La calabaza es un alimento ancestral, ampliamente valorado por su sabor, versatilidad y propiedades nutricionales. Se utiliza en numerosas culturas tanto en la gastronomía como en la medicina tradicional, gracias a sus múltiples beneficios para la salud.
En el lenguaje coloquial español, la calabaza se utiliza como símbolo de suspenso, fracaso o rechazo, especialmente en el ámbito escolar. La expresión “dar calabazas” o “sacar una calabaza” significa que una persona no ha aprobado un examen o no ha alcanzado el resultado esperado. Hay muchas teorías, pero ciertamente no se sabe, por qué este vegetal se asocia al fracaso, quizás porque desde antaño, se ha considerado un alimento barato y pobre y de ahí su relación con el rechazo.
También, para los de mi edad, era el símbolo inequívoco del “Un dos tres…” de Chico Ibañez. En casa entonces la tomábamos poco, la verdad, pero con los años, esta verdura ha entrado de lleno en la despensa de casa.
Por último, en estos años, Halloween nos satura de manera descomunal de productos basados en esta humilde hortaliza (algún día me enteraré del por qué).
La calabaza es originaria del continente americano (otro gran regalo de las Américas a la vieja Europa), especialmente de las regiones de México, Centroamérica y el sur de Estados Unidos. Los pueblos indígenas la consideraban un alimento básico junto con el maíz y los frijoles, formando parte del sistema agrícola conocido como “las tres hermanas”.
Tras la llegada de los europeos a América en el siglo XV, la calabaza fue introducida en Europa, Asia y África, donde se adaptó fácilmente gracias a su resistencia y facilidad de cultivo.
La calabaza es una planta rastrera o trepadora, con frutos de diferentes tamaños, formas y colores, aunque el más común es el naranja.
Hoy y como siempre, la podemos encontrar en todos los puntos de venta de alimentación, y casi siempre troceadas en distintos formatos, ya que normalmente casi todas las variedades son voluminosas y por el tipo de “carne” que poseen, pesadas.
Nutricionalmente la calabaza es rica en nutrientes esenciales. Contiene: Vitaminas: A, C, E y algunas del grupo B, Minerales: potasio, calcio, magnesio.
Además de ser rico en hierro, fibra, antioxidantes y betacarotenos.
Contiene pocas calorías, lo que la convierte en un alimento ideal para dietas saludables, volvemos con los alimentos para dietas….
La calabaza tiene grandes beneficios para la salud
Mejora la salud visual, el alto contenido de vitamina A ayuda a mantener una buena visión y previene enfermedades oculares.
Fortalece el sistema inmunológico, sus vitaminas y antioxidantes ayudan al cuerpo a defenderse de infecciones.
Favorece la salud digestiva, la fibra mejora el tránsito intestinal y previene el estreñimiento.
Beneficia el corazón, el potasio ayuda a regular la presión arterial y mejora la salud cardiovascular.
Ayuda a controlar el peso, es baja en calorías y produce sensación de saciedad.
Propiedades antioxidantes, ayuda a combatir el envejecimiento celular y protege contra enfermedades.
La calabaza es un alimento de gran valor histórico y nutricional. Originaria de América, se ha convertido en un producto fundamental en la alimentación mundial. Gracias a sus vitaminas, minerales y antioxidantes, aporta numerosos beneficios para la salud, especialmente para la vista, el sistema inmunológico y el corazón. Además, su versatilidad la hace ideal para incluirla en una dieta equilibrada.
Pasamos ahora una receta fácil :
La crema de calabaza es una receta fácil, saludable y deliciosa. Es ideal para el otoño e invierno, aunque se puede consumir en cualquier época del año.
Ingredientes (para 4 personas)
- 500 g de calabaza
- 1 patata mediana
- 1 zanahoria (opcional)
- 1/2 cebolla
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 750 ml de agua o caldo de verduras
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
Opcional: queso, nata o semillas de calabaza para decorar.
Preparación paso a paso
Preparar los ingredientes
- Pela la calabaza y córtala en cubos.
- Pela la patata y la zanahoria y córtalas en trozos.
- Pela y pica la cebolla.
Sofreír la cebolla
- En una olla, añade el aceite de oliva.
- Sofríe la cebolla durante 3–5 minutos hasta que esté transparente.
Cocinar las verduras
- Añade la calabaza, la patata y la zanahoria.
- Incorpora el agua o caldo.
- Añade sal al gusto.
- Cocina durante 20–25 minutos hasta que las verduras estén blandas.
Triturar
- Usa una batidora para triturar todo hasta obtener una crema suave.
- Añade pimienta al gusto.
Servir
- Sirve caliente.
- Puedes añadir semillas de calabaza, queso o un chorrito de nata.





