
Juan Ávila siempre ha tenido vocación de hombre público.
Apasionado por la gestión política como servicio a la vecindad y Alcalde de Carmona desde 2011, es un regidor modélico y de libro, abnegado y anteponiendo el bien de los otros por encima del suyo propio, con unas exigencias éticas acordes a las que Santo Tomás Moro, patrón de los políticos, señalaba para los representantes del pueblo en su obra «Utopía».
Pregunten a los vecinos de su querida Carmona, donde desarrolla una gestión ejemplar en la que nada de lo que acontece le resulta ajeno, implicándose para solventar todo problema que afecte a sus vecinos, ya sea en el arreglo del semáforo estropeado o en sacar adelante a tantísimas familias a las que las cartas les han venido mal dadas con la pandemia y que malamente llegan a fin de mes. Ahí siempre está Juan Ávila, predicando y dando trigo. Su Alcalde. El Alcalde de todos.
Gente como nuestro Juan Ávila son más necesarias que nunca en el ejercicio de la caridad pública que debe ser la política .
Personas como él, que apuesten descaradamente por la democracia, por el trabajo en grupo y por la unidad, son aval de buen hacer en cualquier formación política, entre ellas el Partido Popular, del que tan orgullosa me siento de ser afiliada y de compartir proyectos y siglas con Juan Ávila y con tantos militantes como él.
Le deseo de corazón toda la suerte del mundo, agradeciéndole su dignidad al haberse presentado como uno de los candidatos al 15 Congreso provincial del PP de Sevilla, cuya celebración está prevista para el 27 de marzo.
De veras somos muchos quienes le admiramos y quienes sentimos y amamos la política que él representa.
«Por un PP ganador» es el lema que ha elegido. Directo y franco, como es él, sin ambigüedades ni medias tintas. Así es. Todos ganamos. Ya hemos ganado desde que concurre como candidato Juan Ávila. Juan para los amigos.





