“Vosotros los que estáis aquí, abandonad toda esperanza”
Dante Alighieri
Yo los veo que si sí, que si no, que si “A Chuchita la bolsearon” (le robaron la cartera, frase mexicana); de una cosa pueden estar seguros:
A los asesinos en serie, por cuanto sabemos, los suelen coger porque, confiados en que les salió bien la primera vez, lo vuelven a hacer. En política no es así, es peor, porque cuando se comete un crimen político público y notorio, y ese político o partido se sale con la suya, perpetúa el delito para siempre. Ejemplos paradigmáticos: el PSOE ganó las elecciones en Andalucía durante 30 años; el PRI las de México durante 72.
El fraude cometido esta vez por los demócratas, tan obvio y burdo, es solo la chapuza típica de “la primera vez”, pero “ganaron”, es decir, ya la bestia probó la sangre, y nunca más soltará la presa. Biden no gobernará porque ese señor ya no rige ni para enterarse si se hizo pipí o popó, gobernará su equipo y nunca más “perderán” elecciones. Solo los echará del trono una guerra civil, que no sucederá y es la única vía por la que se depone a la izquierda, una vez establecida en el poder a las malas vía fraude, o que todos los medios y la industria del entretenimiento (Hollywood y mafia), se dieran un baño de vergüenza alguna vez, recapacitaran, y dijeran, “Vale, McCarthy tenía razón, sí somos comunistas, pero esto se está hundiendo”, y eso no va a suceder. Hollywood es la mayor empresa propagandística del marxismo cultural en el mundo, el sueño de Gramsci hecho realidad.
Abandonen toda esperanza, es imposible revertir 70 años de “educación” en manos de legiones de maestros, desde primaria hasta catedráticos en las universidades, socialistas. Además, esa ruta coincide con la del New World Order. Vivan, traten de ser felices, jodan la marrana todo cuanto puedan, nunca se callen, y ya saben: al enemigo, ni agua. Hay que mantener la dignidad como mayor patrimonio personal. Si el enemigo es tu madre votante demócrata, hijo, amigo, o amante, pues como dicen en España: “Tú mismo”. (A mí es que el izquierdismo me enfría de tal manera, que hablando en plata: ni pa’ un quiqui; la derecha es sexy, la izquierda es bella como Michelle Obama, honesta como Hillary Clinton, amorosa como Nancy Pelosi, inteligente como Alejandra Ocasio Cortez, etc, etc, etc).






1 Comment
Por desgracia, los parientes cercanos que albergan esa funesta ideología, viven como rémora de quienes son sus «familiares» hasta que la «dirigencia del partido» les «indica» que «ciertos lazos familiares pueden ser perjudiciales para la salud».
Me consta en carne propia. Sugiero a quien tenga «escrúpulos morales» al respecto que, «diplomáticamente», se vuelvan muy reservados con sus manifestaciones ideológicas y mantengan a la mayor distancia posible con una «amable y sonriente reserva». La única posibilidad de conservar esos «lazos de sangre» podrá darse en el momento en el que ese «prójimo familiar» sea «aplastado» por la «maquinaria de depuraciones» o lo que se conoce por el nombre vulgar de «pisada de callo». Sólo cuando se «experimenta en carne propia» la perversidad del sistema, el «ciego» recupera la vista, el «sordo» escucha y el «idiota» comprende, pero suele ser demasiado tarde para revertir una situación que se ha institucionalizado y se ha convertido en el relato orweliano «1984», pero a un «nivel de niveles» muy por encima de todo lo que «George» nos relató en su libro.