El pasado lunes 26 de octubre nos cupo el gran honor de abrir un ciclo de conferencias dedicadas al poeta Fernando Villalón en Morón de la Frontera. Jornadas que se han llevado a cabo para celebrar el centenario de la publicación del primer poemario de Villalón: Andalucía la baja.
En nuestro turno de palabra dijimos:
“En Morón de la Frontera, pueblo blanco de la provincia de Sevilla situado entre la campiña sevillana y las estribaciones de la Sierra Sur, a la falda del Cerro del Castillo, al abrigo de la enorme cresta que es la Sierra de Morón, se crió Fernando Villalón. Entre la casa del Polvorón y las fincas de la familia, fundamentalmente en la de la Rana, situada al pie de la carretera que une Morón con la Puebla de Cazalla.
Estas afirmaciones las hemos escuchado siempre y las hemos dado por válidas. Seguramente, porque lo sean. Pero hay veces en las que surgen los interrogantes. Y aquí, también los hay. Y es que en la vida de Fernando Villalón —gracias a Dios— quedan aún muchas pocas por descubrir, por decir.
Lo que escribiremos no son conjeturas. Las afirmaciones están apoyadas en fuentes primarias. Aunque es cierto, que los signos de interrogación que dejamos ahí, en el aire de Morón de la Frontera, perseguirán por siempre a la figura de Fernando Villalón.
La casa de Morón no es una casa cualquiera. Su arquitectura fue diseñada con la estructura del calendario juliano. Se dice que contaba con 365 huecos entre puertas y ventanas, 12 patios, 52 habitaciones y 7 cuadras, representando cada ciclo del año.
La casa se construyó entre el siglo XVII y el XVIII por el Marqués de Pilares. Está construida como una casa calendario. Sabido es que constaba de 365 huecos entre puertas y ventanas (los días del año); 12 patios y jardines (los meses del año); 52 habitaciones (las semanas del año); y 7 cuadras (los días de la semana).
Y aquí vienen las cuestiones. Y —con todo el respeto del mundo y toda la prudencia— les relato.
En el Padrón vecinal de Morón de la Frontera de 1881-1882, aparecen empadronados en la “Calle de las Morenas número 7”, que así se llamó hasta 1891 la calle Ramón Auñón: “Andrés Villalón Torres (de 36 años, natural de Morón de la Frontera y propietario), Ana Halcón Tejada (de 30 años)” y su hijo “Fernando”, que cuenta con “1 año”.
A partir de estos años no hay constancia de que la familia Villalón viva en la Casa del Polvorón, por lo que dudamos de que la familia siga viviendo en Morón de la Frontera.
Tanto es así, que en el padrón al que nos referimos consta la siguiente nota marginal: “En 23 de octubre de 1881 por acuerdo del Ayuntamiento se concede a don Andrés Villalón, traslado de su empadronamiento a la ciudad de Sevilla”.
Cuestiones que nos quedan pendientes. ¿Dónde se empadronó don Andrés con su familia? Si el número 7 de la calle de las Morenas la ocuparon Luisa Suárez Rojas (de 24 años, natural de Alcalá de Guadaíra y soltera), en el año 1883 y Ignacio Luque Gonález (de 49 años y propietario) y su esposa Teresa Cabrera (de 39 años) en el los años 1884-1885. ¿Dónde Vivió Fernando Villalón con su familia?
Nos consta que la familia de Fernando Villalón traslada su residencia a la ciudad de Sevilla cuando el poeta cuenta, apenas, con cinco meses de vida.
En un primer momento viven en la casa de los abuelos maternos del poeta los marqueses de San Gil (calle Alcázares, 6), donde nació. Pero los abuelos venden la casa a las Hermanas de la Cruz el 3 de diciembre de 1887, por lo que la familia debe cambiar su domicilio.
A partir de ese momento, la familia vive en dos residencias distintas. Primero (desde 1886 hasta 1888), en la calle don Remondo, 8, justo a las espaldas del Palacio Arzobispal. Posteriormente (desde 1888 hasta 1893 ó 1894), en la calle Gravina número 25.
Como sabemos, en 1890 Fernando Villalón ingresa como alumno interno en el Colegio San Luis Gonzaga del Puerto de Santa María, donde estudiará hasta el año 1896, que realiza en Jerez de la Frontera el “Ejercicio para el Grado de Bachiller”. Posteriormente, en el mes de septiembre comienza la carrera de Derecho, que dejará inconclusa. La terminará en 1926 en la Universidad Central de Madrid.
Siguiendo con la consulta de los padrones municipales de Morón de la Frontera, nos encontramos con que en el año 1892 no vive persona alguna en los números pertenecientes a la casa de Fernando en la aún denominada como calle Morenas (Primer distrito. Barrio segundo). Nos lo aclara con la siguiente frase: “Nadie en los números 2, 4, 6 y 8”.
En 1895, la familia aparece de nuevo empadronada en la calle Ramón Auñón (Primer distrito. Barrio primero), “número 5 cochera”, de Morón de la Frontera. El conjunto familiar lo forman: “Andrés Villalón Daoiz Torres, 49 años, Natural de Morón, Casado, Propietario”; “Ana Halcón Saenz de Tejada, 38 años, Natural de Morón, Casada, Su casa”; “Fernando, 11 años, Natural de Sevilla, Soltero, Estudiante”; y “Jerónimo, 8 años, Natural de Sevilla, Soltero, Estudiante”.
La configuración de la familia se mantiene en el “Padrón de 1896”, pero apareciendo el número de la casa como el número 7.
En el siguiente padrón municipal existente (“del 31 de diciembre de 1897 al 1 de enero de 1898) no aparecen los primeros números impares de la calle (1).
(1) Datos obtenidos en el Archivo Municipal de Morón. Agradecemos, de corazón, la inestimable ayuda del archivero, don Francisco Javier Manchado.





