Hoy para mí es un gran día. En el silencio de mi intimidad, recuerdo que el 28 de febrero hace 49 años nacía mi hijo. Quizás por coincidencia de la fortuna o por algún premio extraño, cuatro años después (1.980) iba a determinar Andalucía el comienzo de la ilusión que un Notario había soñado.
Con el transcurso del tiempo he podido comprobar como los principios humanitarios de intelectuales de buena fe, han sido explotando de manera sangrante, los vividores que no frenan sus ambiciones ante los intereses sin escrúpulos. Ahí queda el esfuerzo inútil de Blas Infante, cuando dijo “El circo ha terminado”. Y no sólo no ha terminado sino que después del crimen de la Carretera de Carmona, lo han seguido matando con nocturnidad y alevosía.
En mis palabras algunos podrán encontrar el odio que elude Juan Antonio Casvestany o la bondad que justifica Machado. Lo mío ha sido siempre luchar por la justicia y cooperar en actividades sociales en su amplia gama. Y lo que es más de destacar y me llena de orgullo, jamás cobré una peseta ni un euro, y en eso van muchos, por detrás de mí, que presumen de amar a Andalucía, pero que en su nombre están enriquecidos.
En problema de nuestra tierra se sustenta en un slogan del Partido Andalucista en sus comienzos, pregonado por Idilio Cardoso, con su acento del más puro andaluz: “Si los trabajadores piensan en Barcelona o Alemania, y los señoritos aquí tienen sus esclavos y su diversión, ¿Quién piensa en Andalucía?”.
Se nos dice, como un piropo, que aquí somos tolerantes, y es verdad porque es la mejor forma para la convivencia, pero cuando esa tolerancia se convierte en dejadez, entonces aparece irreparable el daño para nosotros mismos. Aunque nos duela decirlo, los catalanes quieren más a su región que nosotros a la nuestra. Lo que nosotros hacemos por Andalucía no puede llamarse amor, y por esa razón a unos les dan lo que exigen, aunque no se lo merezcan, y otros andamos pidiendo limosnas entreteniendo a los forasteros.
Con la calaña de empresarios y políticos que tenemos, con una masa informe que colabora desgraciadamente, los mimbres no son útiles para el más modesto canasto. ¿Dónde están Sevillana de Electricidad? Cruz del Campo con un mínimo de personal y cotizando sus beneficios fuera de aquí. ¿Donde están los Altos Hornos? ¿Dónde va la riqueza de las minas onubenses? ¿Donde están las Hilaturas?, porque cuando nos compramos un traje o una camisa no se confeccionan por estos lares. ¿Dónde están la Guillet, la Cerámica Bellavista, Uralita, etc., etc., no nos dejan nada más que las miserias. Y cuando se organiza una manifestación las pancartas son tejidos de Tarrasa, que son los que se frotan las manos.
Decía Machado que “En España de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa”. Y si recordamos siglos atrás, Samaniego dejó esta sentencia: “Dijo al zorra al busto/después de olerlo/tu cabeza es hermosa/pero sin sesos. Así son muchos que al parecer son hombres y sólo son bustos”. Y si analizáramos levemente esos porcentajes, comprobaríamos fácilmente donde se acumulan los que piensan y donde está el ganado de la fiesta típica y tópica de nuestros patriotas.
Llegado a este punto cabría preguntarse si disponiendo de personas de altos valores científicos, culturales y de todas las ramas del saber y del arte, donde están los resultados para que sigamos siendo la zona de Europa más pobre. Y ellos deben saberlo, y ellos deben poner el grito en el cielo para solucionarlo, denunciando públicamente nombres, apellidos y hechos para hacerles frente al desaguisado.
No conozco, a lo peor es ignorancia, que estos que dicen amar tanto en Andalucía y obtienen grandes beneficios con sus músicas y su folklore, se dignen aportar su colaboración en crear empresas productivas. Es más, además de no hacerlo, sus domicilios fiscales de lo que ganan lo declaran en Madrid, con lo que el gravamen impositivo del consumidor andaluz no se queda en nuestra tierra.
Entre las muchas personas de valía, alguien que dice que cuando hay algo que le roce Andalucía él tiene que opinar. Y me parece estupendo porque la libertad de expresión no se le puede prohibir a nadie. Ahora bien, mi óptica es distinta, porque a Andalucía hay que rozarla, hay que zarandearla, tanto por a las fuerzas vivas que son los vivos de las fuerzas, como aceptando las críticas razonadas que se nos hacen. Vamos a dejarnos de pamplinas de que somos lo mejor del mundo. Y lo dice quien la quiere más que nadie, pero así solo llegamos hasta donde estamos, es decir, al final del escalafón.
Llega un momento en que aunque se me acuse de vanidad, aquí todo el mundo con publicidad directa o indirecta, y apoyándose en círculos de influencias, presumen de lo magníficos que son. Yo no llegaré a tanto, sólo expresaré algo de lo que he hecho en la vida, y fácilmente se comprobará cuántas “figuras”, con substanciosos ingresos, no me llegan a la punta del calcetín.
