Hoy hace 44 años que Sevilla vivió uno de los días más importantes de su historia reciente. Tal día como hoy, el 5 de noviembre de 1982, el Papa San Juan Pablo II visitó por primera vez Sevilla para beatificar a Santa Ángela de la Cruz.
Fue dentro de su primer viaje apostólico a España, que se desarrolló entre el 31 de octubre y el 9 de noviembre de 1982. Sevilla fue una de las paradas centrales de aquel recorrido, y la única en la que el Papa celebró una beatificación.
La ceremonia se celebró en una gran explanada del barrio de Los Remedios, en la zona de la Feria, ante cerca de medio millón de personas. A las 10:00 horas comenzó la Eucaristía en la que Juan Pablo II beatificó a Ángela Guerrero González, conocida como sor Ángela de la Cruz, fundadora de las Hermanas de la Compañía de la Cruz.
Fue un momento histórico para la Iglesia: era la primera beatificación de la historia celebrada por un Papa fuera de Roma. Además, el pontífice pronunció la fórmula de beatificación en castellano, en lugar del latín habitual.
En su homilía, Juan Pablo II recordó la vida de sor Ángela, nacida en Sevilla en 1846 en una familia humilde, obrera en una fábrica de zapatos y fundadora en 1875 de una congregación dedicada a atender gratis a los enfermos y a los más pobres. Destacó su renuncia a los bienes terrenos y su entrega total al servicio de los demás.
Tras la misa, el Papa se trasladó a la Catedral de Sevilla, donde entró por la Puerta de la Virgen de los Reyes, se arrodilló ante la Virgen de los Reyes y rezó ante el cuerpo incorrupto de San Fernando. También visitó la Casa Madre de las Hermanas de la Cruz, donde se postró ante el cuerpo de la nueva beata.
La historia no terminó aquel día. El mismo Juan Pablo II canonizó a Santa Ángela de la Cruz el 4 de mayo de 2003, en Madrid, en su quinto y último viaje a España.
Cada 5 de noviembre, Sevilla recuerda aquella mañana en la que el Papa estuvo bajo su cielo para elevar a los altares a la madre de los pobres.





