Nacho Cano detenido por contratación de inmigrantes ilegales en su musical «Malinche». Esta era la noticia que dieron en primicia el diario El País y la Cadena Ser en las primeras horas de la tarde del martes 9 de julio. La noticia la oí de refilón y rápidamente pensé que era una vendetta contra Cano, por defender a Isabel Díaz Ayuso y por producir un musical que va contra la Leyenda Negra de España en América. ¿Detienen a Cano por ser políticamente incorrecto? No me cabe ninguna duda, como tampoco le cabe a Cano, cosa que ha dejado bien clara en su rueda de prensa de más de una hora de duración.
Nunca me interesó la música de Nacho Cano, ni sus ensoñaciones hindúes, ni aquellos ligoteos suyos con la hoy señora de Bardem; Cano me empezó a interesar cuando empezó a dar sus opiniones políticas, todas ellas contrarias al actual régimen.
Dice Cano que no es comunista ni nunca lo será porque ha viajado y ha visto lo que está pasando en Venezuela y Cuba. Está muy claro que Nacho Cano de los 80 aquí ha crecido, no como otros que no salen del túnel del tiempo y siguen en los años 30, aquellos años en los que a los disidentes de la izquierda, en el mejor de los casos, se les condenaba al ostracismo y en el peor se les dejaba tirados en una cuneta con un par de tiros en la nuca.
La acusación contra Cano por, supuestamente, tener trabajando en su espectáculo musical «Malinche» a trabajadores ilegales huele a vendetta desde los titulares, más que nada por lo inverosímil de la denuncia. También resulta muy sospechoso que se le niegue, como se les negó en mayo, el visado de estudiante a los supuestos «ilegales» que han entrado en España con todas las bendiciones de la embajada Mejicana – perdonen que escriba Méjico con J y no con X, no soy azteca – con sus pasaportes en regla y bajo los auspicios de la Fundación Casa de Méjico en España, que tiene firmado un convenio con Jana-Escuela internacional de Artes Escénicas, escuela que colabora en «Malinche The Musical Spain». La Fundación, según el comunicado de prensa de ayer, 9 de julio de 2024, que se puede ver en su Web, dice tener becados sólo a tres estudiantes, lo que me hace suponer que el resto de becarios son responsabilidad directa de la escuela Jana y de Nacho Cano, motivo por el cual se les ha negado el visado de estudiantes. Esa negativa, según el abogado de Cano, está recurrida, por lo que los becados no están en España en condición de ilegales, están esperando la contestación a su recurso.
Como turista extranjero, en España se pueden estar tres meses y transcurridos seis, no antes, puedes volver a solicitar una prórroga que no puede superar los seis meses. Recuerdo que en los años de aquella dictadura tan nombrada por los perseguidores de Nacho Cano, en España se podía estar como turista seis meses, transcurridos los cuales pasaban las fronteras de Francia o Portugal y volvían a entrar con un visado renovado para otros seis meses, cosas de las dictaduras de ultra derecha, ustedes ya me entienden.
El asunto de la vendetta contra Cano intuyo que va a ser de largo recorrido, aunque eso sí, en los trenes de RENFE no viajará «Malinche» porque el ministro Oscar Puente ha tomado represalias contra Cano y ha roto el contrato publicitario del musical. A estas alturas de la representación, Ignacio de la Macarena Cano Andrés – este es el nombre completo del músico y productor – se está convirtiendo en el héroe del verano al no callarse ni una y al haber conseguido enfrentarse a seis Ministerios del Gobierno de «Soy el Presidente», a saber: Ministerios de Transportes, Interior, Asuntos Exteriores, Inclusión, S.S. y Migraciones, y Cultura, Educación y Formación Profesional. Estos seis ministerios, empezando por el de Exteriores, son por los que han ido rulando las documentaciones de los estudiantes mejicanos que están becados por Nacho Cano. He incluido el Ministerio de Cultura por ser la música y el teatro algo, creo, que cultural y porque Urtasun, que yo sepa, no ha dicho ni pío sobre este asunto, quizás porque los artistas que se declaran públicamente no comunistas no son nada para esta gente del régimen de «Soy el presidente». Visto lo visto, da mucho miedo ver cómo todo el staff del régimen, se lanza contra un ciudadano honorable y conocido internacionalmente.