Fui donante de sangre en más de ochenta ocasiones, confeccioné estudios de convenios colectivos a favor de los trabajadores sin comprometer a la empresa en su estabilidad, participé en la Administración e inspección en una Cooperativa de Viviendas, fundé y presidí una Cooperativa de Consumo, con una estimable colaboración de Felipe González y Manuel del Valle. Me enfrenté por la defensa del consumo en un Economato Laboral que enriqueció a un patriota. Me enfrenté, y tuvo que dimitir, al Presidente del mismo, que precisamente era el Secretario General de Empresa y buen amigo de Girón de Velasco. Mi casa la adquirimos porque nadie la quería, la remozamos, junto a mi padre, con gran trabajo y nuestros pequeños ahorros, y hoy en día es admirada por vecinos y forasteros, y ha estado a la disposición de eventos culturas, con celebraciones poéticas, exposiciones de X Aniversario de la Expo, Cruces de Mayo, exposiciones anuales de Semana Santa, Feria, Corpus y un Belén. Todo ello de manera gratuita y sin el patrocinio de ninguna firma comercial o municipal. Enfrentamiento con la Agencia Tributaria en su afán por obtener unos ingresos ilícitos, sugerencias para la implantación del Bonobús de transbordo en TUSSAM, y los contadores de agua individuales, y algunas otras cosas que se han dejado entre las teclas del ordenador.
Y tengo por seguro que han hecho por los demás, por la justicia, mucho más que yo, y que los mantiene su calidad de ciudadano, sin medallas ni parafernalias. Pero tan seguro es también que hay una buena parte de “personajillos” que han conquistado un porvenir seguro y rentable, con unos currículum cuajados de enchufismos y más que dudosa pulcritud.
Un ejemplo que puede ser bastante representativo: En cierta época en mis horas libres del trabajo habitual, creé una microempresa dedicada a la fabricación de champús, lacas y colonias. Recibí información, servicios y suministros de empresas de envases, componentes químicos, etc., llegados desde Benicarló, Valencia, Barcelona, Madrid, todos ellos sin el más mínimo inconveniente ni exigencia. Al conectar con firmas sevillanas la cosa cambio; Cydeplás, de la casa Ybarra, dedicada a la fabricación de envases de plásticos, y Bordas Chinchurreta, no me fue posible. Esta última me exigió la documentación que demostrara mi legalidad. Ni con ninguna empresa española ni con la mundial alemana llegaron a tan extremo, lo que nos da un claro reflejo lo que suponen los círculos que dominan estos pagos.
Seguimos con el “pan y toros”, que como decía aquél: “No comeremos, pero nos reímos más…”. Nuestro actual Presidente Andaluz, que cada vez se parece más al Solís Ruiz (la sonrisa de la Dictadura) en colaboración estrecha (son los mismos) con Canal Sur, mentalizan con corridas de todos al por mayor. y por otra parte, poco a poco, va fomentando el convertir su ciudad natal en la capital de Andalucía (con sus mafias y todo), y para ello está procurando adherirse a su zona el 50% del litoral de Cádiz, con la más eficaces conexiones, mientras que la provincia más rica por su naturaleza (Huelva) se margina de la manera más ruin. ¿Y a eso no le llama el Señor Presidente deshacer Andalucía, destrozarla, lo que tanto han aplaudido desde Despeñaperros para arriba (divide y vencerás)?.
Pero nada importa, estamos orgullosos de haber tenido (con su monumento y todo) a la mayor latifundista de Europa, de tener las mejores ganaderías de reses bravas, de disponer de periodistas que con su periódico luchó contra la celebración de la Expo, que todo ha sido negativo para su ciudad si no les venía de su corte, que la Feria de Sevilla sea la pasarela de los distinguidos españoles, que no vienen para presumir, sino para crear puestos de trabajo, pero con un contraste que lo emborrona todo.
Qué duro me resulta hablar así de mi tierra, siendo persona de buen humor, amante de las fiestas primaverales, de sus costumbres, de su alegría, de su hospitalidad, de su generosidad.
Si algún día dejamos ser el farol del mundo civilizado, si algún día los trabajadores volvierán de sus trabajos seguros de que sus hijos tienen asegurado su comer, su educación y su libertad, si algún día los trabajadores andaluces dispongan de una vivienda decente, si algún día dejamos de ser circo para convertirnos en personas iguales, ese será el verdadero DÍA DE ANDALUCIA, porque ese día será un bien para sí misma, España y la Humanidad, como bien cantó Blas Infante.
Desde hace cuarenta y nueve años vengo ostentando el gran premio de ser padre, como tantos y tantos otros que les representa el mayor orgullo. Y hace ochenta y seis años comenzaron a enseñarme a ser fiel a mí mismo y a los demás. Entre años y décadas muchos disgustos y satisfacciones. Entre ellas el de ser andaluz, por eso Andalucía me duele tanto, y máxime cuando la utilizan como una farsa.





