 de julio ordena el asalto al cuartel de la Montaña donde unos 3.500 militares desarmados, custodian los 100.000 cerrojos de los fusiles militares. El Cuartel de la montaña, tenía cuatro plantas, y su guarnición la componía principalmente el arma de Ingenieros: un regimiento de Ferrocarriles, otro de Zapadores-Minadores y un batallón de Telegrafistas. También había en esa fecha un regimiento de Infantería. Habría aquella mañana dentro del cuartel unas tres mil quinientas personas que sólo disponen de una ametralladora, pero son bombardeados por la aviación con el avión del Comandante Antonio Rexach de la Parga, un militar exaltado y dirigente del Partido comunista de España que había participado en el movimiento insurreccional de Sánchez Guerra del 28 de enero de 1.929 y tambien habia participado en el llamado complot de Prats de Molló, un intento fracasado de invasión de España desde el Rosellón dirigido por el líder nacionalista catalán y antiguo militar, Francesc Macià y por su partido Estat Catalá, y en el que colaboraron grupos anarcosindicalistas catalanes de la CNT – como se sabe, y el Comandante Rexach fue encerrado en las Torres de Cuartel.
Fracasada también la sublevación de Jaca, tomó parte principal en la desesperada tentativa del aeródromo de Cuatro Vientos que, como todo el mundo sabe, también estuvo implicado Queipo de Llano (otro republicano del que se omite el dato en su biografía). La gente se calló expectante mientras el avión de Rexach voló rasante sobre el cuartel, y acertó a lanzar dos bombas, una en cada patio (Antonio Rexach de la Parga fue asesinado en Méjico país al que huyó y al que había entrado ilegalmente, con 25 millones de pesetas oro, que le habían entregado para comprar armas en Francia, por el también comunista Juan Duarte Camacho, en la Calle de López frente al Hotel Toledo al dispararle seis tiros y ser más rápido que el por una discusión por ese dinero). Al mismo tiempo que la aviación, comenzaron a disparar contra el cuartel dos cañones del 75 colocados en la plaza de España, otros dos cañones se situaron en la calle de Luisa Fernanda, los militares acuartelados sacaron una bandera blanca para rendirse, más del 50% de aquellos militares, es decir unos 1.700, fueron asesinados como en Katin de un tiro en la nuca. El miedo se apoderó de los cuarteles de Madrid que se rindieron y comenzaron las sacas de todo el que consideraban de derechas y nadie se atrevió a reclamar los cuerpos de aquellos militares asesinados, el pánico se habia apoderado de la población. Se dice que el asalto al cuartel de la montaña fue el 19 de Julio, pero es el 19 de julio cuando termina este asalto al cuartel.
Ese mismo día, 18 de Julio, Málaga es tomada por milicianos armados y guardias de asalto en la calle. El General Francisco Patxot, Gobernador Militar de Málaga, trata de poner orden en la ciudad tomada por milicianos armados en la calle. Patxot no tenía apenas tropas por lo que sacó las escasas efectivas que tenía a sus órdenes y tomó la ciudad con la colaboración de 600 guardias civiles, y solicita ayuda al inspector de Carabineros Gonzalo Queipo de Llano, que es localizado en Málaga en un cine donde se entera de lo que está pasando. Restablecido el Orden Publico, en Málaga se comunica con Diego Martínez Barrios, ya después de la dimisión de Casares Quiroga, habló con él por teléfono, le aseguró que la sublevación de los partidos de izquierda había fracasado, y que el orden público estaba restablecido, a lo que Martínez Barrio le pidió que entregara las armas y añadió que el destructor Sánchez Barcáiztegui bombardearía la ciudad si no lo hacía. Patxot no sale de su asombro, porque él no es un alzado contra nadie, sólo cumple su trabajo de restablecer el orden público y envía a los hombres a casa. Inmediatamente Malaga es ocupada por 12.000 milicianos que en los meses siguientes someterán a la ciudad en una criminal orgia de sangre donde más de 3.800 Malagueños serán asesinados, los Guardias civiles asesinados y sus mujeres e hijas violadas y abusadas sin la mas mínima consideración. Patxot fue detenido y fusilado el día 22 de agosto de 1.936.
