¨Que te vote Txapote¨. Con este grito recibían los electores a Pedro Sánchez cuando fue a votar la mañana del 28 de mayo. Viendo los resultados de estas elecciones autonómicas y municipales está claro que al PSOE Sanchista le han votado Txapote y los otros terroristas blanqueados por Rodríguez Zapatero y por Sánchez, los dos artífices de la destrucción del PSOE, y los españoles han votado a la opción de que Sánchez se vaya de una vez por todas. La bofetada en toda la cara que ha recibido Sánchez el pasado domingo 28 de mayo ha sido de antología, pero él no ha sido el derrotado, la derrota ha sido del PSOE y esa derrota se volverá a repetir el domingo 23 de julio en esas elecciones que Sánchez ha convocado de urgencia para salvar su presidencia de la UE, prevista para el 1 de julio, algo con lo que él está muy ilusionado. Lo demás le importa un pito.
Dicho todo lo anterior y entre pitos y flautas, la pregunta del millón es si Sánchez se va a volver a presentar a las elecciones del 23 de julio o va a dimitir. La respuesta a esta pregunta es muy fácil, Sánchez se queda, a menos que haya alguien en el PSOE dispuesto a ponerle los puntos sobre las íes y obligarle a que se vaya y no vuelva. Como Sánchez se va a quedar, lo que cabe ahora es ponerse a hacer cuentas sobre las fechas de constitución de ayuntamientos y parlamentos autonómicos y su coincidencia o no con el 1 de julio, esa fecha clave para engordar la egolatría de Sánchez en la que él ya se ve presidiendo la UE y utilizándola para las elecciones del 23 de julio.
Sánchez, ya digo, no se va y además no da puntada sin hilo y en campaña va a utilizar la presidencia de la UE, la visita de la Comisión Europea, la cumbre de la OTAN, la de UE y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, las vacaciones de verano, el puente de Santiago. Los Sanfermines no, porque el 7 de julio puede que Pamplona ya esté en manos de BILDU tras la cesión sanchista de su ayuntamiento. Sánchez tiene que tratar muy bien a sus apuntaladores.
La precampaña esta vez va a consistir en la presentación de candidaturas sin tiempo para pensarlas. Están pensados los cabezas de lista y el resto se tendrá que hacer a lo loco. Esta premura es otra de las cosas que Sánchez piensa utilizar a su favor en una convocatoria en la que están por constituirse todos los ayuntamientos de España y varios parlamentos autonómicos. Estas constituciones se harán, o deben de hacerse, del 17 de junio al 7 de julio, día este último en el que empieza la ca0mpaña electoral más peculiar de toda la historia de la democracia española; una campaña en la que Sánchez va a estar haciendo bolos y dando pisto presidencial y entre bolo y bolo invocará al fantasma de Franco a falta de otra cosa que invocar.
¿Seguirá el PSOE apoyando a Sánchez para, como él dice, echar a la derecha? Me temo que sí. ¿Volveremos a ver un PSOE de tintes liberales y socialdemócratas? Lo dudo, a menos que se decidan a defenestrar a Sánchez y a su grupito de la generación del Petisui.
Por hoy lo dejo aquí. Hasta el 23 de julio puede que pasen cosas sorprendentes, como que Sánchez tenga una revelación y en un ataque de honradez dimita. Ya veremos.






1 Comment
Muy buen artículo, con ese toque de humor andaluz al final. Me encantó.