Er Puyaso
No he tardado ni cuarenta y ocho horas en volver a escribir un artículo en mi columna de opinión «Er Puyaso» del diario independiente Sevilla Info. Nunca lo había hecho, y mira que ponen fácil continuamente estos mediocres incompetentes que nos gestionan «varearles» con la puya del teclado. Es por ese motivo, la simpleza, que no lo hago con regularidad. Lo fácil, no me llama. Pero entiendo que en esta ocasión, la situación me pide ponerme el Castoreño, vestirme de Varilarguero, montarme en el Bretón del Peto y volver a coger la Puya.
Nada arreglaré con hacerlo, lo sé. Como tampoco nada ha arreglado, en este controvertido país el autócrata ególatra de la «minisolapa» en los cuatro años anteriores. Y es más que probable que no lo haga en los otros cuatro que tiene, posible y desgraciadamente para nosotros, por delante. En fin Serafín, vamos allá.
Me pregunto: ¿Cómo el 28M toda España prácticamente tanto en las autonómicas y en las municipales votaron contra Pedro Sánchez.
Y ayer, a pesar de los antecedentes y la previsión de las encuestas, incluso dentro de las mas fieles fiables, no daban un duro por él y milagrosamente dos meses después y habiendo fastidiado las vacaciones a más de media España, habiendo salido a la luz más mentiras y despropósitos aún, como la de los peajes en la autovías que penalizan a todos los ciudadanos, saca el PSOE de Sánchez 7,7 millones de votos?
Copio del artículo anterior: Flipante…
Está más que comprobado que Núñez Feijoo no es el primero de la clase, ni precisamente el valor para el combate es su seña de identidad. Tampoco es un estratega campeón del Scrabble para salir de los charcos que en algunos casos él solo se mete, sin siquiera unas «botas Katiuskas» de toda la vida. Con lo cual, era previsible la falta de tirón.
Tampoco Santiago Abascal es el más carismático ni el más eficaz en los debates, y mucho menos en las negociaciones. Ha torpeado más que yo con la muleta y el capote para conseguir una buena faena en los pactos de los comicios anteriores sin lograr alcanzar ningún triunfo notable. En la mayoría de los casos, división de opiniones. En algunos, bronca. Ni una vuelta al ruedo has dado, «miarma». Has logrado echar para atrás hasta los depredadores RRPP de los comercios de hostelería de los lugares turísticos, que ya es difícil.
Era de prever, sin embargo, que esas cuestiones hayan sido la clave de los resultados de ayer, o al menos, intrigante. De verdad, no doy crédito. Estoy más afectado que la semanita que me pegué con el puñetero COVID. ¿Qué malamente lo pasé! Menuda cornada.
Pero eso duró una semana. Lo que nos pueda pasar a todos a partir de ya puede ir para largo. Como un luto antiguo. Seamos conscientes. Como poco, enfermería en la plaza de momento y más que previsible posterior ingreso en la UCI. Diagnóstico, muy grave.
O está más de media España agradecida con pagas, primando el interés personal al general, con lo cual votan devolviendo el favor, o la mitad del pueblo español es directamente masoquista. O puede ser un síntoma de tanto cambio en los sistemas educativos que «anafabetiza», o por tanta variedad inventada de la historia más reciente de nuestro país, según respire la comunidad autónoma. O, por otro lado, el más controvertido y sin querer caer en ser «conspiranóico», haya habido algo extraño que desconozcamos que haya hecho posible la cuadratura del círculo.
Lo ocurrido carece de toda lógica y sentido común. Pues de alguna u otra forma, la gran mayoría de españoles hemos sido sufridores en alguna o más ocasiones del «sanchísmo». Y sin embargo, ahí están los resultados. Volviendo yo a decir: Flipante…
Espero y deseo el prácticamente imposible que el que ha ganado las elecciones sea eficaz y tenga el poder de persuasión preciso para lograr los pactos necesarios con el PNV, UPN y Coalición Canaria y así al menos, como mal menor, bloquear la investidura y volver a las urnas. Que se haga en una fecha afín a la participación presencial y con unas medidas de seguridad extremas en el voto por correo. También, por qué no decirlo, en los recuentos y en los escrutinios que poco sabe el español de a pie cómo son. Y ahí en ese escenario, y en esas condiciones, que Dios reparta suerte.
La única lectura positiva que se me ocurre, sobre que vaya a volver a gobernar su sanchidad, es que se va a tragar todo el lastre de la nefasta política económica y no económica que ha ido maquillando y metiéndola debajo de la alfombra. Y de otras cosas que desde kilómetros huelen a podrido tanto que no tardarán en salir a la luz. Si existe la justicia, que le vaya poniendo el sillón hirviendo como el queso de un San Jacobo y se levante echando humo con el trasero como un mandril, porque la cara nunca se le va a poner como la de las de «Papá Levante» cuando las miran. La tiene más dura que la ventana del Falcon.
Por último, y necesito insistir en eso, lo más injusto y antidemocrático que existe en este país es la ley D’Hondt. Lo digo aquí. Lo he dicho en otros artículos y lo diré siempre mientras exista yo, y la ley si me sobrevive. La representación del pueblo español en el congreso no es real. No es equitativa ni equivalente al porcentaje de todos los españoles en sus diferentes ideologías. Lo demuestro cuando quieran. ¿Por qué un voto de un español tiene más repercusión y obtiene más favores que el de otro?
La mayoría de los españoles, durante más de cuarenta años, hemos estado y estamos siempre sometidos en virtud de una minoría. Lo que viene a ser, la dictadura de la minoría.
Así nos va. Ayer se volvió a ver. Y sólo alguien sin escrúpulos se aprovecha de ello. Todos sabemos quién es y por qué lo hace. Los que lo votan, también. Ellos son tan responsables como cómplices. Sepan que debido a la pasión ciega a unas siglas se convertirán a medio plazo en damnificados de un terrorismo político. Será como un suicidio colectivo. No seremos sólo víctimas los que no comulgamos con esas siglas. Caerá hasta el Puntillero. España en manos de quienes no la quieren, lo dicen claramente con vehemencia y orgullosos, no se sostiene.
No quería decirlo y terminar como siempre, pero no me queda más remedio:
«Entre todos la mataron, y ella sola se murió…»






4 Comments
Totalmente subscribo tus palabras y tus acertados refranes . España está dividida y entre juventudes de fake news y tik tok q se lo creen todo a la generación de mayores q pobrecitos dependen de pensiones ridiculas hacen que la balanza se mantenga en la izquierda ., España está dividida y cansada , creo q ha dejado bien claro q o se ponen de acuerdo psoe y Pp y gobiernan juntos o q al Chanchez lo despedacen las bestias como los buitres a su presa moribunda y q caiga quien caiga . Felicidades por el artículo ! Tienes toda la razón, no se entiende no se entiende
No es el método D’Hont, es el elevado número de circunscripciones y el consiguiente reparto de escaños, que por cierto perjudica a las grandes ciudades.
AYUSO YA!!!!
Para mandar en la “fiesta”hay que entrar a matar con valentía ,decisión y destreza y aquí desgraciadamente los dos espadas tras ser volteados se han dejado al toro vivo.Ha tenido que llegar el sobresaliente para tras unos pases de castigo tumbar al morlaco de un espadazo certero!!!Y CON LO CARAS QUE SON LAS ENTRADAS!!!Jaime Brujó