No deja de resultar lamentable el bochornoso espectáculo de los medios de comunicación progres en su fiebre manipuladora por presentar a VOX como un partido aliado de Putin recurriendo a medias verdades, que suelen ser las peores mentiras, y lo hacen echando mano de los montajes más burdos, ya que como Abascal no tiene fotografías con el dictador ruso, se muestran a su vez las fotografías que éste tiene con dirigentes internacionales como Le Pen, Salvini, Bolsonaro u Orban y las de éstos a su vez con el propio Putin.
Puestos a establecer complot y denunciar afinidades, ¿por qué no se hace lo propio con todos? No debe olvidarse que Casado (recurriendo una vez más a la mentira contra su principal competidor electoral), dijo ante el estallido de la guerra en Ucrania, que VOX apoyaba al autócrata del Kremlin mientras que ellos no. Si bien es cierto que en el seno de VOX hay rusófilos, esto no es algo exclusivo de la formación, en la que al igual que en el resto de partidos coexisten diferentes corrientes ideológicas y que, además, en este caso, van contra la línea oficial del partido, que se ha pronunciado de manera explícita y categórica contra la invasión de Ucrania y el régimen de Putin.
¿Hay rusófilos en el PP? Si bien es cierto que los presidentes del gobierno se reúnen con los Jefes de Estado y de gobierno de todos los países del orbe terrestre (sean dictaduras o democracias) en el marco de las relaciones internacionales, no debe olvidarse que Aznar se reunió con Putin ya como expresidente en visita privada en 2016, algo que nunca ha hecho Abascal, y tampoco cabe deducir ninguna afinidad al respecto, ya que Aznar ha denunciado abiertamente en el pasado la invasión de Crimea y que Rusia no es una democracia. No obstante, no se puede decir lo mismo de otros representantes del PP, que sí han prestado apoyo al régimen de Putin, respaldando sus tesis, especialmente en materia internacional, siendo el caso de Francisco de la Torre, peso pesado del partido en Andalucía y alcalde de Málaga desde hace más de dos décadas, que recibió en 2018 una medalla de manos del propio Putin que ha devuelto únicamente por las presiones de Moreno pese sus reticencias iniciales, a lo que se suma que cuando estalló la guerra dijo que Ucrania no debía responder a Rusia, es decir, que debía permanecer impasible mientras Moscú los sometía bajo su bota.
Otro rusófilo no menor del PP es Pedro Agramunt, que ha llegado a ser presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, al que el propio Putin nombró doctor honoris causa y que desde las instituciones comunitarias ha defendido las posturas rusas en torno a Siria y Azerbaiyán, una rusofilia que también se hace extensiva a los socios extranjeros de los populares, que forman parte de su misma familia política, siendo el caso de Chirac y Berlusconi, a quien Putin llegó a ofrecer ser ministro de Economía en Rusia.
Ahí no terminan las amistades peligrosas del PP, que tiene firmado desde 2013 un Acuerdo de Cooperación y Entendimiento con el Partido Comunista Chino, el partido único de una dictadura que es líder mundial en abortos forzados, del mismo modo que Casado se ha llegado a reunir con el Partido Istiqlal marroquí, que junto al PP pertenece a la Internacional Demócrata de Centro y que afirma que Ceuta y Melilla son “ciudades ocupadas” por España, algo que es menester subrayar teniendo en cuenta que China y Marruecos son aliados de Rusia
El predecesor de Merkel, el socialdemócrata Guerard Schröder, que en Alemania sería equivalente a Felipe González al representar sobre su partido el mismo ascendente que el expresidente, ha amasado una enorme fortuna que alcanza la astronómica cifra de 20 millones de euros por su estrecha relación con los negocios rusos y con el propio Putin en lo que a todas luces es una clara confusión entre lo público y lo privado, formando parte del Consejo de Administración de empresas gasistas rusas y manteniendo una estrecha amistad con el que fuera jefe de la KGB, al que incluso ha llegado a invitar a sus fiestas de cumpleaños, lo que posiblemente atando cabos permita explicar que como canciller se opusiese a la energía nuclear mientras construía un gaseoducto que hacía a Alemania dependiente del gas ruso, una política que Merkel continuó y que sus catastróficas consecuencias ahora se hacen visibles.
