Puigdemont al trullo porque eres un cap…
Ante el espectáculo, show, esperpento, burda magia, paripé, engañifa del piojito o como ustedes quieran llamar a la escollá del partener Puigdemont, poco tiene uno que añadir que no se haya dicho ya.
Únicamente quiero subrayar un matiz en el que aún no he oído pronunciarse a nadie. Y es que los compinches de Puigdemont habían aparcado, en un vado para personas con movilidad reducida, el vehículo en el que el padrino pegó la espantá, con la tarjeta azul de persona con discapacidad más falsa que el amor de la suegra, y una silla de ruedas incluida en el asiento del copiloto, con menos papeles que la burra de Curro Jiménez.
Como he comentado es un simple aspecto de la huida del señorito, pero para un servidor (conocedor de la discapacidad por circunstancias que no vienen al caso), el tema tiene una gran relevancia por el agravio comparativo que supone con usted que me lee.
Porque si usted tiene las piernas buenas para andar, como las del mentado señorito, y se le ocurre falsificar una tarjeta azul de discapacidad para trincar un aparcamiento en un vado que no le corresponde, podrá incurrir en falsedad en documento público y (seguro) tendrá que perderle el cariño a los 400 euros que le endiñarán de multa.
Porque usted que no está por encima de la ley, del bien y del mal, como parecen estar el ínclito Puigdemont y sus sicarios de lacitos amarillos, independencia egoísta y chorradas.
En definitiva. aunque es evidente que Puigdemont está como la jaca de La Algaba, lo cierto es que no tiene discapacidad física. Sin embargo, su prepotencia le hace burlarse de las personas con movilidad reducida; sirviéndose de un coche indebidamente aparcado en una plaza reservada a estas últimas.
Por ello les animo a gritarle al careto: ¡Puigdemont a prisión! ¡Puigdemont al trullo porque eres un cap… ¡ejem! … porque eres un capacitado!
Pepe Rodríguez Hervella: perrogrifon1965@gmail.com




