
En la Roma clásica se distinguían dos poderes: la autorictas y la potestas. Los primeros hacían referencia al poder reconocido a determinadas personas por sus características morales e intelectuales, que las destacaban del resto. Mientras que la potestas se refiere a la autoridad legal o poder formal que se otorga a un cargo o función pública.
Para ejercer el poder con legitimidad es imprescindible que el Gobierno posea la autorictas y la potestas; es decir, el prestigio social y el respeto de todos. Sin embargo, esto rara vez ocurre. El actual Ejecutivo, contaminado por el relativismo y el nihilismo reinante en la sociedad, fruto de un pésimo sistema educativo y al control de los medios de comunicación, niegan la verdad, pero imponen la suya.

Un caso paradigmático es el injusto juicio realizado sobre el dióxido de carbono. El conocimiento científico del Gobierno es manifiestamente mejorable, a pesar de ello ha “condenado” al CO2.
Son varias las preguntas que deberíamos formularnos: ¿Qué es el CO2? ¿Qué cantidad existe en la atmósfera? ¿Cómo incide en el efecto invernadero? ¿Qué ventajas e inconvenientes presenta?…

La Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC) en 2005 recomendó que al anhídrido carbónico se le denominara como dióxido de carbono. Esta molécula está formada por un átomo de carbono, con valencia cuatro, y dos átomos de oxígeno, con valencia dos, unidos con dobles enlaces covalentes. Ha sido conocido desde la antigüedad, pero los primitivos escritores lo confundían con el aire. El químico belga Jean-Baptiste van Helmont (12 de enero de 1580 – 30 de diciembre de 1644) fue el primero en describirlo como una sustancia distinta del aire respirable.
Sabemos que el aire está compuesto de distintos gases, donde el CO2 participa con una pequeña cantidad, su composición en tanto por ciento en volumen es:

El dióxido de carbono se obtiene por la combustión del carbono:
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O por la combustión de un hidrocarburo:

En condiciones normales (1 atm y 298,15 K) el dióxido de carbono es un gas incoloro e inodoro, casi una vez y media más denso que el aire. La temperatura crítica es de 31,1 oC y la presión crítica es de 73 atm. Debido a su elevada temperatura crítica, puede licuarse a la temperatura ambiente y conservarse en tubos resistentes de acero. Si el líquido se deja fluir, una parte se evapora y el resto se enfría solidificándose en una masa blanca conocida como nieve carbónica.
Existen tres fuentes naturales: volcanes, aguas termales y géiseres. De ellas la más importante son los volcanes. Se estima que en la actualidad hay activos unos 150, la Geofísica nos enseña que la cantidad de CO2 emitidos a la atmósfera por estos volcanes es de unos 300 millones de toneladas al año. Como curiosidad, estos 300 millones de toneladas equivale a las emisiones de unos 7.800 millones de automóviles, pero en el mundo hay unos 1.400 millones de automóviles.
Recordemos que la Tierra existe desde hace 4.500 millones y unos mil millones de años más tarde aparece la fotosíntesis en las primeras plantas bajo el mar, gracias a estas plantas se transforma el CO2 en oxígeno. La vida aparece en la Tierra gracias a tres gases: dióxido de carbono, oxígeno y nitrógeno, y la acción de los rayos solares.

En cuanto al efecto invernadero, la Geofísica nos dice que es causado por la presencia fundamentalmente de tres gases: el dióxido de carbono, el metano (CH4) y el vapor de agua. Este efecto natural es beneficioso, nos mantiene la temperatura del planeta en niveles adecuados para la vida; gracias a la absorción de la radiación infrarroja emitida por la superficie terrestre.
Teniendo en cuenta que el tanto por ciento en volumen de oxígeno en la atmósfera es del 20,99% y el del CO2 es 0,035%, se deduce que hay 600 veces más cantidad de oxígeno que de dióxido de carbono. Por lo que, un aumento del CO2 tendría poca repercusión en el efecto invernadero e incluso sería positivo para las plantas.
Esta condena y restricción al dióxido de carbono, de nuestro país y del resto de Europa, tendrá consecuencias muy negativas sobre la industria, especialmente la automovilística. Los resultados serán graves para la economía y el empleo.
Mientras tanto, países como China, la India, Rusia, Brasil, México… no ponen límites a las emisiones. Estamos viviendo un mal momento al desplazar la ciencia por la ideología.
Hipócrates, el prestigioso médico de la antigua Grecia, dijo: “La ciencia es el padre del conocimiento, pero las opiniones son las que engendran la ignorancia”.





