Si hay algo que identifica a Andalucía por encima de otras características es su Luz. Una luz diáfana y radiante que está presente en esos cielos celestes que Murillo pintase; presente en su tierra, en su mar y en el carácter de sus gentes: hombres de luz, que a los hombres, alma de hombres les dimos.
Todo aquel que nació en Andalucía y a quien la vida llevó a otros confines del mundo añora el brillo que refleja el sol aquí. Sirva el presente como reconocimiento a los emigrantes andaluces, quienes no recibirán a título particular ninguna medalla. Ellos han llevado la luz de Andalucía al resto del mundo en calidad de dignísimos embajadores del esfuerzo y de la alegría de vivir. Una luz que cada día nace en Almería y se pone en Huelva; pero que es la misma luz que siempre estará presente en los corazones de aquellos andaluces que viven fuera de Andalucía.
Nace el sol en Almería y alumbra el Cabo de Gata la primera luz del día. Mar de Alborán sal de plata y su Alcazaba es vigía que mira ensimismada de la Chanca a la Bahía. Ciudad con sus casas blancas en sus ramblas y avenidas, de tarantos y tarantas, espejo de Andalucía.
Con sus dorados albores el sol baña el Santo Reino; jornaleros cantaores entonan el canto eterno de los primeros amores. Te viste la amanecida con el verde del olivo y el blanco de tus calizas; Jaén es la reconquista que cada otoño hace oro de su aceituna molida.
Cuando entra la mañana en la Torre de la Vela ahora suena una campana donde cantó el muecín para decirle a Granada que desde el mismo Albaicín hasta dentro de la Alhambra, no hay pena mayor aquí que ser ciego y no ver nada.
Córdoba a media mañana, puente romano en tu río. ¿Quién te llamaría Sultana? Callejuelas del judío y el cristiano te reclaman. ¿Quién se perdió en la belleza morena de tus tres razas? ¿A quién le robaste el alma para que quisieran verte desde Medina Azahara?
Málaga en el mediodía sabe a mar y es su fragancia la melodía perfumada del jazmín en la biznaga y del limón en su rama. Málaga escucha el cantar y un acorde de guitarra tocando una malagueña en el pie de su Alcazaba.
Comienza a bajar el sol y hace sombra la Giralda, musa eres de poetas a quien dejas sin palabras. Sevilla es novia del río y es celosa de Triana. Mira si las dos son guapas que quitaron el sentido a la corriente del agua, que baja y que vuelve a verlas con pleamar de Bonanza.
El sol brilla en tu Caleta, se adentra al barrio La Viña, en El Puerto eres muleta, en Jerez eres campiña y con más de tres mil años yo te sigo viendo niña. Cádiz es puerto de mar donde sueño respirar ese viento marinero que me vuelve a enamorar.
Tiene nombre de mujer y el sol duerme en su bahía, lo acoge al atardecer y lo arropa con su ría. Huelva de atlántica luz, marinera en Punta Umbría con el color más azul; Huelva mirando a poniente y protegiendo a Doñana, eres tarde de relente con brillo de luna clara.