Informado en Huelva de lo que está sucediendo, el general Gonzalo Queipo de Llano, inspector general de Carabineros, al enterarse del bombardeo de las plazas africanas el 18 de julio de 1936, regresa precipitadamente desde su destino en Huelva a Sevilla, (algo que jamás se cuenta, por que se da por hecho de que Queipo de Llano se subleva en Sevilla y es incierto, porque este detalle de su destino en Huelva, tira por tierra todo el argumento de la conspiración. De haber estado preparado el golpe de estado hubiera estado ya en Sevilla)
Lo peor es que no se cuenta que estaba en un acto religioso de homenajes a la virgen del Rocío. Pero otro detalle que se omite de la biografía interesada hecha por la izquierda sobre Queipo de Llano y su ley de Venganaza democrática, es que Queipo de Llano era republicano, tan republicano que en el golpe de estado dado por los republicanos el 15 de diciembre de 1930, tres días después de la fallida sublevación de Jaca y pocas horas después de que fueran fusilados los capitanes Galán y García, un grupo de militares tomaron la Base Aérea de Cuatro Vientos en Madrid e intentaron proclamar la República a través del conocido método del levantamiento militar, en este caso contra el gobierno de Berenguer. Entre ellos estaba el general Queipo de Llano y los comandantes Ramón Franco (hermano del dictador y héroe del «Plus Ultra») e Ignacio Hidalgo de Cisneros, que fue posteriormente Jefe de las Fuerzas Aéreas de la República (FARE). por lo que fue proclamado héroe por la segunda república. Ya el ABC de 16 de diciembre de 1.930 informaba que “En las primeras horas de la mañana de ayer se tuvo noticia por el Gobierno de que se habían sublevado los aviadores de Cuatro Vientos, del que se elevaron tres aparatos, que comenzaron a volar sobre Madrid a muy poca altura, arrojando proclamas. Al paso de los aparatos sediciosos sobre algunos cuarteles fueron tiroteados por las fuerzas adictas al Gobierno, que obligaron a alejarse a los rebeldes».
Por increíble que parezca, en febrero de 1931 en una entrevista que le hizo Angel Dant, Queipo de Llano exclamaría: “¡Estoy profundamente convencido de que fuera de la República no hay salvación posible para nuestra patria!». En 1928 Queipo de Llano había sido desterrado por participar en actividades contra la dictadura de Primo de Rivera y en 1930 ostentaba el cargo de presidente del Comité Militar Republicano y general de brigada en la reserva. Al proclamarse la II República se le concede el mando de la 1ª División Orgánica, rango máximo en el ejército en ese momento. Fue también jefe de la Casa Militar del presidente de la República, Alcalá-Zamora, hasta 1934, año en el que pasa a encargarse de la Inspección General de Carabineros.
A su regreso a Sevilla, se encuentra con un asalto de Guardias de asalto y numerosos civiles armados por éstos que son repelidos por los hombres de Gonzalo Queipo de Llano. Lo que le lleva a detener ya arrestar a los participantes en este asalto (la izquierda este hecho le suprime literalmente de las narraciones y suele contar que Queipo de Llano arrestó a oficiales leales al gobierno, pero sin narrar que el asalto fue anterior). Mientras asaltaban el cuartel una multitud de civiles (sindicalistas y de partidos de izquierdas) se dirigen al Parque de Artillería en busca de armas, pero allí fueron tiroteados sin previo aviso por los militares y murieron once personas. Esa multitud luego se dedicaron a saquear los barrios ricos de la ciudad, en realidad cuando llega Gonzalo Queipo de LLano ya habían asesinado a 23 personas y saqueada multitud de viviendas. Tres falangistas y dos o tres sacerdotes fueron linchados y varias iglesias fueron incendiadas. La ocupación de edificio públicos obligó a Queipo de Llano a poner en juego la artillería, con la que dispararon a varios edificios de la ciudad, incluyendo el gobierno civil, los republicanos no tardaron en rendirse. Así los sublevados se hicieron con el centro de la ciudad, pero los republicanos todavía controlaban los barrios más humildes. Por la noche los rebeldes controlaban también el aeropuerto de Tablada, de donde habían partido los aviones que habían bombardeado Tetuán y otras ciudades africanas. Queipo de Llano se dirigió detener al general José Fernández Villa-Abrille, jefe de la II División Orgánica, quien había diseñado el Plan de toma de la región militar andaluza. Con la detención de Fernández Villa-Abrille, Queipo de Llano sale del despacho convertido en la autoridad militar de facto, manda concentrar las fuerzas -unos 2.900 hombres- y arma a los voluntarios civiles, que son menos numerosos de lo esperado.
