Da pereza escribir sobre la situación política que soportamos en España. A veces, de la pereza consigo salir por la risa que me provocan, por ejemplo, las cosas del CIS del señor Tezanos. Hace pocos días recibí la llamada del CIS para hacerme su encuesta y cuando me preguntan mi edad y se la digo, la amable agente me dice que lo siente, que el sistema le dice que en mi zona ya está cubierto el cupo de encuestas.
Vivo en un municipio de Badajoz, de menos de 1.300 habitantes. En todo Extremadura la población es de 1.054.681 habitantes, de los que casi un 22% somos mayores de 65 años. No creo que la razón para no hacerme la encuesta sea que ya está cubierta la zona. Estoy segura que la razón es que el voto de los mayores de 65 años el CIS de Tezanos lo intuye conservador, es decir, de derechas, o sea, facha total.
Esto que cuento puede ser fundamental para entender el resultado de la última encuesta triunfalista para Sánchez. Del triunfalismo de la encuesta del CIS podemos pasar al antisemitismo de los boicoteadores de la Vuelta Ciclista a España, esos grupitos tele-dirigidos desde la sede gubernamental, con sus banderas palestinas y sus kufiyas. A este respecto, lo del barco salvador de Gaza es otra de traca. Vamos de la pereza a la risa nerviosa y de ahí a El Ferrol, desde donde Sánchez nos ha dicho que los buenos datos económicos son solo el comienzo de la gran revolución industrial que viviremos, gracias a la transformación profunda puesta en marcha por su gobierno. Ya saben, esa gran revolución industrial es la de los apagones de 14 horas y lo de conseguir la huella de carbono cero para 2030. Gran revolución industrial y dos huevos duros.
En esa gran revolución no entran los hosteleros, a cuyos clientes fumadores se les prohibirá en breve fumar en las terrazas de bares y restaurantes. Los hosteleros están protestando contra esta nueva prohibición. Su protesta no les servirá de nada. A esta nueva prohibición seguirá la de servir vino y la copa de sobremesa; luego irán a por las cocinas para dirigir la dieta de los clientes, siguiendo las directrices del Pacto Verde Europeo. Seguro que ustedes piensan que exagero, pero esperen y verán.
Entre las maldades a las que asistimos, no puedo dejar de lado el asesinato a tiros del conservador estadounidense de treinta y un años, Charlie Kirk. Este asesinato está siendo muy celebrado por toda la izquierda, de un lado y otro del Atlántico. Kirk ha sido asesinado por expresar sus opiniones en debates abiertos. Balas contra palabras, para implantar el pensamiento único. La izquierda ha pasado de aquel, «prohibido prohibir» del 68 a vociferarte a la cara que si dices lo que piensas te mata o te condena al ostracismo. Aquí, en España, nuestro caudillo de la nueva revolución industrial, nuestro Gran Timonel de la era verde sin huella humana, se guía por las ocurrencias de sus 606 exclusivos asesores. ¿Se imaginan como puede terminar un cerebro mediocre al que le inculcan a diario 606 ocurrencias que van de la maldad al absurdo? ¿Sí? Pues eso.





