Si en el artículo precedente tuve ocasión de abordar los logros de Moreno en sus ocho años de gestión, que se circunscriben al plano económico, en esta ocasión aludo a sus sombras, que no deben ser, precisamente, del gusto de su base social, pues como viene siendo costumbre, el PP es un partido con un doble discurso, cuya praxis dista mucho de lo que dice defender, siendo un claro ejemplo de ello la etapa de Rajoy, con un incumplimiento integral del programa electoral que le llevó a la mayoría absoluta. No deja de ser paradójico que el PP tenga votantes que encajan en VOX pero dirigentes que tendrían cabida en el PSOE. Prueba de ello son los siguientes hechos:
- Los inmigrantes son beneficiarios de un tercio de las ayudas al alquiler que se conceden en Andalucía, llegando sus cuantías hasta los 500 euros.
- La Junta de Andalucía financia con dinero público reuniones comunitarias del Ramadán.
- Se enseña árabe en las escuelas andaluzas, pese a que en otras regiones gobernadas por los populares como la Comunidad de Madrid y Murcia se ha suprimido, siendo dicha materia impartida por funcionarios impuestos por la Embajada de Marruecos, alegando que, para facilitar su integración se les debe enseñar su lengua y sus costumbres, lo que, por el contrario, da lugar a que se formen guetos y no se integren al no aprender español. En este sentido, el gasto en profesores de islam ha aumentado un 40 % mientras que el de docentes de religión católica ha bajado en un 6 %.
- Se destinan 100 millones de euros anuales para la acogida de inmigrantes ilegales, fomentando con ello el efecto llamada. No deja de ser indicativo de la desconexión del Ejecutivo andaluz con la realidad, ya que la inmigración se ha convertido en la séptima preocupación de los andaluces, mucho más que cuestiones tan cacareadas por PP y PSOE como la violencia de género y el cambio climático.
- Otro claro ejemplo de desconexión con los problemas reales es que, en lugar de afrontar problemas tan acuciantes en el sistema educativo como el abandono escolar o el bajo nivel de conocimientos en materias básicas, Moreno ha promovido el habla andaluza en los colegios por medio de un acuerdo con la Fundación Rojas-Marcos, liderada por el histórico dirigente andalucista.
El presidente de la Junta ha llegado a decir que el andaluz “es un idioma” que se habla en Andalucía, Ceuta, Melilla, parte de Portugal y Badajoz”. Semejante sandez haría sonrojar a cualquier filólogo, ya que un idioma requiere literatura, es decir, escribirse de la misma manera en la que se habla, por lo que, en su lugar, es un dialecto, ya que un andaluz se entiende perfectamente hablando con otra persona de cualquier punto de España, igual que en el caso de Latinoamérica, por mucho que algunas expresiones puedan ser distintas.
Por otro lado, no hay una única manera de hablar en andaluz, sino varias modalidades, siendo distintas entre la zona occidental y oriental de Andalucía, pero constituyendo, en cualquier caso, diferentes formas de hablar español.
Hay que tener presente que, el pasado mes de febrero, en Almuñécar (Granada), Convergencia Andaluza, que es la segunda fuerza política a nivel local y concurre a estos comicios autonómicos en el seno de la coalición Andalucistas (la opción más similar al antiguo PA), presentó una propuesta de ley andaluza para el reconocimiento, protección y promoción de las “hablas andaluzas”. ¿Ahora va a resultar que Moreno es más nacionalista que los propios nacionalistas?
- El líder del PP andaluz ha instaurado el Día de la Bandera Andaluza recogiendo la petición que le formuló el nacionalista Rojas-Marcos, de modo que Andalucía tiene ya su propia Diada, yendo más lejos que el PSOE en cuatro décadas. ¿Es el PP de Moreno el PNV andaluz? No es descabellado pensarlo toda vez que la comunidad autónoma cuenta con dos festividades institucionales, con actividades en los colegios en vísperas de las mismas, entre las cuales se incluye el izado de la bandera andaluza, mientras que no se hace lo propio con el 12 de octubre ni se inculca a los jóvenes andaluces el sentimiento de pertenencia a España.