Ese mismo día Queipo de Llano logra que el coronel Ciriaco Cascajo y con no pocas resistencias adopte medidas para pacificar Córdoba. Cascajo logró que las autoridades civiles se rindieran mediante el uso de la artillería contra el edificio del gobierno civil y con el incendio de las sedes del Partido Comunista de España y de la CNT porque Córdoba ya estaba también tomada por sindicatos y comunistas. Muchos pueblos de la provincia quedaron en manos de los sublevados, pero en los días siguientes cambiarían de bando varias veces. Pacificada Córdoba, la situación de Sevilla daba un respiro a Queipo de Llano de que la ciudad no sería tomada de forma inmedita.
Al día siguiente es decir el día 19 Franco llega a Tetuán desde Casablanca y comienza el traslado del ejército del protectorado por el estrecho. El mismo día que Queipo de Llano llega a Sevilla, en Ronda, comienzan las detenciones y el arrojo de personas despeñándolas al vacío considerándolas simpatizantes del bando nacional, durante ese primer mes de comienzo de la guerra civil hasta 512 personas fueron despeñadas al vacío por el cañón que rodea a la ciudad, desde una casa situada en su borde, entre ellos 12 menores de edad. Alguien tiene que contar estas cosas, porque la ley de venganza histórica no descansa en la mentira para adoctrinar a la gente.
Queipo de Llano, sabe lo que está sucediendo en Málaga, sabe que están asesinando Generales y coroneles, Él no ha hecho más que cumplir con su deber que es sofocar la ciudad y detener sin saber que José Fernández Villa-Abrille estaba participando en un golpe de estado desde el gobierno de la república, le costaría la cabeza. Sabe además que, en Málaga, ya hay 12.000 milicianos y que él no tiene más que 2.900 efectivos en Sevilla, y en cualquier momento la ciudad puede ser tomada y convertida en una orgia de sangre como lo es ya Málaga y comienza desesperadamente a hacer una guerra psicológica donde desde la radio, a diario, hace programas intentado hacer ver que deben perder toda esperanza ante la efectividad de la legión que él sabe que aún no ha llegado. Esto es lo que le reprochan a Queipo de Llano, sus intervenciones en la radio, pero no cuentan jamás que esas intervenciones salvaron la ciudad de ser saqueada, sus iglesias incendiadas, y sus mujeres violadas como estaba sucediendo ya en Málaga. No debemos olvidar que entre el asalto a la legión y al cuartel de la montaña y la llegada de la Legión a Sevilla, la republica asesinó a 15 generales
Por cierto, por si alguien no lo sabe, una vez sofocado el alzamiento de las izquierdas en Sevilla, en el Bando de España de la capital Hispalense había 7.000.000 de las antiguas pesetas que fueron ofrecidos por la vida de José Antonio Primo de Rivera y no aceptaron. Menos de un mes después, el 14 de agosto de 1.936, cuando el general Yagüe está tomando Badajoz, con ese dinero, Gonzalo Queipo de Llano ya está diseñando la creación de viviendas sociales en Sevilla en los barrios de La Macarena, San Julián, San Luis, San Bernardo, Triana o Ciudad Jardín,
Queipo de LLano, como todos los que hicieron aquella guerra, tienen sus luces y sus sombras, pero la mentira es un crimen y el descanso de los muertos debe ser sagrado.
