Este fresco, grisáceo y tormentoso mes de mayo que se apresta a terminar quiso acoger dentro de su hoja del almanaque a dos de los tres jueves que relucen más que el sol, según recita el refrán popular: el de la Ascensión y el del Corpus. Y sin embargo hasta ahora el sol ha brillado por su ausencia. Paradojas de la vida. Una vida que alguna vez pudiera llevarnos a cualquiera al difícil trance en el que el mundo entero se vuelve un lugar sombrío como lo ha sido este mes. Los renglones más torcidos son aquellos sobre los que ha de escribirse el diagnóstico de la enfermedad de un niño. Para una familia nada existe más difícil de comprender ni más duro de soportar. Todos y cada uno de nosotros, sin distinción de raza, credo y condición; nos agarraremos a la luz de la Esperanza si alguna vez el cielo se cubre con el más oscuro de los velos. Spes nostra et Salus infirmorum.
Pero como cada día ha de salir el sol para todo el mundo, un puñado de buenas personas de nuestra sociedad civil ha alumbrado recientemente la idea de iluminar a las almas más puras: las almas purísimas de los niños enfermos. Les hablo de la FUNDACIÓN EL GANCHO INFANTIL cuyo objetivo es dar apoyo material, psicológico y emocional a los menores de edad enfermos y a sus familias, mejorando así su calidad de vida. Iluminándoles, dándoles luz en sus oscuridades.
LA AZOTEA AZUL será un jardín al aire libre construido en la azotea del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Un espacio que se habilitará como zona lúdica donde los pequeños podrán divertirse al tiempo que podrán recibir visitas de amigos o familia en una zona exterior decorada para hacer olvidar el ambiente clínico. Cuando la azotea azul sea una realidad, hasta cuatro mil niños al año, procedentes de Sevilla y de toda Andalucía, podrán respirar al aire libre y tomar el sol durante su estancia hospitalaria, mejorando sustancialmente su calidad de vida.
De la necesidad de luz solar de los niños enfermos, se ha podido hacer virtud merced al acuerdo de colaboración suscrito entre La Fundación El Gancho, que está patrocinada por la Editorial Norba (empresa sevillana especializada en publicaciones infantiles) y el Hospital Virgen del Rocío (dependiente de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía). El proyecto de diseño y ejecución será realizado por los dos prestigiosos estudios de arquitectura sevillanos Orfila 11 y Estudio JSDALP. El coste de las obras será sufragado por las aportaciones económicas de la fundación promotora, así como de empresas, entidades y particulares.
Y a propósito de Luces y Cruces, si en toda Sevilla hay un barrio donde el sol parece brillar más que en ningún otro lugar, ese es San Bernardo, que siempre tiene un cielo de azul purísima. No me pregunten porqué, pero así es. Hermandad valiente y comprometida es la de este barrio que cuando hace falta se arrima con arte, como lo hacen sus toreros. Los hermanos de San Bernardo, como buenos artilleros que son, siempre están al pie del cañón. Aprovechan la celebración de las Cruces de Mayo para recaudar fondos con destino a este proyecto solidario. De oro puro están fundidos sus corazones. Por eso mismo estoy seguro que el Santísimo Cristo derramará su Salud a todos los niños enfermos y María Santísima les acogerá en su Refugio de La Azotea Azul.
Calle Ancha de San Bernardo, lugar de luz y alegría. Santo Rey por San Fernando, Valme, Huestes, Tentudía, Campamento y Gallinato; enclaves de Reconquista. Porta Coeli, Alonso Tello, Almonacid, Guadaíra, Cofia y del Marqués de Estella. Pastor de feligresía: Párroco Álvarez Allende, consagró al barrio su vida. Iglesia, cuartel, colegio con su ejemplar guardería. Jardines de la Buhaira, fábrica de artillería. Su Cristo de la Salud y el Refugio de María. Azul purísima, oro y un sol nuevo cada día.
Mi petición de que vean y escuchen a estas personas. Gracias.






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Excelente noticia