No debe sorprender que, aunque la gran mayoría de los habitantes de Andalucía se sientan tan andaluces como españoles, se aprecie en las estadísticas un ligero viraje de la población hacia el nacionalismo desde que gobierna Moreno, ya que aquellos que manifestaban sentirse tan andaluces como españoles han descendido de dos tercios al 60 %, de manera paralela al incremento del 20 al 25 % entre los que se sienten más andaluces que españoles y sólo andaluces, algunos de los cuales votan al PP.
En una región en la que el nacionalismo es bastante residual, un PP con mayoría absoluta es el que está abriendo la puerta a sus esquemas mentales en su intento de imitar al PSOE, que le robó al PA la propia bandera del andalucismo. Puede parecer exagerado, pero es un hecho que quien fuera mano derecha de Moreno, Elías Bendodo, llegó a decir que España era un “estado plurinacional”, algo que sólo rectificó cuando le llamaron la atención desde la Dirección Nacional de su partido.
Se ha llegado a ver de manera inédita al mismo presidente de la Junta firmando un acuerdo con un länder alemán, estando presentes en la sala la bandera de dicho länder, la de Alemania y la de Andalucía, no así la de España.
- Moreno ha defendido que el PP pacte con el PNV y JxCat en el Congreso para no quedar aislado, excluyendo únicamente a Bildu. No deja de ser absurdo si se mira desde la lógica de los propios separatistas: ¿para qué pactar con el PP cuando el PSOE les ha concedido incluso los indultos y una amnistía que declararon tajantemente inconstitucional hasta que necesitaron sus votos?
- A lo largo de ocho años de gobierno, el PP no ha llevado a cabo en Andalucía política alguna que contribuya a evitar los abortos. Por el contrario, las cifras de los mismos ha aumentado, produciéndose un total 20.000 anuales a la par que no se conceden ayudas directas a la natalidad. Esta situación contrasta con el discurso que el PP (liderado por Arenas) hacía en la oposición, cuando criticaba que los socialistas destinaban el doble de fondos a financiar abortos que a prevenirlos.
- A diferencia de Ayuso, que cuenta también con mayoría absoluta, Moreno se ha negado a derogar la Ley Trans andaluza, que atropella derechos fundamentales como la libertad de expresión y educativa.
- El PP, pese a contar con mayoría absoluta, ha mantenido la Ley de Memoria Democrática de Susana Díaz, que se dedica a adoctrinar a los estudiantes de Primaria, Secundaria y Bachillerato en la versión histórica de la izquierda, bajo una asignatura que califica a la Segunda República como el “antecedente más importante de la actual democracia”. ¿Era verdaderamente democrático un régimen en el que existía la censura previa que incluso el Franquismo suprimió, donde era ilegal exhibir la bandera monárquica y no se llamó a formar gobierno a la fuerza más votada, acusándola de no ser republicana? Los republicanos gozan bajo una monarquía parlamentaria de las libertades que negaron a quienes no comulgaban con sus tesis. ¿Acaso alguien se imagina que en el modelo político que actualmente tiene España se prohibiese exhibir públicamente la bandera de la Segunda República o que no se llamase a formar gobierno al partido que ganó las elecciones por no ser monárquico?
- Por medio de la Agencia Andaluza para la Cooperación Internacional y el Desarrollo (un ente que crea una duplicidad con respecto al mismo órgano a nivel nacional) se destinan una media de 30 millones de euros anuales en ayudas a países como Marruecos, y no precisamente para paliar la pobreza, que podría tener una justificación, sino, por citar un ejemplo real, a la “promoción de iniciativas medioambientales y socioeconómicas de mujeres y jóvenes para contribuir a la resiliencia contra el cambio climático”, un despropósito al que se dan 300.000 euros en lugar de repercutir en las necesidades más urgentes de los andaluces.
- Moreno hace seguidismo de la Agenda 2030 y el Pacto Verde, que erosiona y empobrecen sectores decisivos de la economía andaluza como son la agricultura y la ganadería, expropiando 100.000 olivos sólo en Jaén para construir placas solares, en definitiva, acabando con el sustento de no pocos agricultores para abogar por unas costosas como ineficientes energías renovables que apenas crean empleo, además de erosionar la calidad de vida de los andaluces, ya que si hay menos olivos, se encarecerá el precio del aceite al disminuir su oferta.
