Er puyaso
Señoras y señores progres:
La cuestión no es que enseñe el pecho, como si enseña el trasero. Eso, hoy en día, no escandaliza a nadie. Repito, a nadie. Ni a la madre superiora del convento de clausura más recóndito. La cuestión es que enseñar el pecho para reivindicar no sé qué cuestión exactamente del feminismo o para promocionar su música no sirve para nada, como el ministerio de «igual-dá». Ni para una cosa ni para la otra. Ni va a conseguir nada que favorezca a la mujer, ni va a vender una descarga más de algún tema suyo o un soporte físico más de cualquier álbum editado de los que ya haya vendido. Tampoco va a dar un concierto más de los que tenga contratados, ni nadie más que los que acuden a sus bolos van a ir a verla u oírla. Ya sea Amaral o como si fuese la Tamara del «No cambié».
La cuestión es que lo que ha hecho no le sirve de nada a nadie. Y menos a ella misma. Lo único que va a conseguir ésta integrante del dúo, recordemos que es un dúo, es ser «noticia». Noticia cutre como las de que hay en internet sobre el «tierraplanismo», los misterios ocultos en la Antártida o los de la cara oculta de la luna. Noticia por enseñar el pecho en un concierto es triste, más que un capítulo de una serie turca. Cuando haces algo inusual con un objetivo que no se consigue lo único que se obtiene es ser noticia de tercera regional: «Artista enseña el pecho en un bolo»: ¡Menudo titular! Es un doble fracaso, como artista y como persona. Además estéril, absurdo lo que ha hecho. Denigra no sólo a las miles de mujeres que han luchado realmente para conseguir los derechos de los que han sido privadas a lo largo de la historia, denigra a todas. Y, por supuesto, a todos los grandes artistas, sean ellas, ellos o elles que se han ido irremediablemente difuminando al paso del tiempo en el olvido, y que lo han hecho dignamente hasta la desaparición escénica sin histrionismos ni rabietas de niño consentido. Y éstos, que son muchísimos, porque en ese mundo es muy difícil mantenerse, deben sentir indignación y vergüenza ajena. Señoras y señores progres, no se arregla nada quitándose la blusa y el sostén, oigan. A ver si nos enteramos ya.
Por otro lado me asombra escuchar y leer por ahí el argumento de comparar el pecho descubierto del hombre con el de la mujer. Que si fulano o mengano se quitó la camisa o camiseta en un concierto y nadie ha hablado de ello. Es absurdo, repito. Tanto como el momento que vivimos. Tanto como poner traductores en el parlamento, pero esa es otra cuestión que ya hablaremos. El hombre tiene pecho y la mujer, también, está claro. Cristalino. Pero en el pecho de una mujer hay mamas, no sé si alguien progre se ha dado cuenta y eso guste o no, lo hace diferente.
La mujer y el hombre tienen que tener los mismos derechos y obligaciones, por supuesto, estaría bueno. Y ambos tenemos el deber y la obligación de que así sea. Pero la mujer y el hombre no son iguales. Ni física ni psicológicamente. No son mejores los hombres que las mujeres, ni viceversa, somos diferentes. Lo crean o no, es así. Hay muchas diferencias partiendo de la base del cromosoma «Y».
En todas la playas actualmente, hasta en las más familiares, muchas, muchísimas mujeres de todas la edades y de todos ámbitos e índoles, toman el sol, se bañan y pasean con el pecho sin cubrir sin ánimo de reivindicar nada ni promocionar nada tampoco, simplemente porque les da la gana, y nadie las recrimina ni les presta atención por ello, ya que es muy común hoy en día.Tanto como comer sushi, que lo hay ya hasta en los lineales del Mercadona. «Bueeeeeno», hagamos un inciso, exceptuando dos o tres oligofrénicos y la misma cifra de seres más calientes que el queso de un San Jacobo que puedan decir alguna que otra idiotez, admitimos pulpo como animal de compañía, que os veo venir. Idiotas siempre los ha habido y habrá. Pero esos no tiene arreglo, como las que creen en el comunismo y lo reividincan enseñando las domingas los domingos en la iglesia. Idotas irrecuperables ni por ministerio ni por Ley.
Amaral, además de cometer el error de elegir una herramienta que no funciona ni ha funcionado nunca para esos fines que habláis los progres, no sólo ha errado en ello, también ha llegado tarde. Su declive total, tampoco lo hará, si no, al tiempo. Podrá eso sí, con esa iniciativa en un futuro no muy lejano, colocarse en la 1 o en la Sexta como comentarista de fútbol femenino, o algo así. Será más que probable y posible, viendo el decadente y sectario panorama actual que nos acompaña en esta España.
Esta España que… entre todos la mataron y ella sóla se murió…






3 Comments
Me ha encantado lo de las series turcas. Nunca he entendido como se engancha la gente con esas series. Los nombrecitos de los protagonistas ya se las traen… y el doblaje es de pena. En fin hay gente » pa to» igual que esta chica de Amaral . Vaya numerito !! Yo no sé qué defiende , ni que mujer se siente identificada. Ella sabrá.
……y al grito de “No pasaran”, como si de la serie de Chanquete se tratara, cuando querían derribarle el barco.
Paso atrás para todas las que han luchado tanto, paso atrás en contra de ellas mismas.
No se como no se le caen las tetas de vergüenza!!
Verás cuando a un cantante masculino, se le ocurra reivindicar algo enseñando las pelotas, ahí la liamos…..
Siempre entenderé eso como una falta de respeto, hay formas y formas de tener los pechos “al aire”
La de esta tipa, solo la entenderé como una falta de respeto a la mujer, el ser vivo más maravilloso que ha creado dios.