La llegada de las altas temperaturas es sinónimo de fruta de verano en España, y con ello llega el dúo clásico en las frutas españolas, la sandía y el melón.
La mayor productividad y en consecuencia un menor coste de producción empuja a los agricultores a decantarse cada vez más por la sandía, de ella vamos hablar.
La sandía (Citrullus lanatus) es una fruta refrescante, jugosa y dulce. Está compuesta principalmente por agua (alrededor del 92%), lo que la convierte en una excelente opción para hidratarse, especialmente en climas cálidos.
Antaño, más barata y con pepitas negras (imagen inconfundible), y hoy con coloración quizás menos intensa y con o sin pepitas, dependiendo de la variedad (la mayoría de las variedades claras en su coloración y de textura blanda).
Principales beneficios de la sandía
Hidratación natural : Gracias a su altísimo contenido de agua, la sandía ayuda a mantener el cuerpo bien hidratado, lo cual es clave para el buen funcionamiento de todos los sistemas del organismo.
Baja en calorías : Es ideal para dietas hipocalóricas o de control de peso, ya que contiene pocas calorías por porción (alrededor de 30 por 100 gramos).
Fuente de antioxidantes: Contiene licopeno, un potente antioxidante que da el color rojo característico a la sandía. El licopeno está relacionado con la protección del corazón y la reducción del riesgo de ciertos tipos de cáncer (como el de próstata).También aporta vitamina C, que refuerza el sistema inmunológico y ayuda a la formación de colágeno.
Buena para el corazón: Algunos estudios sugieren que el licopeno y la cartulina (un aminoácido presente en la sandía) pueden ayudar a mejorar la circulación sanguínea y reducir la presión arterial.
Antiinflamatoria: Gracias a sus compuestos antioxidantes y a la presencia de vitamina C, puede tener un efecto antiinflamatorio natural.
Buena para la digestión: Contiene una pequeña cantidad de fibra, que puede ayudar al tránsito intestinal y a mantener la salud digestiva.
Aliada del rendimiento físico: La citrulina también se ha relacionado con la mejora del rendimiento deportivo, al reducir la fatiga muscular y mejorar el flujo sanguíneo.
La sandía, fresca y en verano es un goce para los sentidos, es una fruta antaño muy barata y hoy (como casi todas las frutas) bastante más cara que hace unos años.
Es fácil encontrarla en distintos puntos de venta, partida en medias y cuartas porciones de la pieza, cosa que ha mejorado bastante su venta. Aunque su precio en estos cortes suba sensiblemente.
No hay verano sin sandía. Ni oriundos sin sombrilla, mesa plegable y sandía en su neverita portátil. ¿Han dejado ustedes de verla por la costa española? ¡¡¡Imposible!!!





