Una comida más y reviento. Esta es la frase más escuchada de las Navidades, pero lo cierto es, que es momento de reunión, comidas y puesta al día para muchas personas.
En España, no hay otra manera de compartir con amigos y familiares, que no sea con un buen plato y un buen vino o cerveza de por medio. Así son las cosas y no debemos atormentarnos, sino saber disfrutarlo y hacerlo con moderación (solo el que tenga autocontrol, claro).
Aquí van mis consejos para todas las comidas navideñas, porque “ hasta los Reyes Magos y su roscón… todo es toro”.
Antes y durante la comida
- Llega con hambre… pero no en ayunas: come algo ligero unas horas antes (fruta, yogur, sopa). Evita llegar “vacío” porque comerás más rápido y en exceso. Sé que esto es complicado, pero picar algo para no ir “desmayao”, es más que conveniente.
- Porciones moderadas: sirve poco al inicio. Si te quedas con hambre, repites. Es más fácil sumar que restar. Si os sirven los últimos, esto será más fácil.
- Mastica despacio y suelta los cubiertos entre bocados. Comer rápido favorece gases e indigestión. Cuando hay muchos comensales y poco marisco, ya se sabe que “camarón que se duerme…se lo lleva la corriente”. En este caso, y para mejor digestión, debes comer con pausa…
- Haz pausas entre platos para valorar si aún tienes hambre real o ya es solo “antojo”. Sé que en grandes reuniones , esto es complicado, probar a cantar un villancico ente plato y plato.
- Empieza por lo más ligero: ensaladas, verduras, proteínas magras; deja lo muy graso para el final o en porciones pequeñas. Se que lo verde está poco presente en Navidad, intenta que algo de verdura entre en el menú.
- Menos fritos, muy grasos o ultra azucarados; si los comes, porciones pequeñas.
- Postre: comparte ración o elige opciones más ligeras. Esto también es complicado, el turrón no hay quien se lo salte¡¡, ni los polvorones…
- Escucha tu cuerpo: deja el plato si estás satisfecho; no es obligación terminar todo. Esto es un gran error que todos cometemos, no escuchamos a nuestro estómago. En cambio a nuestra balanza el 7 de enero, si la escuchamos muy bien.
- Bebidas con cabeza: prioriza agua; si tomas alcohol, alterna con agua y evita mezclar demasiado. Los refrescos con gas pueden hinchar más.
- Evita acostarte tras comer: espera 2–3 horas si puedes. Siéntate recto y muévete suave (paseo corto).Canta tres o cuatro villancicos, de pie o moviéndote, y charla mucho, antes de ir a la cama, así harás tiempo.
Es importante tener en cuenta:
- Si tienes reflujo, gastritis, diabetes, HTA, enfermedad renal/hepática, embarazo o tomas medicación, conviene planear más: evita excesos de alcohol, sal, grasas y consulta si tienes dudas.
- Busca atención si hay dolor fuerte, fiebre, vómitos persistentes, sangre o síntomas que duran más de 48–72 h.
SI YA TIENES UN EMPACHO
- Bebe Agua: hidrátate durante el día, en pequeños sorbos. Evita alcohol y bebidas muy azucaradas.
- Infusiones suaves: manzanilla, menta, jengibre o anís pueden aliviar pesadez y gases.
- Comidas ligeras y fraccionadas: 24–48 h con comidas pequeñas, fáciles de digerir (arroz, sopa ligera, verduras cocidas, pollo/pescado a la plancha). Evita fritos, picante y muy grasos.
- Movimiento suave: una caminata corta favorece la digestión. Evita acostarte justo después de comer; espera unas 2–3 horas.
- Descanso: dormir bien ayuda al cuerpo a recuperarse. Aunque con un empacho, dormir es misión imposible.
- Si hay acidez/reflujo: elevar un poco la cabecera al dormir puede ayudar.
Medicamentos de uso común (si sueles tolerarlos y no tienes contraindicaciones):
- Antiácidos para acidez.
- Simeticona para gases.
- Remedios antiguo casero: bicarbonato y agua. Está malísimo, pero es un buen remedio.
- Sales de Sales de rehidratación si hubo vómitos o diarrea para no deshidratarte.
(No mezclar ni tomar varios a la vez sin orientación; lee siempre el prospecto y consulta si tienes enfermedades, tomas otros fármacos, estás embarazada o das pecho.)
Evita, si no quieres ir a peor:
- Más alcohol “para asentar”, café fuerte, refrescos gaseosos. Evita esto a toda costa, o no saldrás del agujero negro.
- Comer en exceso “para compensar” luego. Esto es falso, mejor ayunar.
- Remedios caseros muy fuertes, laxantes sin indicación.
Busca atención médica si aparece:
- Dolor abdominal intenso o que empeora, fiebre, vómitos persistentes, sangre en heces o vómito, ictericia.
- Dolor en pecho, falta de aire, sudor frío (podría no ser solo indigestión).
- Deshidratación, debilidad marcada, en niños, ancianos o embarazadas.
- Síntomas que duran más de 48–72 h.





