¡Ay Virgen de la manguera y el abono seco!… Esto es un no parar.
Aquí estoy de nuevo en el invernadero, dispuesto a escribir en mi diario y con la desesperación que me sale por las orejas.
¿Con que… detenidos los señores?… ¡Qué va!… Mentira cochina.
Según me he enterado han estado en Asturias, más concretamente en un pueblecito llamado Pola de Lena. Pero se ve que no les gustó el panorama de la cuenca minera, que ya han vuelto.
Huyeron como ratas un atardecer y antes del amanecer ya habían llegado a su destino, otro casoplón, pero este se lo había prestado un comunista que tiene varios negocios por el Caribe.
Mira hasta el punto que mienten, que a los tres niños los dejaron con las niñeras en Galapagar, pero eso sí, a tío Nike le tuvieron que llevar con ellos porque comenzó a chillar y amenazar diciendo: «É tiro de la anta…»
Ignoro que querría decir con tal balbuceo.
La llegada según me ha contado mi primo que vive cerca, fue bochornosa. Poco antes ya les habían recibido con una pintada en la carretera que ponía: “COLETAS RATA”.
Pero es que al llegar los señores al destino salieron del coche creyendo que era una comitiva lo que les estaba esperando, pero al levantar la mano izquierda en señal de saludo y sonreír, recibió una lluvia de pedradas para hacerse siete casas rurales.
Los escoltas les dijeron que aquello era una ratonera y no aconsejaron seguir allí ni un minuto más, así que el señor pronto dio la orden al chófer de regresar a Madrid, con tío Nike todo el tiempo llorando y repitiendo: «Yo iero ir a Asturias, obarde, allina…»
Una vez de vuelta en Galapagar y más callados que tres nazarenos del Gran Poder, la señora solo rompió el silencio para anunciarnos la visita de su amiga catalana, Ada Cola-cau con todo su grupo de Cheparratas.
Esta mañana a primera hora, se presentó con todo su grupo y para entonces la señora ya lo tenía todo previsto.
Tal como iban entrando comenzó a sonar por los altavoces del jardín el himno “Els Segadors”…
Ada y la señora se fundieron en un abrazo en el que parecían más dos focas en celo que dos damas, mientras el señor iba abrazando a cada uno de los miembros Cheparratas…
Tío Nike mientras tanto, daba aplausos y vivas con una barretina colocada en el molondro, que le daba un perfecto aspecto de bufón de barraca de feria.
Tras esto se sentaron todos en el jardín y dieron cuenta de una gran escudella catalana que regaron con vinos del Penedés y aperitivos varios de la tierra de Tarradellas.
El tío Nike, queriendo hacerse el simpático con los invitados, clamó como pudo la famosa frase: «JAAA SOC AQUÍ»… Y en esto fue que la invitada Ada le preguntó a la señora:
“¿Qué diu el caganer, nena?”
La señora hizo un aparte con Ada y yo sin querer me enteré de la conversación.
«Ay Ada, yo pensé que íbamos a un sitio seguro y mira, mira lo que me han hecho en Asturias…»
Ada entonces, al contemplar las dos brechas que Irenova traía en la cabeza le contestó:
«¡Cullons nena….!: ¿A quién se le ocurre ir a Asturias a operarse de la cornamentª..?”
La señora la miró con los ojos encendidos por la cólera y le respondió:
“Mira perra, cara culo, estos no son cicatrices de ninguna operación de cuernos, que son dos ladrillazos de un grupo de mineros de Mieres que nos estaban esperando para atacarnos a traición…”
Tras lo cual, comenzó a empujarla hacia la calle junto al resto del grupo cheparrata gritando: “¡Fuera de mi casa, so pachona!…”
Y ahí acabó la visita.
Hasta otra que esta no ha valido…





