Parece que nuestro alcalde echa de menos a aquellos trileros que sobre una caja de cartón y rodeados de no pocos ganchos y aguadores, se instalaban en la calle Sierpes cuando era peatonal, al reclamo de ¿Dónde está la bolita señores, dónde está la bolita?
Eso parecen recordar las Ordenanzas Fiscales que el alcalde ha enviado al CESS, para que este le plantee una enmienda a la totalidad. Recordemos que las mencionadas ordenanzas son la norma que fija los impuestos y tasas que pagamos todos los sevillanos a nuestro ayuntamiento. A los que, por cierto, casarse en el Salón Colón o enterrarse en San Fernando, les va a salir bastante más caro. De momento, no se incluye ninguna tasa por nacimiento en el Virgen del Rocio o en el Macarena, pero no se preocupen que todo se andará.
Desde la larga campaña a las elecciones municipales que realizó Sanz, nos viene prometiendo la consabida bajada de impuestos que todos anuncian antes de unos comicios, como no puede ser de otro modo. De hecho, hace unos días informó a la prensa que estas ordenanzas traían una bajada de impuestos del 1% para los sevillanos. Como mínimo, diría que es una bajada poco ambiciosa para tanto bombo y menos aún si la analizamos en profundidad.
Resulta que la propuesta fija una bajada generalizada del 1%, cierto es, pero al mismo tiempo elimina la bonificación del 5% de los mismos impuestos, si tienes domiciliado su pago en un banco. Así a bote pronto me da la impresión de que no bajan, más bien suben un 4%. También es cierto que esta supresión de la bonificación no afecta a las tasas ni a los precios públicos, pero tampoco se le aplica la bajada, por lo que ya me dirán ustedes donde está el ahorro del ciudadano.
Según los números que presentan desde la Agencia Tributaria, la reducción del 1% en el IBI supondrá un ahorro para los contribuyentes de 1,77 millones de euros, pero al mismo tiempo la supresión de la bonificación incrementará en 1,96 millones de euros la recaudación. ¿Dónde está la bolita? En las arcas públicas sin duda, porque en el bolsillo de los 440.000 ciudadanos a los que afecta, desde luego no.
Ocurre lo mismo con el “sello del coche”, el impuesto de vehículos se reduce en el mencionado 1%, lo que supone un ahorro de 340.000€ para los sufridos ciudadanos que aún se atreven a usar el denostado transporte privado. Pero suprime la exención del impuesto a los 77.000 propietarios de ciclomotores y motocicletas de hasta 125cc, lo que incrementa en 458.000€ la recaudación. Que como bien señala el CESS “el uso de vehículos de hasta 125 c.c. está generalizado en la población joven y las personas de rentas más bajas, que verán aumentada la presión fiscal”
Otra subida encubierta será la de la tasa de basuras, que, si bien permanece inalterable, esta va ligada al consumo de la factura del agua y al haber aprobado EMASESA una subida de hasta el 30% en dos años, dicha tasa se verá incrementada en la misma proporción.
Ni hablemos de enterrarnos o casarnos en dependencias municipales. El ayuntamiento al servicio de los ciudadanos, pero si prefieres la Plaza Nueva a la vicaría, nos acaban de poner una tasa de 116,63€. Incinerarse sube un 50%, el depósito de cenizas un 200% y reparar una sepultura 629,88€. Mejor irse a morir al pueblo, el que pueda, que aquí se esta poniendo la cosa solo regular.
Por terminar, la nueva tasa para la telefonía móvil, la tasa de mudanzas si ocupas la vía pública, la desaparición de la bonificación para las placas solares de aprovechamiento térmico de autoconsumo, la bajada del IAE que al final resulta que no es la que cuentan, que a partir del segundo impago se anulan los posibles fraccionamientos concedidos (antes el tercero). No da la sensación precisamente, que de estas ordenanzas fiscales vayan a resultar beneficiados los bolsillos de los sevillanos. Según las cuentas del CESS, el aumento de recaudación por la eliminación de exenciones y bonificaciones, sumado a las nuevas tasas, supondrá un incremento de recaudación de más de 4 millones de euros. ¿Dónde está la bolita señores? ¿y la bajada de impuestos? Eso sí, Sanz está pero que muy preocupado por los cuatro barrios más pobres de España, a los que le va a subir los impuestos por casarse, morirse, tirar la basura, tener vivienda, o moto.
Mejor haría en gestionar adecuadamente los muchos millones que saca de los bolsillos de los sevillanos y dejar de vendernos la moto, especialmente las de hasta 125cc.
Raúl Morales del Piñal de Castilla





