Bastaría con colocar en la fosa común de Pico Reja, del cementerio de San Fernando, un sencillo epitafio, recordándonos a todos que debemos solventar nuestras diferencias mediante el diálogo, la compasión y la inteligencia. Las considerables sumas de dinero de las arcas públicas con las que el Ayuntamiento de Sevilla está removiendo esta fosa, aventando odios, deberían invertirse en nuestros vecinos que malamente llegan a fin de mes.
……..