¿Quiénes son los principales aliados internacionales del sátrapa de Moscú? Cuba y Venezuela, es decir, los aliados de Zapatero, que desde que dejó la Moncloa se ha convertido en el abogado internacional del régimen chavista, según algunas fuentes, por intereses espurios, pero no debe olvidarse que estos países son a su vez la referencia ideológica de Podemos, que hoy gobierna en coalición con Sánchez, y en esta línea, el que fuera presidente de la Asamblea Nacional venezolana Diosdaro Cabello, dijo que con Podemos y Syriza, el chavismo tenía su punta de lanza en Europa, algo que no debe extrañar habida cuenta de que a través de la fundación CEPS, la que luego fue la cúpula de Podemos, asesoró al régimen recibiendo 3.7 millones de euros entre 2002-2013, del mismo modo que el socialista Ábalos se ha reunido con Delcy Rodríguez (que tiene la entrada prohibida en la Unión Europea) en unos términos que aún no han sido aclarados.
Es evidente que hay rusófilos en diferentes partidos pero entre los grandes partidos sólo hay una formación rusófila como es el caso de Podemos, que en el Parlamento Europeo ha votado en contra de sancionar a Rusia por la anexión de Crimea y ha justificado el atropello que el régimen de Putin ha perpetrado contra el opositor Alexander Navalny, siendo el de España el único gobierno de Europa Occidental que se ha negado a condenarlo, lo que hace lógico que nuestro país se haya convertido en un socio poco fiable habida cuenta de los aliados tan poco recomendables (Cuba, Venezuela, Irán y Rusia) que tiene el partido que comparte gobierno con Sánchez. Con estas credenciales, no es de extrañar que Podemos haya sido catalogado como “partido prorruso” por la prensa de dicho país, pues ante la invasión del tirano del Kremlin contra un país soberano, se han manifestado contra la OTAN y no contra Rusia, oponiéndose al envío de armas a Ucrania para defenderse de una potencia que deliberadamente está bombardeando población civil, llegando incluso a atacar un hospital infantil.
Ante semejantes conexiones, los medios adictos a las subvenciones que el gobierno reparte entre sus acólitos tratan de desviar la atención al poner el foco sobre VOX buscando bajo las piedras, y se escudan en un tuit que Abascal publicó en 2015, en el que recogía una frase en la que Putin llamaba a combatir al Estado Islámico, que no debe olvidarse que surgió de los rebeldes sirios armados, financiados y entrenados por Obama, al que la izquierda ha erigido en una especie de santo laico. ¿Había que estar entonces del lado del Estado Islámico si Putin los combatía? Naturalmente, eso no le hace bueno, ya que incluso un reloj averiado acierta dos veces al día, lo que desde luego es repugnante es apoyarle después de las atrocidades que está cometiendo contra el pueblo ucraniano, que está en clara desventaja, y, además, negarles armas para que permanezcan indefensos y sean literalmente arrasados por Putin.
Puestos a señalar a los aliados internacionales de VOX, cabría recordar que los rusófilos Le Pen, Salvini y Orban, entre otros, no pertenecen al mismo grupo de VOX en el Parlamento Europeo, que es el de los Conservadores y Reformistas, que tiene como una de sus principales señas de identidad el atlantismo, siendo el caso de la italiana Giorgia Meloni y el portugués André Ventura, que fueron los oradores extranjeros invitados al evento de Viva 21 de la formación de Abascal, a lo que se suma que el liderazgo del grupo lo ejerce Ley y Justicia, que ostenta el gobierno en Polonia y que es claramente contraria a Putin, que al igual que Ucrania, también pretende anexionarse el país al haber formado parte del bloque soviético en el pasado en su afán imperialista.
