La Conferencia Episcopal Española otorga cada año los Premios ¡Bravo! a personas e instituciones relacionadas con la comunicación, «que destacan por su servicio a la dignidad humana, los derechos humanos y los valores evangélicos». Pero este año, pese a no pertenecer al ámbito estricto de la comunicación, crece el rumor de que uno de los premiados podría ser el presidente del Gobierno español, ya que sus políticas progresistas coinciden con las opiniones episcopales en cuestiones fundamentales.
La legalización de tropecientos mil «migrantes» y la concesión de prestaciones de la sanidad pública a todo el que entre en España al margen de la ley; la pasión sanchista por la verdad (combatiendo las mentiras y bulos) y por el amor, concretada próximamente en la persecución legal del odio; su decidida apuesta por la paz y su «No a la guerra», materializadas en la resignificación del Valle de los Caídos, superando el guerracivilismo del innombrable general que apenas hizo nada por la Iglesia católica; la defensa de la libertad religiosa de las mujeres para llevar burka, niqab y hasta burkini; su enérgico combate contra la pornografía y la prostitución, pero desde el cálido y misericordioso acogimiento de prostitutas y prostitutos, siguiendo las enseñanzas prácticas de su cónyuge y su suegro; etcétera, confirman la amplitud de pareceres entre los obispos y Pedro Sánchez.
La próxima visita del Papa a España reforzará sin duda estas excelentes relaciones.






2 Comments
Y pensar que muchos cuestionaron al Papa Borgia, a su familia, e incluso a Maquiavelo. ¡El «aggiornado» mundo sigue su curso!.
Saludo al amigo Miguel Ángel Loma.
Saludos, Claudio.