Aquí me tenéis de nuevo.
Otra vez en el invernadero haciendo mi descanso.
Entre llanto y llanto, escribo en mi diario, porque me espanto…
Ayer se celebró la barbacoa de los señores con los Kamaradas en los jardines aledaños a la piscina.
¿Creéis que eso fue todo?, ¡vais frescos…!
Cuando todo estaba listo, los Kamaradas hicieron su aparición en los jardines.
Todos vestían unas cómodas y amplias túnicas africanas que aún les daba una imagen más impresentable si cabe.
Cuando las diferentes barbacoas ya estaban encendidas, una para la carne, otra para el embutido y la panceta y otra para las cajas innumerables de sardinas de Barbate y espetos de Málaga, la señora se subió al enorme escenario de madera, preparado para la banda de chirimías que amenizaría el almuerzo y la posterior orquesta con barra libre nocturna y entonces tocó un silbato ante el micrófono, que ya estaba conectado a diez altavoces distribuidos por los jardines para tal evento…
¡TWIIIIT, TWIIIT, TWIIIIT!…
Irenova: Compañeras, compañeros y compañeres, camaradas todas, todos y todes…
Os anuncio la inminente llegada de nuestras camaradas de la asociación feminista, EL CONEJO SOLITARIO.
Espero que sean acogidas como se merecen.
Vienen en un autocar al completo que han fletado para la ocasión, al mando de su presidenta, mi adorada amiga Dominga Navarrete, aunque es más conocida por Dominga Naborroto.
Un apodo puesto por el mal parido de su «ex», un machista poderoso que la sometió en sus siete años de matrimonio a numerosas infidelidades…
(En este punto, todos soltaron risitas maliciosas y se dieron innumerables codazos unos a otros… Ignoro porqué.)
Al rato, llamaron al enorme portón con gran estruendo.
Apareció toda la dicha asociación en pleno y a la cabeza su presidenta, la tal Dominga, que se abrazó a la señora al grito de: “¡Qué fuerte, tía, juntas al fin…!”
Todas venían con amplias túnicas moradas y una feminista radical del grupo gritó:
“DOMINGA TÍA, QUE DEJEN ABIERTAS LAS VENTANAS DEL AUTOCAR PARA QUE SE LE QUITE LA PESTE A TESTOSTERONA, COÑO…”
En ese mismo instante entró a los jardines de modo triunfal el camarada Sánchez Gordillo, que venía con ellas porque el día anterior había estado muy ocupado, así que el tío (muy valiente, que todo hay que decirlo) se sumó a la barbacoa en el autobús de la asociación feminista.
A la entrada del líder de Marinaleda, todos irrumpieron en un estruendoso aplauso mientras era recibido por el señor vestido con túnica negra, moño alto y un clavel rojo en la oreja.
(Joputa, se parecía a la niña la venta…)
Comenzó el festejo sin incidentes, corrió la comida, la cerveza, el vino y alguna que otra hostia, debido a que los vapores etílicos habían comenzado a subir la libido de los Kamaradas.
Todo transcurría «sin incidentes» hasta que Torrijos se levantó de la gran mesa, ya bastante borracho, para hacerse con una bandeja de pinchitos, (¡joputa, come más que la sarna…!)
Cuando se dirigía hacia la barbacoa, gritó, se arrodilló en el suelo y persignándose profirió:
“AYYYY, SAN ANTONIO DE PADUA, PERDONA MIS PECADOS QUE VOY A SER UN BUEN CRISTIANO…!”
Ante tal escandalera, todos miraron al sitio del bullicio.
Sánchez Gordillo con una túnica morada, intentaba zafarse de Torrijos, el cual le estaba llenando los pies de lágrimas y mocos, asido fuertemente de sus tobillos…
Se lió una bronca monumental…
En plena bronca, al tío Nike no se le ocurrió otra cosa que subir por la rampa hasta el escenario y a viva voz entonar aquella famosa jotica…
«CHÚPAME LA MINGA DOMINGA QUE VENGOOO DE FRANCIAAA…»
Las feministas entraron en trance como posesas y comenzaron a dar bofetás a diestro y siniestro, cuyo resultado final fue de cuarenta furgones de policía que se los llevaron a todos detenidos incluidos los señores…
¡Quiera Dios que les tengan las setenta y dos horas detenidos en la preventiva y a continuación pasen a disposición judicial!…
Hasta otro rato, que hoy sí que se respira paz en Galapagar…





