Parece que de tanto repetirlo, por fin van a hacer realidad su eslogan los del partido de Abascal en Sevilla. En esta ocasión, al PP sevillano no le quedan más opciones que pactar con VOX para mantener un gobierno estable y poner en marcha su cacareado proyecto de ciudad.
Todo esto viene dado por la presentación del proyecto de presupuestos municipales para el año en curso, que ya vamos tarde. Resulta que Sanz se ha encontrado con que solo la extrema izquierda ha presentado enmiendas parciales a sus presupuestos. En clave política, presentar enmiendas parciales es una trampa para el que las plantea, ya que, si el gobierno las acepta en buena medida, el que las ha presentado se ve obligado a aprobarle los presupuestos. La trampa está en que se queda sin excusas para posicionarse en contra, una vez que le han aceptado buena parte de las modificaciones propuestas.
Exactamente esto le pasó a Antonio Muñoz con las ordenanzas fiscales. Le planteó a Sanz un órdago a la grande en forma de una interminable batería de enmiendas y este se las compró. A Muñoz no le quedó otro remedio que aprobarle las ordenanzas. Y aunque lo vendiera como si se hubiera encarnado en el Kissinger de Paris, al final el que ganó el órdago fue el alcalde, que mostro su capacidad para encamarse con cualquiera. Eso sí, por el bien de la ciudad y en la casa consistorial, de la que siempre se dijo que es lupanar de postín, o algo parecido.
Una vez aquí, el PSOE no volverá a caer en la trampa, por muchas declaraciones que se publiquen sobre el equipo de trabajo Gaya-Bueno. Perdón por la cortesía de nombrar primero a una señora, cosa que ella probablemente deteste y a él no se le ocurriría nunca, con lo progres que son en el PP. Son los estigmas de una educación heteropatriarcal, aunque mejor esa que ninguna que es lo predominante. Volviendo al asunto, no será Muñoz quien le apruebe los presupuestos y ensalce a de Gaulle sevillano al alcalde, haciéndolo dirigir la resistencia presupuestaria contra la ocupación Sanchista. Por mucha foto y reuniones de opereta, le va a presentar una enmienda a la totalidad que no se la salta un burro. Al tiempo.
Por otra parte, y como decíamos al inicio, los de Podemos e IU han presentado una carta a los Reyes Magos del PP más progresista, en forma de enmiendas parciales. No me cabe ninguna duda, por cierto, de que el equipo de Bueno las habría aceptado sin rechistar, incluidas las líneas rojas, moradas, y arcoíris, con tal de aprobar los presupuestos, la castidad de Sanz no es necesario cuestionarla. Pero qué mala suerte, los únicos que han picado son los comunistas y ¿cuántos comunistas se necesitan para escindir un partido? Pues eso, que ya se han peleado los dos concejales del grupo municipal y como no puede ser de otra forma, no se ponen de acuerdo para votar. Después de que el alcalde saltara como una liebre declarando «No tengo problema en aceptar enmiendas razonables de Podemos». Ahora al pobre de Bueno le ha tocado ponerse digno y decir, que si mi madre no me deja, que es que tengo que estudiar, que lo has interpretado mal. Vamos, que estos tampoco le aprueban los presupuestos. Con lo contentos que estaban eligiendo el outfit y el maquillaje para la fiesta.
Al final, al PP solo le queda VOX. Ya no es cuestión de elegir entre la gordita o la del acento de pueblo, son las cuatro de la mañana y en la pista de baile solo queda una. Una que, por cierto, lo lleva pidiendo a gritos desde que abrió la discoteca. Así que no le des más vueltas José Luis, pídele el teléfono y queda con ella para tomar café, que así se empiezan las relaciones serias, y otra cosa no, pero esta es de misa diaria y rosario. Así que péinate bien, con mucha gomina, ponte una colonia fresquita y a la calle, a dar paseos por la Plaza Nueva hasta que te prometa amor eterno, o al menos para los próximos tres años y medio.