Tampoco contaran jamás las feministas que la hermana de Gonzalo Queipo de LLano, Rosario, estuvo durante toda la guerra recluida en Valencia en la Prisión de Alacuas de donde la sacaba temporadas enteras el asesino socialista y escolta armado de Indalecio Prieto en las elecciones de 1.936, García Atadell, para violarla hasta la saciedad en el palacete de los condes del Rincón en la calle Martínez de la Rosa, donde tenía la checa de porque estaba encoñado con ella, y es ella la que bajo promesa de reunirse con el Canarias pudo ser detenido con grandes maletas cargadas de joyas robadas a las personas que asesinaba en Madrid, incluido el brazo incorrupto de Santa Teresa, que después conservó Franco, hasta devolverle al convento de Alba de Tormes. Todo ello después de dejar abandonada a su mujer en París sin un chusco de pan que llevarse a la boca. Pues su hermana, pasó por ese calvario, como pasaron miles de mujeres e hijas de militares y guardias civiles, como las 525 esposas y no se sabe cuántas hijas de los guardias civiles de Málaga a los que asesinaron uno a uno, como lo fueron la hermana de José Antonio Primo de Rivera o la hermana de Dalí, la escritora catalana Anna María Dalí y Domènech que fue detenida el 4 de diciembre de 1938 acusada falsamente de espionaje. Estuvo diecisiete días encarcelada en varias prisiones donde sufrió múltiples torturas y violaciones. Todo ello ocurría poco antes de que las tropas franquistas llegaran a la frontera francesa, y como consecuencia sufrió una fuerte crisis nerviosa que le salvó la vida puesto que, a raíz de esta crisis, salió en libertad, pero tardó años en reponerse.
En aquella guerra, de las propagandas de las izquierdas convivieron muchas mujeres de las que nunca se habla y que fueron abusadas por la chusma republicana, y que servían única y exclusivamente para dar una imagen al exterior de que la republica no mataba mujeres, pero también para parar a las tropas franquistas por si asaltaban Valencia, porque sus mujeres estaban allí retenidas.
La republica creó la prisión de Alaquás en el pintoresco pueblecito de Torrente con su Vedat junto al aeródromo de Manises y que se veía a través de las alambradas eléctricas por si tenían que huir usándolas como escudos humanos. El edifico de La Puríssima, donde estuvo ubicada es un edificio propiedad hoy de los jesuitas, a las que la prensa francesa bautizó como “las damas de España”. Las mujeres allí recluidas eran señoras de buena familia cuyo único delito fue ser esposas, madres, sobrinas o hijas de fascistas o políticos de derechas.
Ya en el verano de 1.937 coincidían en aquellas paredes, Carmen (hermana de José Antonio Primo de Rivera), convivió entre aquellos muros con su cuñada Margot Larios, con Pilar Millán Astray (hermana del fundador de la Legión), con Rosario Quiepo de Llano (hermana del teniente general), con Pilar Jaraiz, (sobrina de Franco), con Casilda Trénor (marquesa de Laconi), con María Teresa Lucía (hija de Luis Lucía), Amelia Azarola (viuda de Ruiz de Alda, el héroe de la aviación por el vuelo Plus Ultra), la madre del general Aranda, Luisa Mata,. Algunas como Amelia Azarola tenían tan valor como icono que, hasta el ya presidente de la República, Juan Negrín, trató de canjearla,
La prisión republicana de Alaquás se cerró en julio de 1938 y a las presas se las trasladó a la prisión de Cehegín, en Murcia. La Casa de Reforma de Cehegín formaba parte del sistema carcelario femenino de la zona republicana, junto a la prisión de Ventas (Madrid), la prisión de mujeres de Valencia y el campamento de prisiones de Alacuás y en realidad Ceheguín fue un campo de trabajo, que no era otra cosa que un campo de concentración republicano para mujeres Y estaba situado en el que convento de las Maravillas de Murcia. Algunas sirvieron para canjearlas por presos republicanos. A Rosario Queipo de Llano y las Primo de Rivera las embarcaron en Valencia con dirección Gibraltar, a la sobrina de Franco en un barco inglés hacia Marsella. Ninguna de ellas, que en su mayoría eran damas con una exquisita educación, murió en prisión pese a las humillaciones que llegaron a sufrir.
