A falta de luz artificial deberíamos preocuparnos del sentido común, que es el menos común de los sentidos, para lo cual lo primero es descreer totalmente cuanta información de lo que nos están mentalizado. Políticos y poderes financieros deforman toda realidad a través de los medios de comunicación y los críticos y técnicos (¿) al servicio de unos y otros.
Mis conocimientos administrativos no me han impedido desconocer el funcionamiento de la Empresa Eléctrica, al estar vinculado a ella durante más de treinta años.También hay así, altos cargos directivos que no saben lo que es un fusible. Por otra parte, mi interés en sugerir soluciones sociales, algunas con buenos resultados, me dan fuerza para expresar mi opinión.
La energía eléctrica se ha producido por diversas fuentes, como es el agua, el carbón, el fuel-oil, y cuyos costos oscilaban según las zonas más o menos lluviosas del país y que eran compensadas mediante un Organismo llamado Ofile. Y en cuanto al consumidor estaba amparado por unas tarifas que anualmente aprobaba el Ministerio de Industria. Al margen de ello se estudiaban las nuevas posibilidades de energía; un sectorera contrario a las nucleares, pero nunca sin afectar al horario de conectar una lavadora, y deja al personal dormir tranquilo. Así que, un corte general en un momento exacto a todo el Estado, cuando la producción no debe estar monopolizada, es imposible que sea un fallo técnico, de exceso de consumo en hora punta, que si las renovables y otras variantes nada tienen que ver con eso que siempre se ha llamado un “0” una amenaza nunca cumplida y que ahora tanto asusta pronunciarla.
Uno de los proyectos en el primer programa del PSOE, era la nacionalización de la industria eléctrica. Le sugerí que lo primero que había que hacer era rentabilizar las que siendo propiedad a través del I.N.I. sanearan y generaran más cargas. El futuro presidente del Gobierno me lo agradeció, y de aquello nunca más se habló.
Pasó el tiempo, y por los tejes y manejes de los facultados de manos ocultas, una pequeña empresa estatal (ENDESA) de producción, con aportaciones de nuestros impuestos, fue ampliando su participación y así dominar el sector. Una mano ejecutora ( Feliciano Fuster) se encargó de poner el plan en marcha por conveniencias de no sé quién. Y una vez con la sartén por el mango, la nacionalización la convirtió en privatización, llegando a pasar la propiedad a manos extranjeras y así explotar mejor a los españoles, dotándola de libre mercado y de cuantas infamias, por supuesto legales, que el sistema concede, llegando con ello al triunfo del nuevo socialismo, que es simplemente una gran estafa. Y de los “otros” no digamos que con la “rebaja de impuestos” y el mercado libre en sus gestiones, obligaran a cada cual que pague la sanidad, la educación de los hijos, la viviendas, la vigilancia, etc. y dejando un mínimo de impuestos para comisiones, desfalcos, multitud e inútiles funcionarios, mantenimiento, enriquecimiento, paraísos fiscales, buenos fondos para actos secretos, prostitución de lujo y un largo etcétera.
Y ahora os invito a pensar si el apagón fue un acto fortuito o algo muy estudiado. En cuanto al poderoso o poderosos que lo ordenaron, eso será difícil que lleguemos a saberlo.
Salud para alumbrar las mentes, es lo que deseo.





