Para encontrar los orígenes del Día Internacional de la Mujer Trabajadora hay que remontarse a 1857. Aquel 8 de marzo cientos de mujeres de una fábrica de textiles de Nueva York salieron a la calle para protestar por los bajos sueldos que percibían y por las pésimas condiciones en las que trabajaban. La policía tuvo que dispersar la protesta y murieron 120 mujeres.
No fue hasta el año 1975 cuando la ONU decidió que la jornada del 8 de marzo se convirtiera en el Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional, y por lo tanto también, en el Día de la Mujer Trabajadora.
Se celebra, en principio, para mostrar aprecio y amor por las mujeres, su importancia en la vida, sus logros en diferentes campos, incluso los llamados “de hombres”, de la ciencia hasta la política o la economía.
Algunos ejemplos son: Alicia Asín, Ingeniera Informática, ha sido la primera mujer española en recibir el Premio Nacional Jóvenes Empresarios; Laia Subirats, Ingeniera de Telecomunicaciones, experta en el ámbito de la inteligencia artificial. En 2018 fue elegida como una de las 100 mujeres más influyentes de España en la categoría de Pensadoras y Expertas; Verónica Pascual, es ingeniera aeronáutica y CEO de la empresa Asti Mobile Robotics, que con tan sólo 25 años convirtió en una de robótica de vehículos auto guiados e inteligentes; María Blasco, bióloga experta en el estudio de fragmentos particulares del ADN; Elena García Armada, ingeniera, cuyo proyecto está ayudando a muchos niños cuya esperanza de moverse por su cuenta antes era nula, gracias a los exoesqueletos que crea; Margarita Salas, bioquímica, pionera española y renombrada en el mundo actual gracias a su descubrimiento sobre un elemento clave en la genética hoy en día: la ADN polimerasa; Paloma Domingo, astrofísica y experta en informática es directora de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología; y por último, pero no menos importantes, Alicia Calderón Tazón, investigadora y científica, que formó parte del grupo que describió tras encontrar el famoso Bosón de Higss, la llamada “Partícula de Dios”.
En nuestro país, desde que llegaron al poder mujeres que por sí mismas jamás lo hubiesen hecho, han enarbolado una bandera que, retorciendo la semántica, ha provocado que la verdadera lucha de la mujer por la igualdad se convierta en la segregación, la imposición, el odio y el ataque al hombre por el hecho de serlo. ¿Qué sentirán los padres, los hermanos o los abuelos de estos seres?
Este grupúsculo de individuas dice luchar por los derechos de la mujer, ocultando la realidad de lo que verdaderamente pretenden, imponer sus formas a través de un odio inoculado por un progresismo que pastorea al rebaño de manera magistral… esto tiene un nombre, fascismo. Flaco favor hacen las acciones de estas “señoritas” a todas aquellas que lucharon o perdieron su vida por defender sus derechos.
Porque los derechos de la mujer no se defienden con líderes que tapan la boca de su “churri” en público de manera agresiva, están acusados como “presuntos” agresores, buscan y usan a mujeres de un catálogo o permiten a hombres, con cuerpo de hombre, a los que les atraen las mujeres, compartir las duchas femeninas porque se autoperciben mujeres obligando a esas mujeres a sentirse observadas por ese ente autopercibidor; la igualdad que ellas demandan no se adquiere por llegar “sola y borracha a casa”, dejarse los pelos de las axilas o separar a las gallinas de los gallos porque las violan; no se es más mujer por creer liberarse del que dicen es el yugo patriarcal, quitándose el apellido del padre y dejándose el de la madre (es decir, el del abuelo), ni tomando las cosas con perspectiva de género tergiversando la situación hasta puntos absurdos donde las mujeres vean el fantasma del falo en cualquier sitio y señalen al hombre como un ser depravado que cuando toca la guitarra en realidad está agrediendo a una mujer, puesto que el instrumento tiene forma de cuerpo femenino (supongo que la madre naturaleza también es patriarcal por crear cosas como los plátanos o los pepinos).
Y mientras tanto, ellas suben de puesto y viven del cuento alimentando la llama del odio. Y entretanto y desde que ellas están, las agresiones sexuales y los asesinatos a mujeres no han dejado de aumentar.
Desde esta ventanita abogo por huir de esta falaz performance de feminazis expertas en odiar y propugno por contribuir desde la lógica, con la ley en la mano, a la verdadera igualdad entre hombres y mujeres.
Con M de Mujer…
De aquellas Mujeres que huyen de las Mujeres Mugrosas, Maquiavélicas y Mafiosas, Mediocres Mojigatas Majaderas, Moradas Moralistas Malcriadas, cuya Maldad, basada en su odio al Macho y su Mínima capacidad Mental, crea Manifiestos Maliciosos Manipulados en los que se Mastican Mentiras. Monumentales Machaconas cuyos Malintencionados Manifiestos, que Menudean con la tragedia de Muchas, Menosprecian a aquellas que no piensan como ellas, dejándolas al Margen del lema “Todas las Mujeres”.
Con M de Mujer…
De aquellas Mujeres de Marmóreas Manos, Madrinas de Muchas Madrugadas cuando los Miedos rompían nuestro sueño. Maduras Maestras, Magníficas, Míticas, Místicas y Misteriosas, que deciden qué y quiénes ser, cómo ser y qué hacer a cada momento. Maravillosas Mariposas cuyo aleteo se adormece en los corazones de aquellos a los que quieren. Malabaristas Minuciosas que se Mecen, como el Murmullo del Mar, ante los avatares de la vida. Matriarcas Majestuosas que Mezclan Murales de nuestro pasado, Magnetizando nuestro presente y Motivando nuestro futuro.
Y con M de Madre, porque sólo las Mujeres, tienen la capacidad de gestar y alumbrar vida; sólo las Mujeres, con Matriz y útero, y de momento, hasta donde llega mi pobre conocimiento, esta condición no se adquiere con el auto percibimiento.
Por todo esto y mucho más la Mujer es Mujer.
Nada más…y nada menos





