Prevención contra la viruela del mono
Los españoles no debemos fustigarnos por estar a la cola en muchísimas cosas, porque hay muchas otras en las que encabezamos listas chulísimas, que diría doña Yoli Díaz. Como en el número de parados, inflación, tráfico y consumo de drogas, entrada ilegal de inmigrantes, corrupción política, viviendas okupadas, precio de la luz y gasolina, etc.
Y ahora también somos los primeros en el número de contagiados con la viruela del mono que, pese a no ser letal, ya ha causado la muerte a dos españoles. Sorprende la facilidad con que se ha transmitido en España, pues nada más detectarse, enseguida se nos dijo que su origen se había localizado en una sauna y en una gran fiesta gay, alertando especialmente al colectivo homosexual para que pusiesen los medios necesarios para su prevención. Pero por los resultados, parece que muchos no hicieron caso y ahora lógicamente se han extendido los contagios fuera de esos ambientes.
No obstante, y como según recientes datos de la OMS, el 98% de infecciones se ha dado por contacto sexual entre hombres, lo más prudente sería seguir previniendo a este colectivo que constituye el mayor grupo de riesgo. Mas como la anterior información desencadenó una lluvia de críticas de colectivos LGTBI hacia la OMS, ya no se dice nada al respecto. Un silencio que no ayudará a frenar los contagios; pero como es lo políticamente correcto, es lo que toca.