- Por último, no ha dejado de elogiar a Felipe González, con quien ha llegado a compartir actos públicos, considerándolo el gran modernizador de España, pese a que arruinó económicamente el país, dejando una tasa de paro del 22.8 %, la Seguridad Social en quiebra, con una nación que no cumplía ninguno de los requisitos para entrar en el euro, además de degenerar las instituciones del Estado de Derecho, de la Justicia a las cajas de ahorro, y protagonizar la etapa de mayor corrupción de la democracia hasta que llegó Sánchez.
A simple vista, puede resultar controvertida la propuesta de VOX de garantizar la preferencia nacional en las ayudas sociales, aunque es una cuestión de justicia social, ya que la inmigración masiva da lugar a un desplazamiento en la concesión de las ayudas por su precaria situación económica, algo que va en detrimento de quien lleva toda su vida cotizando y pagando impuestos. No es de extrañar que la mitad de los españoles lo respalde, entre los cuales se encuentran muchos votantes de izquierdas que van a votar a VOX porque sus dirigentes, en base a un elitismo camuflado de buenismo, le han dado la espalda.
Esa misma izquierda que se rasga las vestiduras ha llegado a aplicar medidas similares a las que condena cuando es VOX quien las propone, siendo el caso del sanchista Patxi López, que como lehendakari fue el primer presidente autonómico que triplicó el tiempo de empadronamiento para percibir ayudas sociales, pasando de uno a tres años.
Causa vergüenza ajena que representantes de PP y PSOE digan que la medida de VOX es inconstitucional al ir contra la “igualdad ante la ley”. Se ve que no prestaron mucha atención durante la carrera, pues de haberse detenido a leer la Constitución verían que el artículo 14 dice literalmente: “Todos los españoles son iguales ante la ley”, de hecho, la propia Constitución no reconoce a los extranjeros el derecho al sufragio activo y pasivo ni el acceso a los cargos públicos, quedando reservado exclusivamente a quienes tienen la nacionalidad española. En cualquier caso, quienes han ido sistemáticamente contra la igualdad de los españoles han sido, precisamente, los dos grandes partidos a la hora de dar privilegios a determinadas regiones en detrimento de las demás siguiendo las directrices de los nacionalismos periféricos.
En estos días, durante un debate electoral he tenido ocasión de escuchar a Begoña Iza, cabeza de lista por Sevilla de Adelante Andalucía, los nacionalistas de extrema-izquierda, diciendo que “hay gente que viene de fuera a aprovecharse de nuestros recursos”, en referencia a quienes que vienen de otras zonas de España. ¿Dicen rechazar la xenofobia, pero practican la endofobia? Recuerdan al supremacista Torra, el mismo que decía que los españoles eran “bestias con forma humana que se dedican a expoliar”. Sánchez lo tachó como “el Le Pen de la política española”, pero luego no le importó pactar con él, igual que ha accedido a las pretensiones de JxCat, el mismo al que Moreno trata de normalizar como actor político, que, ante la competencia electoral de Alianza Catalana, le ha impuesto como condición a Sánchez que Cataluña, a diferencia del resto de España, no acoja MENAS.
También Rufián llegó a decir que los “flujos migratorios son un reto para los barrios que se deben basar en la seguridad, la integración y el respeto…Estamos en sociedades en las que todos tenemos derechos y obligaciones, te llames Javier o te llames Ibrahim”, algo que va muy en consonancia con lo que VOX propugna. Estamos hablando de uno de los socios de Sánchez, ¿le van a aplicar también un cordón sanitario? o ¿las exclusiones no dependen de las opiniones sino de quien las emite? Parece que, al pertenecer a la izquierda, tiene carta blanca, algo que viene siendo habitual en la pretendida superioridad moral de los zurdos, como los llama Milei.
En estas elecciones están en juego dos escenarios: uno en el que Moreno revalide su mayoría absoluta y otro en el que dependa de VOX, corrigiendo éste su errática deriva en determinados aspectos. Los andaluces hemos tenido ocasión de experimentar ambas opciones en legislaturas distintas, y una vez que se desprendió de VOX inició de manera ostentosa ese viraje “seminacionalista”.
VOX es ahora más necesario en Andalucía para eliminar subvenciones ideológicas e injustificadas y que el dinero de los contribuyentes se destine a lo realmente esencial, evitando situaciones que afectan a su vida cotidiana pero que son silenciadas por el resto de la clase política en aras de una solidaridad que practican con el dinero ajeno.





