El 3 de octubre de 2022 se apagaba en Ubrique la voz más inconfundible de la radio y la televisión en España. Cuatro años después, su silencio sigue haciendo ruido.
El onubense de San Juan del Puerto, el Loco de la Colina, el hombre que inventó el silencio en la radio, falleció el 3 de octubre de 2022 a los 82 años en la residencia Nuestra Señora de los Remedios de Ubrique, donde llevaba ingresado por una afección respiratoria.
Cuatro años después, no hay nadie que haya ocupado su hueco.
Quintero no hacía entrevistas. Hacía desnudos del alma. En El Loco de la Colina, en El Vagabundo, en Ratones Coloraos… Sentaba a un personaje al borde del abismo – un ex presidiario, una prostituta, un cantaor olvidado, un aristócrata arruinado – le ponía un cigarrillo, un largo silencio, y le preguntaba: «¿Usted es feliz?».
Descubrió a Risitas, a El Peíto, al Pozí, a tantísimos que sin él no habrían existido para nosotros. Pero sobre todo nos descubrió que la televisión podía ser lenta, profunda, incómoda. Que se podía estar 20 segundos callado en prime time y que eso valiera más que 20 gritos.
Andaluz universal, recibió dos Ondas, el Premio Rey de España de Periodismo y el cariño de una generación que creció escuchándolo de madrugada en Radio Nacional con la luz apagada.
Dijo una vez: «La televisión actual es una puta mierda. Yo ya no puedo verla». Tenía razón. Hoy, cuatro años después de su muerte, más que nunca.
En San Juan le recuerdan, en Sevilla donde vivió tantos años le echan de menos, y en YouTube sus entrevistas siguen acumulando millones de visitas de chavales de 20 años que no lo conocieron pero que entienden que aquello era verdad.





