En cierta ocasión, hace ya más de una década, tuve la oportunidad de departir con el entrenador de baloncesto Manel Comas (qepd,) en uno de los desplazamientos del equipo de nuestra ciudad, sobre la situación del club en la tabla clasificatoria, y me hizo una observación que aún recuerdo: “Lo importante no es donde estamos, sino hacia donde vamos”, visión que también comparten analistas de todo signo: contables, financieros, política …
Ciertamente, a lo más que recurrimos cuando conducimos un vehículo es a poner las luces cortas, porque con las largas corremos el riesgo de que nos multen o peor aún, deslumbrar a los que vienen de frente, pero en ocasiones, por ejemplo en invierno, de noche, por una carretera secundaria de sierra, mal señalizada, no sabríamos qué hacer si no las tuviéramos.
Viene al caso el anterior comentario porque hace ya un mes que tuvo lugar la solemne jura de la princesa Leonor, y la mayoría de los comentarios que leí se centraban en el acto, la parafernalia que se montó por las calles, el protocolo, las expresiones de los rostros de los padres, … pero muy poco he leído sobre la España que se encontrará esta muchacha cuando le llegue el momento de reinar, lo que tendrá lugar previsiblemente en torno al año 2045, quizás porque siempre es más seguro facilitar un diagnóstico, que atreverse a dar un pronóstico, y mucho más con la incertidumbre política reinante en nuestro país.
A este respecto debo destacar el trabajo publicado por la periodista Érika Montañés, a quien sigo habitualmente en sus trabajos, y que desglosaba diez aspectos a considerar en una interesante prospectiva que nos debe hacer pensar a todos sobre la España en la que reinará la futura monarca y que paso a comentarles.
- Un país con cuatro generaciones vivas (la mayoría de los niños conocerán a sus abuelos y a sus bisabuelos), o dicho de otro modo, un país de “viejos jóvenes”, con uno de cada cinco españoles septuagenario, y uno de cada diez octogenario. Mientras que ahora en España hay unas 20.000 personas por encima de los cien años, para 2045 se estima que superarán dicha edad los 100.000. De los 52 millones de españoles que habrá, sólo 38 habrán nacido en territorio español.
- Un crisol multicultural, pues se espera que la tendencia de crecimiento del saldo migratorio continúe, sobre todo de América Latina y África subsahariana, aunque también continuará la emigración de jóvenes españoles hacia países más industrializados, si bien en menor medida que el flujo de inmigrantes. En una sociedad multiétnica y multicultural, con varias religiones y un porcentaje elevado de ateos y agnósticos, una España aún más vaciada en Castilla León y Asturias, y unas urbes aún mayores en Madrid y Barcelona, ¿cuál será nuestra identidad como españoles? ¿qué grado de integración alcanzarán los hijos (segunda) y nietos (tercera generación) de los actuales emigrantes?
- Trabajadores durante más años pero menos horas semanales. Por una parte, la tendencia a trabajar menos horas semanales (de manera oficial) no se detiene, aunque una cosa es el horario oficial y otro el real, y por otra, el estado de salud con el que se llega ahora a la jubilación, la mayor esperanza de vida y la crisis del actual sistema de reparto en la Seguridad Social para el cálculo de las pensiones, nos lleva a pensar que la vida laboral, más pronto que tarde, se prolongará hasta los setenta años en muchos sectores.
- Mayor azote de las enfermedades infecciosas. Desde el mundo sanitario se nos alerta sobre un incremento de resistencias a los antimicrobianos y, si esto continúa avanzando al ritmo actual, nuestra capacidad de actuación contra las enfermedades producidas por microorganismos será menor. Las enfermedades emergentes estarán presentes en la sociedad, obligando a desarrollar nuevas vacunas y tratamientos con los que hacerles frente. ¿Llegarán nuevas pandemias? ¿Cómo podremos defendernos de las altas temperaturas estivales si están continúan manteniéndose en sucesivos veranos? ¿Hasta qué punto el organismo humanos se habituará a la contaminación en las grandes urbes que no paran de crecer?
Estos y mas aspectos serán los que tenga que afrontar en su reinado la futura monarca. Les emplazo a la próxima semana para exponer otros no menos interesantes.
Alberto Amador Tobaja: aapic1956@gmail.com





