Estas elecciones no las ha ganado Ayuso, a ver si os enteráis, la han perdido Ferreras, Ana Pastor, Wyoming, los titiriteros, la Secta, TVE, Roures, Mediaset, los trileros de TV3, el conde de Godó totalmente untado; la ha perdido El plural, El diario, el Ignacio Preescolar y todos los que odiáis España.
Vosotros la habéis perdido contra una batalla cultural que en las redes os hemos ganado desmontando vuestras mentiras, vuestra falacia, vuestra falsedad, para seguir trincando de la España que produce y que quiere vivir en Paz, sin guerras civiles y sin que los varones trabajadores, blancos y heterosexuales sean criminales de nacimiento y quieran educar, proteger y participar en la educación de sus hijos sin que la gentuza como vosotros les enseñe a masturbarse en las escuelas, a ponerse faldas, a tener lenguajes inclusivos, a enseñarles que abortar es un juego, que España es una y su nación y que los que matan son sencillamente unos hijos de puta. Que los que tratan de destruir su nación son unos miserables a los que vuestro blanqueo nos chirría en el cerebro.
Las elecciones no las ha ganado Ayuso, la hemos ganado los españoles contra vuestra miseria ética y moral. Ayuso estaba allí, y mientras más la atacabais, más sabíamos que nuestra presencia en las redes era más necesaria, más la intensificamos, aunque nos llamarais fachas, fascistas, franquistas; cada día se sumaban más españoles a combatir este bombardeo de la anti España.
Sólo ella ha recibido ese préstamo, no el PP de Casado. El PP puede que ni siquiera sea usufructuario del triunfo de este Madrid de los ataques en otro escenario electoral. Ella lo sabe, es consciente y lo ha dicho con el deslenguado y castizo madridismo con el que dialoga con el pueblo llano: “No te equivoques, Pablo, que tengo muchos votos prestados”. Prestados a ella por ser vos quien sois. No por ser la más lista, sino por saberse rodear de buenos gestores, por ser como es y por haber hecho lo que ha hecho, no al PP.
El Casado de Egea, del Foro de Davos, el que llama ultraderecha a sus socios naturales, porque quiere ser el albacea testamentario de las memorias históricas, de las políticas de feminismo rancio, el de la mano tendida a todos los traidores secesionistas, el PP que aprueba no usar el español como idioma común, no va a recibir esos votos.
Las elecciones no las ha ganado Ayuso, las ha ganado el Madrid que bostezaba en los templos de la abstención, que desafió la razón política y la geometría de los sociólogos y politólogos y todos los pedantes del periodismo del unte televisivo revestidos de la jactancia pretenciosa de la palabra vacua que se dedican a facturar sus deseos revestidos de pompa pseudo académica y capaces de soltar disparates llenos de suntuosidad y solemnidad citando a un desconocido del albañil, del fontanero o del camarero y al que nunca le subieron una bombona de butano.
Es esa España de la abstención la que madrugó ante los colegios electorales para enviaros a todos vosotros al cajón del olvido y la inanidad, cansados de vuestras soflamas televisivas.
No ganó las elecciones Ayuso, las ganó el pueblo de Madrid, contra el Napoleón de Moncloa, que pagaba los cientos de mercenarios coraceros de la pluma, de mamelucos del aparato de titiriteros de los Goya, y daban igual los costos, con tal de ocupar la plaza.
Contra ella se rebeló el pueblo llano, que lo hizo como Daoiz y Velarde en Monleón y no tuvo miedo a combatir en las redes o que a diario les fusilarais en la Pradera de San Isidro al grito de Fascistas, Fachas, o Franquistas.
Casado, como Fernando VII, trata de rentabilizar ese alzamiento del pueblo, sin darse cuenta que como dijera Ortega y Gasset “no sabemos lo que nos pasa, y eso es lo que nos pasa”, y lo que le pasa al pueblo llano es que no quiere ya ese viejo régimen que os sustituye a uno y a otro en el poder.
Casado no sabe lo que le pasa y es lamentable cómo saborea las mieles de la Moncloa sin darse cuenta como Ayuso que ese voto es prestado, y que sólo por ser ella una Manuela Malasaña, Madrid madrugó para luchar contra la ocupación de las conciencias.
Isabel Díaz Ayuso no ha ganado, os ha ganado el pueblo madrileño y, aunque sigáis ajenos al decoro mínimo, y no os mueva más que el rencor, ese rencor que degenera en autocomplacencia y sigáis soltando soflamas en vuestros medios llenos de odio, el pueblo de Madrid os ha mandado un mensaje y mejor sería que tuvierais un mínimo matiz de dignidad personal, porque vuestras justificaciones huelen a frustración, a odio y rencor. Y a pesar de la victoria seguimos oyendo el coro de lamentos y luctuosos argumentos mientras vais paladeando el rencor de haber sido derrotados por un pueblo llano que, como aquel 2 de mayo se levantó contra el todo poderoso ejército de Napoleón, esta vez lo ha hecho contra el todo poderoso mundo de la prensa, esa prensa que se autoproclama como nuevo clero en la jerarquía social ocupando la situación privilegiada y situándonos al resto como meros siervos destinados a ser instruidos por vosotros y por la clase política. Contra una prensa y unos medios de televisión cuya única producción intelectual ha quedado relegada a la repetición hasta el infinito de los mismos temas basados exclusivamente en dogmas. Una prensa que trata de someter a diario a la población a un permanente estrés de señalar a la sociedad occidental como la culpable de todos los males de la Humanidad y nos habéis asignado el pecado original de haber comido el fruto del árbol del conocimiento.
El pueblo, cansado de vuestros mensajes apocalípticos, de sentirse culpables, ya no os escucha y os lee entre líneas, para después acecharos en las calles de las redes sociales.
Ya no sois relevantes más que como publicitarios pagados, no como periodistas creíbles y eso es lo que han demostrado estas elecciones madrileñas. Y de ahí vuestro pestilente rencor.
Ella tiene el préstamo de esos votos y si sabe gestionarlo, los seguirá teniendo contra toda la morralla que vosotros representáis, convirtiendo el país en un muladar lleno de odios, en un albañal de la cultura, en una letrina pestilente de insidias. Cerrad la puerta al salir.