Es evidente que las formaciones identitarias o soberanistas (como se prefiera denominarlas) tienen muchas diferencias entre sí, y VOX únicamente ha mostrado coincidencias con aquellas que no forman parte de su grupo en torno a tres cuestiones: la defensa de la soberanía y la identidad nacional, la lucha contra la inmigración ilegal y contra la islamización en aras de reconducir la errática deriva de la Unión Europea en dichas materias, ya que en el resto de cuestiones son abismalmente diferentes. No debe olvidarse que VOX es un partido eminentemente liberal en lo económico, presentando el programa económico más liberalizador del arco parlamentario como han reconocido en varias ocasiones destacados economistas de esta tendencia como Juan Ramón Rallo, Daniel Lacalle y Carlos Rodríguez Braun, mientras que la Agrupación Nacional de Le Pen es proteccionista y cuasi-socialista, guardando en dicho plano notables semejanzas con Podemos, del mismo modo que VOX es un partido que defiende los valores conservadores mientras que el PVV de Wilders es progresista y Le Pen defiende el aborto y el laicismo, o por citar un tercer ejemplo, VOX se opone a la inmigración ilegal mientras que el viejo Frente Nacional francés se opone a la inmigración en sí (sea legal o ilegal), del mismo modo que rechaza la salida del euro y de la Unión Europea que Alternativa para Alemania propugna.
Hechas todas estas aseveraciones, ¿de qué ideología es Putin? No se puede decir que tenga precisamente afinidad ideológica con VOX, ya que es observador de la Internacional Demócrata de Centro, a la que el PP pertenece, el mismo PP de Feijóo y Casado que trata de presentarse como centrista y moderado a costa de manipular sobre VOX comparte membresía con Putin, que aunque haya sido representado como ultraconservador por combatir la ideología de género, no es algo exclusivo de Rusia Unida, ya que el Partido Comunista de la Federación Rusa va incluso más lejos que Putin y ha llegado a proponer castigar con penas de cárcel a aquellos que manifiesten su homosexualidad en público, algo que es menester subrayar porque el PCFR es socio del PCE, el partido al que pertenece Yolanda Díaz.
Por otro lado, Rusia Justa (partido homólogo del PSOE) propuso suavizar las penas por violencia doméstica, que dejaría de estar penada con prisión para pasar a estarlo únicamente con una multa de 500 euros, algo que ha venido de la mano de una formación que formaba parte de la Internacional Socialista junto al partido que lidera Pedro Sánchez, de la que ha sido expulsada en fechas muy recientes por su apoyo a la invasión de Ucrania.
Como decía Hayek, si el liberalismo es la derecha, el fascismo y todo colectivismo es la izquierda, y Rusia es un país con un enorme peso del Estado sobre la economía, que es del 60 %, pues Putin comparte la misma vena estatista y antiliberal que la izquierda.
No debe olvidarse que Putin mantiene intacta y no ha derogado una ley de plazos en materia de aborto similar a la que existe en España, que se niega a condenar los crímenes del estalinismo y a equiparar el nazismo y el comunismo, aunque sí ha comparado el comunismo con el cristianismo y las reliquias de los santos con la momia de Lenin, que está enterrado en el Kremlin, donde a diferencia de Franco sí tiene un mausoleo y que pese a las múltiples protestas se ha negado a trasladarlo, del mismo modo que se opone a retirar los vestigios del pasado soviético del país, que conserva incluso dos estatuas del genocida Stalin, y por si todo lo anterior no fuese suficiente, el autócrata ruso fue jefe de la siniestra KGB y militante del PCUS (el partido único del régimen soviético), señalando que aún conserva su carné y que no se afilió de manera obligatoria sino voluntaria, mostrando simpatías por las ideas socialistas y comunistas. ¿Con estas credenciales se le puede asociar con la derecha?
Fuentes:
- Contando Estrelas
- “Diez hechos que parece ignorar la gente de derechas que simpatiza con Valdimir Putin”.
- “El escandaloso apoyo de los socios rusos del PSOE y del PCE a la invasión de Ucrania”.
- “La pinza de Rusia y de Podemos en España: de las agresiones a VOX a las protestas por Hasel”.
- “Los colegas rusos de IU tachan de enfermos y locos a los homosexuales y piden perseguirles”.





