Hace unos días leí unas de declaraciones del historiador y jesuita Fernando Garcìa de Cortazar , con cuyas interpretaciones históricas no siempre estoy de acuerdo, en las que venia a aseverar que a su parecer España estaba en su hora mas grave dado que, si bien ha sufrido varias contiendas civiles (incluía las guerras carlistas), todas ellas se produjeron por la lucha entre ideas distintas de España, pero ninguna de ellas versaba, como el actual enfrentamiento civil que se da cada día en las calles de Cataluña, pero también en las provincias vascas, en Navarra….incluso en Baleares o Valencia, en poner en duda la propia existencia de España tal y como la conocemos
Y así es: la escalada de provocaciones, ataques a la Nación, insultos a las instituciones mas altas del Estado, desobediencias reiteradas, la utilización de las policías autonómicas como policía política al servicio de los intereses políticos secesionistas y no de todos los ciudadanos, en lo que, ciego o criminal sera el que no lo vea o no lo quiera ver, es a todas luces un golpe de estado, debe llegar a su fin con una actuación fuerte y enérgica del Estado.
Pero este, hoy, esta dirigido por unos partidos, bien sea esa izquierda arribista y oportunista, bien sea la derecha rancia y cobarde, traidora de sus principios, cuya única idea política, eso les une y les asemeja, es el poder. ¿Y para que el poder? Simplemente para tener el poder, para hacer uso de el en beneficio cortoplacista de los propios y dejando a un lado los intereses nacionales.
Y esto hace aun mas grave la situación.
Se dan demasiadas circunstancias parecidas o directamente similares a las que se daban en vísperas de la guerra civil del 36. El enfrentamiento civil ya se esta produciendo en las calles del Principado y cualquier chispa ( y hay muchos queriendo que salte) puede prender una mecha que seria difícil de apagar.
Es urgente la aparición de gobernantes con las ideas claras y firmes sobre España, pero es aun mas perentorio que los gobernados recobremos la confianza y el orgullo de sentirnos españoles y la fe que años de ingeniería política, que hoy persiste, mas fuerte que nunca, en medios de comunicación, casi todos ocupados por la izquierda descreída cuando no por la derecha acomplejada, y en las nocivas redes sociales, ha ido haciendo perder a muchos, la fe en nuestra esencia y en nuestra historia., la fe en todo aquello que nos hizo grandes y que hoy muchos quieren borrar con mentiras, para crear otra historia diferente y falsa ad hoc que sirva sus intereses e ideologías bastardas.
Y así es: la escalada de provocaciones, ataques a la Nación, insultos a las instituciones mas altas del Estado, desobediencias reiteradas, la utilización de las policías autonómicas como policía política al servicio de los intereses políticos secesionistas y no de todos los ciudadanos, en lo que, ciego o criminal sera el que no lo vea o no lo quiera ver, es a todas luces un golpe de estado, debe llegar a su fin con una actuación fuerte y enérgica del Estado.
Pero este, hoy, esta dirigido por unos partidos, bien sea esa izquierda arribista y oportunista, bien sea la derecha rancia y cobarde, traidora de sus principios, cuya única idea política, eso les une y les asemeja, es el poder. ¿Y para que el poder? Simplemente para tener el poder, para hacer uso de el en beneficio cortoplacista de los propios y dejando a un lado los intereses nacionales.
Y esto hace aun mas grave la situación.
Se dan demasiadas circunstancias parecidas o directamente similares a las que se daban en vísperas de la guerra civil del 36. El enfrentamiento civil ya se esta produciendo en las calles del Principado y cualquier chispa ( y hay muchos queriendo que salte) puede prender una mecha que seria difícil de apagar.
Es urgente la aparición de gobernantes con las ideas claras y firmes sobre España, pero es aun mas perentorio que los gobernados recobremos la confianza y el orgullo de sentirnos españoles y la fe que años de ingeniería política, que hoy persiste, mas fuerte que nunca, en medios de comunicación, casi todos ocupados por la izquierda descreída cuando no por la derecha acomplejada, y en las nocivas redes sociales, ha ido haciendo perder a muchos, la fe en nuestra esencia y en nuestra historia., la fe en todo aquello que nos hizo grandes y que hoy muchos quieren borrar con mentiras, para crear otra historia diferente y falsa ad hoc que sirva sus intereses e ideologías bastardas.





