De todos es sabido ya, a estas alturas, que el sector primario español está en números rojos. Mal asunto que al sector elemental no le salgan las cuentas y esté a un paso de la ruina.
Ayer domingo, movilizados por la plataforma “20Mrural” y bajo el lema “Juntos por el campo”, una marea humana arribó desde cientos de localidades de todo nuestro país para manifestarse en el corazón de Madrid. Es la mayor protesta rural que se conoce en la historia de España (ahí es poco).
Son trabajadores/as fundamentalmente agricultores, ganaderos, regantes y cazadores, desalentados con la situación actual, ya que no habían vivido tales circunstancias en toda su vida laboral. Ahogados desde hace años y agudizado en estos últimos meses por el aumento del coste de los carburantes, de la electricidad, de las materias primas, y con la actual sequía que padecemos en los últimos meses, han abocado a estos sectores a tirarse a la calle para reclamar ayudas al actual gobierno.
Ahora el panorama se ennegrece, por culpa de la sangrienta contienda que padece Ucrania, gran proveedor europeo de materias primas. La guerra ha aumentado los precios del cereal para la alimentación de nuestros animales y la huelga de los transportistas actual, que impide sacar a los mercados la producción del mundo rural.
Ante este panorama desolador, nos encontramos que hace escasos días el Consejo de Ministros aprobó el III Plan Estratégico para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres 2022-2025, que estará dotado con 20.319 millones de euros. Que si comparamos (por feo que sea esta práctica), vemos que dobla el presupuesto anual del ministerio de Defensa y prácticamente iguala el presupuesto anual destinado a pagar las prestaciones por desempleo.
Para más información del Plan de nuestra Irene Montero, está estructurado para apoyar cuatro sectores:
- Buen Gobierno: hacia formas de hacer y decidir más inclusivas.
- Economía para la vida y reparto justo de la riqueza.
- Hacia la garantía de vidas libres de violencia machista para las mujeres.
- Un país con derechos efectivos para todas las mujeres.
Que digo yo que sí, que es importante hacer de la igualdad una política de estado. Pero señores, habrá que priorizar, ¿no? Habrá que sacar este país adelante, sacrificando gran parte de la dotación económica de este ministerio.
Un ministerio creado “antes de ayer”, y el candidato ideal para desinflar, o ¿se puede retocar el Ministerio de Sanidad o Educación? ¿El de Defensa en estos tiempos?
Vamos a ser serios y rigurosos y vamos a salvar nuestra economía primaria, porque sin ella no somos nada, estamos abocados a la ruina. Pena que no lo podamos desinflar, por ahí te vas a librar Irene. Y esto, señora Montero, no es demagogia.





