El Gobierno del PSOE de Sánchez y sus socios de la ultraizquierda aprobaron el 20 de diciembre de 2024 la ley de Reforma Fiscal (Ley 7/2024 de 20 de diciembre), en esta reforma se introducían nuevos impuestos a las multinacionales, a la banca y a los cigarrillos electrónicos entre otras medidas, pero nadie podría haber imaginado que en la disposición final 16 de esta ley se aprobaría una modificación en la tramitación a seguir por la Agencia Tributaria (AEAT) en relación con las devoluciones derivadas de la Jurisprudencia del TS a pensionistas que no pudieron deducir sus aportaciones a las mutualidades laborales, generándose una doble imposición.
Tres millones de pensionistas que ya habían formalizado la reclamación de las cantidades adeudadas ante la AEAT por importe superior a 4.000 millones de euros son las cifras que se esconden tras esta Disposición final 16 de la Ley. Y es que, a pesar de haber reclamado en tiempo y forma las cantidades indebidamente cobradas por Hacienda, la ley fija un nuevo sistema de tramitación que deja sin efectos las solicitudes presentadas y obliga a 3 millones de pensionistas a reclamar nuevamente las cantidades adeudadas por la Agencia Tributaria, pero ahora deberán reclamarlo en cuatro años. Cada año podrán reclamar la cantidad del año no prescrito en la declaración voluntaria del IRPF. Una aberración que provoca inseguridad jurídica y discriminación entre los pensionistas que habían reclamado.
Engañar, estafar, falsear, traicionar son conductas que han llegado a la política –parece que para quedarse- y es que hoy en día un político del gobierno de España se parece más al Buscón de Quevedo que a una persona de reputación intachable con profunda vocación de servicio y sacrificio por los demás.
La volatilidad de la noticia, la fugacidad de cualquier asunto, la falta de atención a lo que nos rodea nos lleva a los españoles a ser presa fácil de la pillería del Gobierno de Sánchez.
La anestesia, la atonía de nuestra sociedad llega a tal punto que permite que un Gobierno con su ministra de Hacienda al frente ultraje a más de tres millones de pensionistas, con una edad media de 80 años, sin que el mensaje cale en nuestra sociedad y nadie mueva un dedo por ellos.
Nuestros mayores son nuestro referente, nuestra memoria, nuestro pasado más reciente y nuestro presente más preciado. Como dijo Su Santidad el Papa Francisco “donde no se honra a los ancianos, no hay futuro para los jóvenes”. En la España de hoy el Gobierno social-comunista de Pedro Sánchez y María Jesús Montero no respeta a los ancianos, si los jóvenes no reaccionan, en España no habrá futuro.





