Este año, a falta de otra cosa con la que dar la tabarra, a las neo feministas subvencionadas por la política de por aquí te quiero con la pancarta anti patriarcal, no se les ha ocurrido mejor cosa que coger el flamenco para reivindicar un lugar que la mujer siempre tuvo en ese mundo de cafés cantantes, tablaos, academias y cuadros de baile, teatros y por último, en el cine y el mundo discográfico.
La reivindicación de algo ya obtenido hace casi dos siglos les ha llevado a utilizar las figuras de Fernanda y Bernarda de Utrera para decir tonterías sobre la mujer en el mundo del flamenco y poner a las cantaoras de Utrera como ejemplo de mujeres pioneras en el, según ellas, muy masculino mundo del flamenco.
Está claro que las neo feministas leen muy poco sobre cualquier cosa, sobre flamenco no han leído nada, y así se les ha escapado que las mujeres eran mayoría en las actuaciones flamencas de los cafés cantantes de los siglos XIX y XX, que estaban repartidos por toda la geografía española, siendo los de mayor importancia los de Sevilla, Málaga, Madrid y Barcelona. Las mujeres que trabajaban en los cuadros flamencos de aquellos cafés lo hacían como cantaoras y bailaoras. Muchas de ellas alcanzaron fama y algunas, como Antonia García «la Minerita» llegaron a ser conocidas internacionalmente.
- París, cuadro flamenco de Diaghilev
- «La Minerita»
«La Minerita» fue una cantaora sevillana, de Villanueva del Río y Minas que en 1912 cantaba en el barcelonés «Café de Sevilla». Formó parte de las compañías de Ángel Pericet y del Maestro Otero y en 1921 fue contratada por Sergei Diaghilev para el «Cuadro Flamenco» de su ballet, actuando en París y en Londres con la mítica compañía del ruso. «La Minerita» llegó a París y a Londres y no fue la primera cantaora en actuar por Europa, antes lo hizo Dolores Parrales Romero, «La Parrala», que actuó en París en 1880, y la bailaora Juana «La Macarrona» lo hizo en Berlín en 1895.
La lista de cantaoras y bailaoras que fueron reconocidas y famosas, muy por encima de los hombres, es muy larga, casi agotadora para meterla en setenta renglones. Por encima puedo citar a «La Serneta», de cuyos cantes por soleares fueron herederas Fernanda y Bernarda, y buen número de figuras del flamenco desde mediados del siglo XX hasta ahora mismo. Mercedes Fernández Vargas, «La Serneta», nacida en Jerez de la Frontera en 1837 y fallecida en Utrera en 1912, además de cantaora fue guitarrista, como también lo fueron algunas cantaoras contemporáneas suyas. Otra cantaora famosísima en su época fue Dolores Parrales «La Parrala», nacida en Moguer en 1845. «La Parrala» trabajó en Sevilla en el Café de Silverio, propiedad del cantaor Silverio Franconetti, de cuyos cantes fue ella su mejor trasmisora y maestra del cantaor Antonio Silva «El Portugués». Una mujer maestra de cantaores a finales del XIX, hay que ver lo que son las cosas y las neo feministas, tan modernas ellas, siguen con sus subvencionadas tonterías.
La lista de mujeres importantes del flamenco ya digo que es larga y viajada. Algunas, como la bailaora almeriense Carmencita Dauset Moreno, a finales del XIX triunfó en París y en Broadway. Dejando atrás el XIX nos encontramos con figuras como Pastora Rojas Monge, «Pastora Imperio», bailaora, actriz y empresaria. En fin, qué voy a contar de la gran Pastora que no se haya contado ya. Igual pasa con la otra Pastora, con Pastora Pavón Cruz, «Niña de los Peines», no se puede decir nada que no se haya dicho de esta grandísima cantaora, nacida en Sevilla en 1890 y fallecida en esta ciudad en 1969, debutó en Madrid en 1901, en 1922 fue jurado del mítico concurso de Cante Jondo de Granada y en 1928 cobraba por actuación la escalofriante, para la época, cantidad de dos mil pesetas.
- Cuadro flamenco de Ángel Pericet
- Pastora Imperio con Vicente Escudero y la Argentinita en 1934
Volviendo al baile en el siglo XX nos encontramos con las figuras de Carmen Amaya, Encarnación López Julvez, «La Argentinita», Antonia Mercé Luque, «La Argentina», y tras ellas la hermana de Encarnación, Pilar López Julvez. Todas ellas estrellas internacionales del baile flamenco, gitano y no gitano de principios del XX y hasta la década de los 60 de ese siglo, década esta y las siguientes, donde nos vamos a encontrar con figuras como Manuela Vargas, Matilde Coral, Merche Esmeralda, Angelita Vargas, Manuela Carrasco, Juana Amaya, Eva «La Yerbabuena», Pastora Galván, Carmen Ledesma y muchas más.
Deliberadamente me «he olvidado» de Cristina Hoyos Panadero, la bailaora y coreógrafa, nacida en el sevillano Corral del Trompero, porque aunque le reconozco el mérito de haber formado compañía propia y el haber sobrevivido a ser la primera bailarina, el antipatiquísimo Antonio Gades, sus producciones y su baile, no son santo de mi devoción, aunque sí lo son de la administración pública andaluza; devoción administrativa que no han recibido ninguno de los bailaores varones que tenemos en esta tierra, con muchos más méritos artísticos que la Hoyos. Ventajas de ser mujer, que dirán ellos y llevaran razón. Ahora se subvenciona el hecho de ser mujer en el mundo del arte, sea cual sea el arte, basándose en que la mujer ha sido relegada en el mundillo artístico, cosa que en el caso del flamenco nunca ha sido cierta, como ustedes podrán comprobar a poco que escarben en la historia del cante y del baile, historia repleta de nombres femeninos, unos más memorables que otros.










1 Comment
Estimada Señora Gómez Oñoro:
Quisiera abordar algunos puntos para brindarle una visión más precisa de la situación que usted expone. Creo que es importante señalar que la percepción respecto a las subvenciones otorgadas a Dña. Cristina Hoyos debe contextualizarse adecuadamente.
En primer lugar, es cierto que Dña. Cristina Hoyos recibió una subvención de la administración pública en un momento específico de su carrera. Sin embargo, dicha subvención fue devuelta cuando asumió la dirección del Ballet Flamenco de Andalucía. Esto evidencia su compromiso con la transparencia y el cumplimiento de las normativas pertinentes.
En cuanto a las subvenciones al Museo del Baile Flamenco, es importante aclarar que, si bien fueron canalizadas a través de la Junta, provienen de fondos de la Comunidad Europea. Esta distinción es relevante para comprender el origen y destino de los recursos financieros.
Respecto a las posibles subvenciones que han podido recibir figuras destacadas del baile flamenco como Salvador Távora, Mario Maya, Eva Yerbabuena, Sara Baras, etc. han podido contribuir significativamente al enriquecimiento de este arte, que también han dejado un legado invaluable en el panorama flamenco.
Finalmente, en cuanto a las críticas o desacuerdos sobre las producciones o el estilo de baile de Dña. Cristina Hoyos, es fundamental fomentar un diálogo basado en el respeto y la objetividad y sobre gustos no hay nada escrito.
Dicho esto, la Invito a investigar más y de manera rigurosa y a no otorgar credibilidad a informaciones infundadas que puedan desvirtuar la trayectoria de artistas de renombre.
Agradezco su atención y disposición para considerar estas precisiones.