
Cuadrilla de Mazantini. Monotipo al óleo sobre papel para grabado. Mª Isabel Gómez Oñoro. 2020.
Aún no nos habíamos recuperado de la estúpida carta citando en falso, cuando llega al coso Urtasun y suprime el Premio Nacional de Tauromaquia por huevos. Es decir, suprime por su propia voluntad un premio que instauró el Ministerio de Cultura en noviembre de 2011, cuando era ministra del ramo Ángeles González Sinde con R. Zapatero presidiendo el Gobierno.
El comunista ministro de Sumar, tras su acto de fe apoyando la leyenda negra española en Hispanoamérica, se reafirma en su incultura y comienza su acoso y derribo contra nuestra Fiesta Nacional en defensa, dice él, de los animales, y alegando que las tradiciones deben evolucionar, que la Fiesta Nacional, la Tauromaquia, nada tiene que ver con la cultura, que es tortura y que solo 1% de españoles asiste a las corridas de toros.
El ministro animalista, comunista, independentista, nos suelta las cuatro falsedades que cito anteriormente, para justificar que se salta a la torera su obligación de proteger la Fiesta, la tauromaquia y todo lo que la conforma y rodea. Ni las tradiciones deben evolucionar – si lo hicieran dejarían de serlo – ni la tauromaquia, la Fiesta Nacional, es tortura, ni solo el 1% de los españoles va a las corridas, y sí, sí es cultura la tauromaquia, no solo sí lo es, además es la tradición más antigua de España. La tauromaquia impregna toda nuestra cultura, empezando por el lenguaje y abarcando todas las bellas artes. Es interminable y de todos conocida la lista de intelectuales y artistas, españoles o no, que son y han sido aficionados a los toros y que hacen una encendida defensa de nuestra Fiesta Nacional, afición que en muchos casos les ha servido de inspiración de parte de sus obras.
Esto que digo al ministro de Sumar, en su incultura, le da igual, a él le sobra con ese barniz cutre de lo woke, del Evangelio la Secta Global a la que pertenece y desde la que trabaja para destruir la cultura. Urtasun no lee – él dirá que sí, pero no – nació en 1982, es un niño de la LOGSE y encima de la LOGSE en catalán. Urtasun no ha leído a Dámaso Alonso, ni a Gerardo Diego, ni a García Lorca, ni a Pepe Bergamín, comunista como él pero taurino hasta la médula – ni tan siquiera ha leído a Alberti y Miguel Hernández; y fíjense, Urtasun es nieto de un falangista navarro, ni más ni menos que de Estella, ciudad taurina por excelencia, como Pamplona y como toda Navarra. Toda la familia paterna de Urtasun son navarros y a buen seguro que aficionados al arte de Cuchares y admiradores del toro de casta navarra y de su crianza.
De todo esto Urtasun no sabe nada, de nada y seguramente de lo suyo, que dice ser la Economía, pues tampoco tiene ni idea de cómo va el asunto. Si supiera o le importara algo la economía no diría esa sandez que suelta de que a las corridas solo va el 1% de la población. Las corridas son el espectáculo al que más público asiste en España, muy por encima del teatro y de esas películas que pagamos todos y no ve casi nadie y de algunas óperas modernitas, subvencionadísimas, como la de un tal David Azagra, a la que solo asistieron la familia y los amigos del autor, y encima lo hicieron gratis.
La tauromaquia genera mucho dinero, paga muchos impuestos, da trabajo a más de 200.000 personas, los ganaderos de bravo crían una raza única y protegen la dehesa. En resumen, la tauromaquia es cultura con mayúsculas, por mucho que lo niegue Urtasun. Y conviene decirle que deje de buscarnos el bulto que en cualquier momento le damos una larga cambiada, cambiamos de tercio y deja de ser ministro.





