Yo no creo que sean de derechas, es que la izquierda ha perdido el oremus. Han resucitado lo que han sido siempre y espero que sepamos reaccionar, porque de lo que no cabe duda es que vivimos en un país donde la podredumbre se ha instalado en nuestra sociedad.
Dejar 10 minutos un coche mal aparcado para hacer una gestión y se lo lleva la grúa, pero un tipo se apodera de tu casa y te tiras dos años para sacarlo. Un padre no puede dar un cachete a un hijo porque pierde la custodia, pero un centro de menores puede atarle a una cama dos días como medida de contención y lo llaman protocolo. No se le puede decir nada a una mujer, pero tampoco puedes proteger a tus hijas de un acosador o un violador. Hace menos de 40 años, si un tipo ponía la mano sobre tu mujer o tu hija, se le desparramaban las tripas en la calle y el miedo guardaba la viña. Nunca las mujeres han estado más indefensas que ahora. Si alguien ofendía a tu madre, la patada en los cojones no se la quitaba nadie, hoy unos gilipollas sacan a tu abuelo de su tumba, y una panda de descerebrados lo aplaude.
Si un tipo aparecía en cualquier pueblo de España, enseñando la minga, ese tipo no volvía a entrar en el pueblo o salía muerto. Hoy los maestros se la enseñan a tus hijos y lo llaman educación sexual, e incluso les dicen que dejarse taladrar el culo es lo más normal del mundo. Incluso se hacen procesiones como el día del orgullo gay, de exhibidores para que normalicemos que el vómito y la mierda también es comida y no excremento. Se pueden hacer procesiones de coño insumiso, o entrar enseñando las tetas en un templo gritando «arderéis como en el 36”, pero hablar de los crímenes del frente popular y la violación de monjas es de fachas y de fascistas. Se puede acusar de asesinatos impunemente a toda una generación, pero hablar de la condena por asesinatos del abuelo de un tipo es atentar contra su honor. Vivimos desde luego en un lodazal moral y ético sin parangón histórico.
Si esa es la sociedad que usted propugna, yo no. Y como yo cientos de españoles, millones. Por mucho que ustedes repitan ultraderecha, es falso. No somos de ultraderecha, solo que en ningún momento nuestra generación en esta democracia ha votado que quiera destruir nuestros valores y nuestra civilización y reclamamos el derecho a preservarla.





