Aún tengo capacidad de asombro y me sigue dejando perpleja la torpeza de Occidente, es decir de la UE, de Europa. EE.UU sigue siendo el único apoyo de Israel en esta guerra de la que lleva defendiéndose los últimos setenta y seis años. Europa nunca ha apoyado a Israel, dice que sí, hace como que sí, pero es que no.
Da grima abrir cualquier digital desde el 7 de octubre de 2023 a hoy, cuando ha transcurrido un año del bestial ataque palestino contra veintidós kibutz, el Festival de Música Nova de Reim y doce puestos y bases de las Fuerzas de Defensa de Israel, y comprobar que la prensa europea en general y la española en particular, salvo mínimas excepciones, defiende a los terroristas de Hamás. Desde el segundo ataque de Irán contra Israel, el 1 de este mes de octubre de 2024 – el primero fue el pasado 12 de abril – también defiende a los terroristas de Hezbolá. Los dos grupos terroristas están apoyados por Irán y en Irán gobiernan los que gobiernan gracias a Occidente, a Europa, a esa Francia que no dudó en apoyar al ayatolá Jomeini y a toda su camarilla de clérigos chiitas que se hicieron con el poder en Irán, en noviembre de 1979. En 1979, no solo fue la izquierda europea la que facilitó que la barbarie se instalara en Irán, Jomeini también obtuvo el apoyo de Jimmy Carter, el Presidente USA más estúpido de la historia, que acaba de cumplir los 100 años el pasado 1 de octubre. Por lo visto ser estúpido facilita una larga la vida.
EE.UU dejó de apoyar a Jomeini, el 4 de noviembre del 79, cuando los salvajes islamistas de Jomeini secuestraron a más de cincuenta personas en la Embajada de Estados Unidos, durante cuatrocientos cuarenta y cuatro días. Irán sigue celebrando aquel secuestro, como un día de orgullo nacional y en la celebración se grita, «Muerte a Israel».
Son cuarenta y cinco años los que los ayatolás llevan en el poder en Irán, y durante estas casi cinco décadas los ataques islamistas contra Occidente no han dejado de intensificarse y la población musulmana sigue creciendo en Europa a razón de cerca de un millón por año, y son ya cuarenta y cuatro millones. En España son cerca de dos millones y medio. En Extremadura, región a la que me he venido a vivir, y que tiene tan solo un millón doscientos mil habitantes, hay casi veintidós mil musulmanes. Pedro Sánchez acaba de prometer que va a dejar entrar a muchos más y promete eso al mismo tiempo que ataca, sin parar, a Israel y defiende con pasión a los terroristas de Hamás , a los que, estúpidamente, llama el pueblo palestino y da consignas a la prensa de su Régimen para que difunda la idea de que el Islam es el bueno y el Estado el malo.
Toda la situación me da mucha vergüenza. Como española y como europea y creo que la estupidez de esta clase política que sufrimos nos va estallar en la cara sin tardar mucho.





