Comienza 2024, año bisiesto, y el panorama político en España sigue siendo esperpéntico, entre la comedia chusca y el melodrama.
La Jefatura del Estado sigue siendo chantajeada por el Gobierno y en consecuencia Juan Carlos I sigue en Abu Dabi un destierro que dura ya tres años y medio.
El Gobierno de Sánchez, extorsionado por los separatistas catalanes, de derechas e izquierdas, conseguirá con los votos a favor de los extorsionistas una Ley de Amnistía que los dejará limpios de pecado y a Sánchez sentadito en su sillón.
Sánchez ha cambiado algunos elementos de su Gobierno y le ha dado la cartera de Sanidad a una doctora anestesista y comunista que lo primero que ha hecho es despreciar a los Consejeros de Sanidad de las Autonomías, imponiendo otra vez, el uso de las mascarillas en todos los centros de salud y hospitales de España. La ministra quiere acabar con MUFACE y propone que los trabajadores se den de baja tres días, por cuenta propia, para que así no se colapsen los centros médicos; lo que sería algo así como que usted llama a su centro de trabajo diciendo que no irá a trabajar porque le duele el juanete del pie izquierdo y que se reincorporará en tres días a su puesto de trabajo. El certificado médico y MUFACE son de derechas y pasarán a la historia.
Sánchez sigue con sus Decretos, aunque ahora solo se aprobarán si les sigue dando de todo a sus extorsionadores. Señor Presidente, si usted quiere decretar tiene que multar a las empresas que han salido de Cataluña huyendo de nosotros, y mucho ojo con no modificar el Omnibus, que si no, naranjas de la China.
El PP sigue con su amagos de apoyar los últimos tres Decretos del extorsionado. Nuñez Feijóo, se parece a la Parrala de la copla, aquella de la que se decía aquello de, que sí, que no, que a la Parrala le gusta le vino. Creo que en el PP siguen pensando en el bipartidismo, ese que no volverá.
De lo de Galicia, La Xunta, el Gobierno central y las bolitas de plástico, es para mear y no echar gota.
La extorsión al Gobierno de Sánchez sigue su curso y el extorsionado prepara la derogación del llamado «Decreto Guindos» que facilitó la salida de empresas de Cataluña en 2017 y un Consejo de Ministros extraordinario para modificar el Decreto Ómnibus, dejándolo a gusto de sus extorsionadores para así poder sacar adelante los otros dos decretos pendientes de aprobación parlamentaria.
Luego está lo del Ministerio de Cultura, con el ministro Urtasun y su verborrea anticultural contra nuestra historia y nuestra cultura. Lo de Urtasun es brutal, todavía no ha pasado a mayores pero corremos el riesgo de que pase, pues en esta nueva corte de los milagros puede pasar que todo vaya a más y peor.





