He visto cosas…
BOCA PRESTADA
Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: bares donde la mayonesa era casera y los camareros atendían hasta tres filas mas allá de la barra sin salir de la misma. He comido pajaritos fritos y auténtico chanquete, que no era el gordo de Mijas que vivía en un barco rodeado de niñatos en la edad del pavo y una pintora más triste que los ponys de la feria. He visto más toros de gañote con pases de favor y sentado en los pasillos de la plaza de toros que un músico de Tejera. Yo he arreglado pinchazos de bicicleta con mis manos y parches vulcanizables SAM. Yo he llamado por teléfono marcando con el dedo en una rueda de números que retrocedían cada vez y siempre tenían el cable helicoidal mas enredado que una rasta de Bob Marley. He salido sin quedar con nadie y todos aquellos a quienes quería ver -y los que no- estaban en el sitio y a la hora. A mí me han dado mas leña que a una estera en el colegio y no tengo traumas ni secuelas de esas que tienen los asesinos en serie y los cantantes de ahora, y encima he jugado a los pelotazos y ‘al cielo voy’, dos juegos que hoy estarían penados con años de reclusión mayor. Me han obligado a recoger el pan del suelo y a darle un beso porque era Dios y he visto a la mujer mas guapa del mundo hacer croquetas para siete caníbales moviendo la masa con una cuchara de madera en el perol durante horas en un ejercicio que Rafa Nadal hubiera abandonado en minutos. He visto tantas cosas… Por ver, he visto una Semana Santa donde nadie conocía el nombre del segundo suplente de la manigueta izquierda del paso y no digo ya el del capataz o del hermano mayor. He andado durante horas por la calle sin ver un pie de hombre y me he cruzado con mas maricones que en el carnaval de Tenerife, todos ellos paseando orgullosamente su afeminada gracia sin que nadie les molestase. He vivido durante decenas de años en los que el Sevilla FC no ganaba mas que el Trofeo Ciudad de Sevilla, campeonato veraniego donde le acompañaban además del Betis, el Cruzeiro, Hajduk Split, Racing de Paris, Slovan o Independiente de Buenos Aires… He visto jugar a la selección de Brasil de Sócrates, Toninho Cerezo, Falcao, Zico, en el campo del Mairena del Alcor, donde el utillero le daba más toques al balón en el aire que cualquier figura de hoy. He tenido un teléfono portátil de Airtel y una conexión a internet con Teleline, cuenta de correo de Interbook y de Arrakis; he navegado con el buscador Altavista y me he bajado música con Napster, y todo ello con un PC marca Inves con coprocesador matemático 246 y disco duro de 250 megas… Yo he viajado en un autobús urbano que tenía un cobrador atrás mojando el dedo enfundado en una esponja mojada y nunca en mi vida he hecho botellona porque si no tenía dinero sabía donde ir para gorronear las copas. Todos estos momentos se perderán como lágrimas en la lluvia. Es hora de…que el lector continúe esta retahíla aportando sus recuerdos en los comentarios a este artículo.





10 Comments
Y cómo todo se curaba con VIPS Vaporub o un supositorio. Y si decías con alguien una palabra al mismo tiempo tenias que mantener silencio hasta que alguien dijera tu nombre o te llovían los capones en la cabeza…
Yo estuve en Mairena viendo el Brasil contra este en un partido de entrenamiento, cuando el Mairena iba perdiendo creo 14-0, el entrenador, uno gordito con una toalla por el cuello, le gritó a uno de los suyos, Manolito! Manolito! Te he dicho 100 veces que no me dejes suelto a Zico que nos está haciendo un destrozo!!!
Yo he visto la luna desde mi cama tras una ventana sin rejas y nadie entraba a robarnos. Y una llave bajo el felpudo que propios y extraños respetaban…
He visto y oído el chirrido del tranvía amarillo por la avenida Eduardo Dato traqueteando bajo los álamos, he visto la Gran Plaza por estas fechas alborotada por un gran corral de pavos vivitos y glugluteando, he visto carreras de galgos detrás de un conejo de trapo más allá del Tamarguillo, he visto a curas de negra sotana ser crueles con niños inocentes, he visto droguerías de barrio llenas de colores imposibles y de olores inolvidables, he visto el carro de a nieve tirado por caballos percherones, he visto becerros escapados del matadero llegar a mi barrio de Nervión, he visto y andado por los túneles de la Pirotecnia, he visto jugar a Puskas con dos litros de brillantina en el pelo, he ido al cine Nervión sesión de tarde de rabonas por dos pesetas al anfiteatro, he fumado celtas cortos a pecho… y he sobrevivido (mas o menos)…
yo me he tomado vasos de leche que había que colar sí o sí porque tenían un dedo de nata, yo he jugado al «matá» juego que solo por su nombre hoy estaría prohibido…y sobre todo he visto a un Betis que era respetado y temido hasta por los que somos sevillistas, donde los jugadores se ganaban que se les llamase don….don Rafael Gordillo, don Julio Cardeñosa…muy lejos de lo que es el Betis ahora
Yo he dormido en casa de mis padres echando vaho en las noches de invierno y ninguno de nosotros estámos cogidos del pecho……
Yo he visto muchas cosas de lo que deduzco que soy un viejo 😂
Y los conciertos en El Prado, donde no había zona vip y todos disfrutábamos por igual. Y cuando en los periódicos previos a la Feria, te regalaban una cartulina donde apuntar en qué caseta, a qué hora y con quién habías quedado.
¡Qué grande es usted, don Eusebio!
yo llevo cuarenta años bebiendo agua tomada de la red municipal, elevada mediante bomba motor a depósito de URALITA sito en la azotea desde la que cae por gravedad cual maná celestial… y que ahora la renovada comunidad de treintañeros herederos propietarios, tras disputada reunión, ha precintado como si fuera el reactor fisurado de Chernóbil…