Las Izquierdas llevan intentando dulcificar aquellas prisioneras de guerra, como si hubiran vivido en un resort, y están financiando a día de hoy un documental al que llaman “Prisioneras” con guion del siempre bien pagado Paul Preston, Carmesina Franch y Ernest J. Sorrentino, porque para el blanqueamiento del crimen siempre hay dinero. En lo que conozco de dicho documental, es tan repugnante que llega a señalar que aquellas mujeres no fueron detenidas, que se entregaron voluntariamente al creer que era mejor entregarse que dejar que les pudieran matar por la calle al reconocerlas o al ser delatadas. Y llega a ser tan vergonzoso que se llega a decir que tres de las «mujeres de Franco» llegaron al Campamento de Prisioneras de Alaquàs tras el fusilamiento de sus familiares en la prisión de Alicante. Esas tres personas eran Carmen, María Jesús y Margot, hija, hermana y nuera, respectivamente, del dictador José Antonio Primo de Rivera. Vamos, la Republica mata a su hermano y ellas se entregan a los asesinos de su hermano, algo que repugna a la inteligencia de cualquiera. Pero este es el estilo de la memoria histórica que nos quieren vender. Lo cierto es que existen testimonios de que tanto en Alaquàs como en Cehegín se «pasaron días en los que todo el alimento, por cada una de ellas, era medio tomate. Las que lograron regresar a Valencia lo hicieron físicamente en las últimas, casi irreconocibles». Se sabe que era uno de los pocos edificios que sobre las tapias había «alambradas eléctricas» como después tuvieron todos los campos de concentración nazis.
Los socialistas de hoy son repugnantes como sus abuelos, asaltan conventos iglesias y sacan cadáveres. Que los herederos políticos e intelectuales de individuos de semejante pelaje se hayan convertido en profanadores de tumbas de los que les vencieron exitosamente y derrotaron estrepitosamente en el campo de batalla hayan organizado una venganza histórica contra aquellos que pararon los pies de sus asesinatos debería alarmarnos de forma estrepitosa.
Que esto esté sucediendo en nuestras narices y que la Iglesia católica, que estuvo a punto de ser exterminada por los ancestros de los profanadores y salvada por los profanados, calle vergonzosa y cobardemente mire hacia otro lado mientras se levantan lápidas y se abren criptas que en su día fueron selladas con agua bendita, en el momento de la inhumación no cabe duda que olerá a azufre como un lodazal del infierno. Que eso y otras cosas similares sucedan demuestran el nivel de bellaquería, de villanía y de miseria moral al que hemos llegado.
Han enterrado la transición por la puerta de atrás, mandando al rey al exilio como hicieron con su abuelo y el esfuerzo, sincero, de aquellos hombres de izquierdas y de derechas que quisieron cerrar definitivamente las heridas de la guerra civil, dejándola para los historiadores, como otras etapas, aciagas o no, de nuestra historia, porque buscaban un mañana de concordia y fraternidad para sus hijos y nietos… Aquel esfuerzo titánico, ha quedado enlodado, enfangado y enmierdado por un gobierno que supera cualquier grado de amoralidad llevándonos a una de las etapas más tristes, cainitas, oscuras y vergonzosas de la historia de España que ninguna generación haya podido conocer. Donde el respeto a los muertos y donde todo el humanismo cristiano que mamamos como civilización está siendo pisoteado






1 Comment
Genial. Ud no menciona cómo pasa de ser republicano a golpista contra la república. Tampoco extraña, pues su narrativa está lejos de ser científica al estar repleta de adjetivos nauseabundos, falaces y faltones. No se le puede pedir peras al olmo. A Uds que investiguen y contrasten es demasiado pedir.